lunes, 23 de enero de 2017

Acuéstate a mi lado

“Ya me marchó hoy,
Para ver si me extrañará tu amor,
Y si vas por mi te perdonará mi amor
Aunque la herida me dolió”

La Antepenúltima vez que la vi, tenia aquel vestido rojo carmín que tanto me gustaba que hacia juego con las zapatillas rojas que le compré en su primer cumpleaños juntos, la zapatilla derecha estaba debajo de la silla donde ella estaba sentada y la izquierda estaba bajo su pie aún, le llame por su nombre cuando entre a la cocina y la vi ahí, derrotada, rendida, cansada de mí, sus labios eran color carmín pero los traía un poco despintados, el maquillaje de sus ojos estaba todo corrido quizás por tanto llorar, estaba una botella de coñac abierta y quizás con unos 200 mililitros menos, en su mano derecha aparte de la joyería tenia consigo mi vaso whiskero favorito, ese que tiene nuestras iniciales grabadas con un poco de líquido que al parecer era coñac solo, quizás nunca había tenido esa sensación; cuando ella alzo su cara pude ver en su mirada el hartazgo que tenía, yo hubiera preferido que fuera de odio como los cuatro años anteriores que también había olvidado el día que nos reencontramos en esta vida que era el mismo día que nos casamos, volví en si cuando se paró trastabillando un poco y me dio un beso, que a decir verdad me supo rico en sabor pero muy amargo en lo que significo, este beso no sabía a una explosión de juegos pirotécnicos, ni a choques de planetas ni si quiera al sonido que hace una cerveza cuando la destapas, más bien era un beso amargo como aquel chocolate 95% cacao, las palabras que me dijo creo que fue lo que más me dejo impactado “esto se acabó, ¡a la mierda! Búscate a otra pendeja porque yo ya me largo de aquí” acto seguido aventó mi vaso whiskero sobre la pared, se rompió en varios pedazos y el coñac alcanzo a manchar la pared, quería detenerla cuando vi que siguió trastabillando pero me aventó con poca fuerza, fue al aparato de audio y lo encendió, empezó a sonar “Película Muda” de paté de fuá, aquella canción que fue la que se hizo nuestra cuando nos reencontramos en aquel café alternativo, cuando iba acabando la canción, canto a todo pulmón “y en la película muda, se desnuda la razón, película muda… pinche película muda” se me quedo viendo con tanto desprecio en su mirada que me fue incomodo mantenerle la mirada, intente hablar con ella, lo juro, intente hacerle saber que me disculpara que me había vuelto a equivocar pero que estaba cerrado un gran negocio que con la prima económica que me darían nos podríamos ir en invierno a Bacalar como tanto lo habíamos soñado, quería decirle que acababa de dar el enganche de la camioneta que tanto le gusto y en el color que ella le había gustado blanco aperlado, pero no sucedió, de inmediato después de que canto se quedó dormida en el sillón un poco chueca, puse a triciclo circus band a un volumen bajo, fui por una frazada y la tape, me senté junto a ella y la atraje a mi pecho, le pedía perdón en unas notas de voz casi inaudibles hasta que también me quede dormido.

Me desperté esa mañana cercano a las 9 am, ella no estaba, tampoco estaba la frazada, en el sistema de audio sonaba “Porque Será” de Banda de Turistas, le subí el volumen y empecé a buscarla por la casa, en cada parte me detenía a respirar hondo y buscar aun su aroma que solo lo encontré en nuestro cuarto donde ya no estaban nuestras maletas, ni su ropa, ni sus zapatillas ni sus tenis, es mas no estaba ni su jodido cepillo de dientes, en nuestra cama había una carta, que no quise leerla, no quería sentirme tan ruin, busque mi celular y quise marcarle pero me arrepentí, sabía que no me iba a contestar, me tumbe en el sillón y empecé a ver nuestras fotos en mi celular, hasta que me di cuenta que empecé a fumar y tomar coñac como desayuno, lo eh de admitir, me salieron unas cuantas lágrimas, quería saber ¿A dónde había ido?, ¿Se habría llevado suficiente dinero? ¿Volvería?, pero mis preguntas no fueron respondidas hasta 10 días después, su amiga Diana fue a mi oficina para hablar conmigo, me sorprendió un poco al verla cuando se estaba registrando, la invite a comer para platicar un poco, quería ahondar que sabía de ella, quizás me podría responder mis preguntas, fuimos a la casita del 23, me platico todo lo que yo quería saber, al menos ella estaba bien y quería buscar trabajo, pero Diana estaba preocupada por su amiga, porque no la veía bien, le pedí de corazón que si nos juntaba el fin de semana  en el café la habana cercano al reloj chino, de regreso la pase a dejar a su casa y yo regrese a la oficina un poco más entusiasmado, el sábado me desperté de buenas, me entregaron la camioneta y por parte de la empresa me llego un correo que tenía aprobadas 8 días de vacaciones para invierno.

Me vestí con mis Vans desgastados, unos jeans, una camiseta, un saco casual, la barba me la recorte tanto que parecía como de 3 días, en verdad daba una impresión como si fuera feliz, al llegar a la Habana baje mi bici de la camioneta y se la encargue al Valet, cuando entre note como yo sonreí al verla, estaba hermosa, con un poco de tristeza en su rostro pero seguía viéndose hermosa, me quede como pendejo viéndola hasta que la hostess me llevo a mi lugar, la salude de mano, no quise preguntarle nada, absolutamente nada, saque las llaves de la camioneta y saque mi cartera, saque mil pesos, mi tarjeta de débito, mi tarjeta de crédito y mi licencia, acto seguido las guarde en la bolsa de mi pantalón, le di la cartera y las llaves de la camioneta, en mi cartera traía dinero en efectivo, su tarjeta de crédito, una tarjeta de ahorro sin personalizar junto con el NIP y su licencia de manejo, ella se paró, quiso irse pero la tome un poco fuerte del brazo y le susurre “esto, es tuyo también, la camioneta recién me la dieron, iba a ser el regalo de aniversario, el dinero tómalo entre los dos lo juntamos y seguiré depositando en la de ahorro por si necesitas tomar, lo hagas sin problema, me iré a Bacalar en invierno por unos días, te quiero mucho “ acto seguido la abrace de manera dulce, suave, sentía una conexión aun pero quizás no era hora de hablar más, ella primero no busco abrazarme pero después si lo hizo, me dio un abrazo tan rico, recorrió mi espalda de manera suave, mientras balbuceaba “hasta donde tuvimos que llegar, somos tan distintos que… bueno, gracias lo tomare y prometo reponerlo aunque no quieras” nos dimos dos besos cortos y pude probar de nuevo sus labios, sabían a whisky de 18 años,  que rico – alcance a balbucear, de pronto llego Diana y nos jodío el numerito, nos saludó mientras yo me despedía de ambas, con Diana fue un “qué bueno que viniste” , le di un abrazo a Diana y de nuevo abrace a Patricia, las últimas palabras que me dijo Paty  en el abrazo fue “Sigues utilizando el Bvlgari… tengo frio” yo asentí como si me viera y cuando nos soltamos me quite el saco y se lo deje, tome las escaleras, le pedí al Valet mi bici y me fui a mi casa.

Pasaron los días y no tenía noticias de ella, bueno las únicas noticias que recibía de ella eran las compras con la tarjeta de crédito, en cierto punto me había ayudado demasiado, a mis amistades las había dejado de frecuentar, me daba pena recordarles que estaba sin Paty, me daba pena recordar ese momento cuando la vi destruida por mi culpa, por eso deje de frecuentarlos y me encapsule un poco en la fotografía y en mi trabajo, tenía ya 4 meses que no había probado un trago de alcohol, pero seguía fumando aquellos cohiba, eh de admitir que cuando iba abordando el avión rumbo a Chetumal para ir a Bacalar me sentí solo, triste, desgraciado, pero quizás era el único lugar donde podría refugiarme, era la primera vez que mi equipaje lo conformaba una maleta de 20kg, mi mochila para la cámara y la Tablet, la bici y mi desgracia, al llegar a Chetumal rente un auto por 1 semana, y llegue a un hostal en Bacalar, aun lado de la laguna, aquella laguna que se notan tantas tonalidades de azul que dan ganas de internarse en ellas, en el hostal fueron muy hospitalarios todos, incluso los extranjeros, yo no bebía, solo fumaba y convivía, incluso me estaba liando con una italiana que estaba un poco embrutecida pero muy bonita, pero en sus ojos logre ver a Paty y mejor me retire alegando que andaba muy cansado, en el cuarto me quede dormido con el celular en la mano, viendo las fotos de Paty en una red social.


Al despertar fui con los de “Venado Azul Bacalar” para dar un paseo en lancha, al ir avanzando en la lancha me ofrecieron una cerveza, la destape y sentí como pasaba por mi garganta aquel liquido gasificado, me la acabe de un trago y me dieron de forma inmediata una segunda, diciendo que hacía mucho calor, esa ya la tome con más calma, hasta que llegamos al cenote de la Bruja y me puse a nadar un rato, después avanzamos al cenote esmeralda y seguí nadando, paramos en el tercer cenote y les comente que me quería quedar un rato ahí, que siguieran su camino con los demás participantes, quizás si tenía suerte más tarde los encontraba, me dejaron unas cervezas con una hielera y mis cigarrillos, dándome la orden que no tirara la basura a la laguna, que no dañara nada y que disfrutara la estancia, me guarecí en un muelle que tenía una palapa, estaba perdido tomándome una cerveza y fumando un cigarrillo cuando percibí el perfume de Paty, seguía siendo el mismo Carolina Herrera, pero olía a ella también, me pare y como león enjaulado empecé a caminar sobre el muelle, hasta que apareció una rubia de ojos claros, pero no era ella, me regalo una sonrisa mientras se quitaba la parte de arriba del traje de baño y se recostaba en el muelle, le ofrecí una cerveza y platique mi historia, estábamos platicando de forma tan animosa que las cervezas ya se habían acabado y también los cigarrillos, así que camine hacia a fuera para conseguir al menos un seis más, y al salir del muelle me volvió a dar el aroma de Paty, cerré los ojos y tome aire, la imagine mientras me encontraba parado, no se cuánto tiempo paso pero de pronto sentí unos labios que me besaban, quizás era mi sueño, sabían a Paty, al abrir los ojos vi que ahí estaba ella, dándome ese gran beso, me dio un abrazo tan largo como la cuaresma, ninguno de los dos dijimos algo, solo nos abrazamos y nos acariciábamos, caminamos hacia su habitación y pasamos una noche bomba, me quede dormido, su cabeza estaba posada en mi pecho cerca de las 2 am. A las 9 am volví a despertarme y ella no estaba en la habitación, Salí de la misma y pregunte en recepción y me dijeron que se había ido apenas media hora antes, preguntaron mi nombre u acto seguido me dieron una carta, tome la carta y agradecí, me vi tentado a leer esa carta pero no lo hice, me metí al museo del fuerte de Bacalar y me perdí viendo las 7 tonalidades de azul que brindaba aquella gran laguna de Bacalar… 



lunes, 2 de enero de 2017

Mensajes

“…Soles occidere et redire possunt;
Nobis cum semel occidit brevis lux,
Nox est perpetua una dormienda.
Da mi basia mille, deinde centum,…”


El día transcurría tan normal y tan aburrido como cualquier otro martes de quincena, mi vida se había vuelto más monótona que un ciclo de lavado, el café y el cigarrillo de las 7 am eran como la moneda que le echas a la lavadora para que comience hacer el ciclo, la ropa sucia era mi trabajo, el agua era la empresa y el detergente eran las estrategias que utilizaba para sacar a flote los problemas, cuando me iba bien me llegaba un mensaje de texto y ese era como el Suavizante de ropa, pero así de monótona era mi vida, los últimos 4 años de mi vida así eran, el futbol paso a segundo plano, los libros al tercero y la que era mi novia al cuarto plano pero de pronto un día desapareció de mi vida, tan distanciada era la relación que me di cuenta que llevaba dos semanas que no la veía, solo la recordé porque una chica del trabajo me pregunto por ella. ¿Cuándo sucedió esto? No recuerdo muy bien, pero quizás fue en mi antiguo trabajo, en ese trabajo donde tenía gente a mi cargo y los mega regañaba pero también les enseñaba como se hacían las cosas, también de vez en cuando salíamos a echar un trago, la mina que traía en ese tiempo era un tanto similar a mi así que era bueno si íbamos por un helado o por una cerveza, por unas alitas o solo por un cigarro, las cosas iban tan bien hasta que el diablo me tentó y digo me tentó porque solamente hizo eso, sus manos eran en forma de un trabajo muy bien remunerado y pero con funciones parecidas a las de una máquina, mi resistencia fue tal que hasta el último aliento fue cuando decidí, aquel día cuando supe que si no tomaba esa decisión iba a deber una mensualidad del auto, cuando supe que el casero se había hartado de mis promesas de pago y me había dado el ultimátum me quedaban solo 10 días y eso tomando en cuenta que había dejado 2 meses en garantía que ya habían vencido, esa tarde yo tomaba mi café mientras leía “la chica del tren” al finalizar mi hora de comida a las 15:53 cuando sonó el teléfono y era un correo electrónico:

Estimado Iván:
Esperando se encuentre en perfecto estado de salud, nos complace informarle que el día mañana 23 de Enero se vence el plazo para que forme parte de nuestro gran equipo de trabajo, quedamos a sus órdenes en la sucursal centro con un horario de 07:00 horas a 20:00 horas…

¡Puta madre!, fue lo que alcance a decir, tenía que decidir y bueno al siguiente día me presente a vender mi dignidad por unos cuantos pesos más, la verdad no estuvo mal, fue un salario 30% más arriba del que me habían prometido en la entrevista pero había una diferencia, tenía que dejar mi ciudad y viajar al centro de la república, nos separaban 679 km desde donde rentaba, tenía que decidir en ese momento, intente marcarle a la mina con la que compartía sueños pero la contestadora me hizo entender que no estaba en casa y en su celular tampoco daba tono, pensé en mi futuro y decidí que era hora ya de amarrarme bien mis pampers y empezar a madurar que era lo que todos me decían, decidí esa tarde firmar el contrato y al otro día partí sin avisarle a nadie, fue muy duro llegar a la casa de unos desconocidos que me dieron alojamiento mientras encontraba un depa, fue complicado intentar regresar el primer fin de semana, tenía tantos manuales por leer que decidí posponer la visita a mi vida anterior a la siguiente semana y así pasaron cuatro largos años que no me di el tiempo de ir a despedirme de mi pasado, en este trabajo conocí a Patricia que es la mina con la cual todo iba bien exceptuando los últimos 2 meses que nos veíamos solo al llegar a la oficina y al salir cuando la llevaba a casa, el trabajo me estaba absorbiendo tanto que prefería que me pagaran las vacaciones a salir unos días, pero este martes la historia cambio, después de la hora de la comida cuando Miriam me pregunto acerca de Patricia porque no se había presentado a trabajar, fue cuando recordé que mi vida era tan jodida que no recordaba si ella me había dicho algo, justo en ese momento llego Raúl el dueño de la empresa quería platicar conmigo, fuimos a la oficina y lejos de un regaño me platico su historia que no recuerdo bien pero que dedico tanto tiempo a formar su empresa que después se encontraba solo y jodido con chicas de ocasión y tomando botellas caras, pero que no tenía con quien poder compartir esos logros, así que me daba dos semanas para que me largara y me olvidara de la empresa lo más extraño fue con lo que cerro, clarito me dijo “Iván, eh visto que algunos días que estas muy estresado te llega un mensaje, no se de quien sea pero te sales a fumar un cigarrillo y regresas como sin nada y resolviendo los pendientes, no se quien sea y no me interesa, pero te estuve observando a partir de ese momento, así que si quieres un consejo de caballeros, sal a buscar a esa mina… a Patricia no, si no a la mina de los mensajes” esto mientras me agarraba de mi hombro derecho y me llevaba a la salida, no me dio tiempo ni de regresar por mi celular de la empresa, ni de despedirme, así que me subí al auto y le mande mensaje a esta mina.
no me dio tiempo ni de regresar por mi celular de la empresa, ni de despedirme, así que me subí al auto y le mande mensaje a esta mina.

Yo: ¿Qué tal, como estas? Sabes, me dieron unos días en el trabajo, ¿harás algo en estos días? Me gustaría ir a visitar tus tierras, bueno espero no estés muy ocupada, te dejo un abrazo de oso.

Al llegar a casa no podía sacarme de la cabeza el trabajo pendiente que tenía así que marque a la oficina pero por órdenes del dueño no me dieron información, prepare mi maleta y esa misma noche Salí rumbo a mi pasado, pero una falla en mi auto me hizo quedarme en una población a 400 km de mi destino, ahí me quede en un hostal y deje el auto en manos de un mecánico, no era tan malo el problema, lo malo era que me había quedado sin batería en mi celular, en el hostal donde me quede conocí a Janeth una mina que sin más me invito una cerveza para mitigar el calor en esa noche, ella era un tanto curiosa tenía una situación muy extraña que después me confeso, cuando se sentía bastante bebida sacaba una máscara del mítico luchador “el santo” y seguía bebiendo con ella puesta, decía que era para proteger su identidad, esa noche paso sin pena ni gloria solamente nos alcoholizamos como mandaban los cánones y también recibí respuesta de la mina de mi pasado diciendo que no estaría unos días en la ciudad ya que estaría visitando a sus suegros, me quede muy extrañado esa noche, pero bueno el tiempo paso y creo que todos tenemos derecho de elegir lo que uno quiere, eso lo dije en voz alta algo que Janeth me cuestiono, pensaba que lo decía por su máscara del Santo, le explique la situación pero lo tomo a forma de broma y juntos empezamos a cantar “Caminos de Guanajuato” y después “Palomas mensajeras”, fue una gran noche, yo en verdad quería que no se acabara, pero como debe de suceder a las 3 am se acabó el alcohol y cada quien se fue a su habitación con la promesa de despertar en 4 horas para ir a unas ruinas.

A las 6:45 am estaba Janeth tocando la puerta de mi dormitorio, traía consigo un par de café bien cargados, le dije que me esperara unos minutos mientras me bañaba, ella me pregunto si podía leer mis escritos y le comente que si, después de bañarme tomamos rumbo a las ruinas en unas bicis que nos prestaron en el hostal, fue gracioso cuando Janeth se ponía la máscara del santo y se ponía a leer mis escritos, era a forma de burla y según ella era una terapia para que olvidará a esa mina, ese pasado ya no existía y no debería de existir más, me ayudo a escribir un par de post en una pequeña pirámide, regresando al pueblo ya cansados pero con ganas de seguir la fiesta me toco pichar la comida y unas cervezas, pasaron las horas y la comida se convirtieron en cacahuates y chicharrones, las cervezas en vasos con whisky escocés y 3 hielos, eran cerca de las 8 pm cuando me llego un mensaje, lo leí y ella me decía que la estaba pasando muy mal, que si podía marcarle, pero por fortuna estaba Janeth a un lado para quitarme el teléfono y repetirme que disfrutara el momento, ante la negativa ella me contó su historia de desamor, en la cual se centra básicamente en que ella y su novio vivían un romance prohibido por lapso de 2 años, él tenía a su esposa y dos nenes y Janeth era la amante que también fungía como recursos humanos en la misma empresa, su romance se basaba en los poemas que Catulo le hizo a Lesbia, él se los declamaba y ella quedaba profundamente enamorada, incluso la última noche que pasaron juntos él le declamo el poema segundo de Catulo, Janeth no sé si se dio cuenta pero lo empezó a recitar, yo reconocí tal poema hasta cuando casi concluía;

 “… conturbabimus illa, ne sciamus
Aut ne quis malus invidire possit,
Cum tantum sciat esse bassiorum”


De sus ojos empezaron a rodar unas cuantas lágrimas al concluir el poema, no hice otra cosa que abrazarla, sentía su respiración tan profunda como si se fuese a dormir,  le di un beso en la frente y volví abrazarla, saque mi celular y le pedí una selfie, quería inmortalizar dicho momento, ella acepto y nos tomamos la selfie, las lágrimas se cambiaron por risas e incluso me intento a enseñar a bailar Bachata, pero todo quedo en el intento, fue una gran noche, todo quedo en unos besos, algunas caricias y promesas vanas de pasar los siguientes días juntos. A la mañana siguiente le sorprendí llegando a su habitación cerca de las 9 am, llevaba un par de chocolate calientes y pan dulce, ella no lucia bien pareciera que había llorado toda la noche y así fue, me platico que hablo con su manzana de Adán y le dijo tantas cosas que no quisiera recordarlas, la estaba abrazando justo en el momento más reconfortante cuando el mecánico me marco, diciendo que el auto había quedado, podía pasar por el hoy mismo, le hice una propuesta a Janeth que no sé porque acepto, “¿y si vamos a Mazatlán? Aún alcanzamos unos cuantos días del carnaval “, ella acepto y esa misma mañana sin más que nuestras ganas de fiesta partimos aquel rico puerto, ahí estuvimos un par de días juntos, discutimos cuando ella le mando un mensaje a mi pasado llamándome “mío” y la selfie que nos habíamos tomado, esa noche fue la última vez que la vi a ella, me puse una borrachera cuando intente buscarla en los bares y no la encontraba, incluso me lié a golpes con unos tipos porque la confundí a ella besando a un tipo, todo borracho esa noche decidí pasar a donde había dejado a mi pasado, ahí pase un par de días, logre ver a casi todos mis conocidos y bebí un rato con ellos, de vez en cuando volteaba a ver mi celular para ver si Janeth mandaba alguna señal de vida, pero no, la última noche tomaba un chocolate artesanal mientras fumaba un cohiba y terminaba de leer “la chica del Tren” cuando vi a Janeth a lo lejos sentada en una banca platicando con mi pasado, no podía creerlo, esa postal era algo ilógico, no podía existir, deje el  importe de la bebida más una propina en la mesa y camine hacia ellas, quien se dio cuenta fue Janeth que no dijo nada, solo atino a ponerse la máscara y obvio tenía que ponérsela olía aun a fiesta, mi pasado solo me dio el último beso en los labios y me dijo “lo siento Iván, no sabía que te hacia tanto daño, prometo que no volverás a saber nada de mi” y sin decir más se marchó, Janeth por su cuenta se quitó la máscara y me la entrego mientras me decía “lo siento, era necesario que esto pasará y si yo no lo hacía, alguien lo iba a tener que hacer, por cierto, si me quieres buscar, vivo en el hostal donde nos encontramos”  también se marchó, esa fue la última vez que supe de aquellas minas y mientras manejaba de regreso hacia la capital solo me resto aventar mi teléfono total ahora tenía una máscara del "Santo" y el beso más rico que me han dado en toda mi vida, ahora si me amarré bien los pampers y me  prometí que nunca más nadie me iba a mover el piso con un mensaje… 


Todavía no es tiempo

“…Su boca cobarde pronuncia un “te quiero, No te vayas nunca, no te vayas lejos” Y ella echa a temblar, ella echa a temblar, Ella ec...

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