lunes, 31 de diciembre de 2018

Última vez


“…Me he cansado de decir que no te vuelvo a ver,
Y estoy harto de jurarme que es la última vez,
No soporto tus errores, mis defectos no los quieres ver,
A pesar de todo sigo amándote, ya vez…”


Había pasado ya otro año bisiesto y no la había vuelto a ver cómo era la promesa, recuerdo una frase que ella siempre decía y después yo la pregonaba cuando concluía una relación amorosa “el destino es tan sabio que nos deja estar con el amor de nuestra vida por un tiempo, pero después nos hace pasar toda una vida con un gran amor, aunque no sea el amor de nuestra vida”, para ser sincero nunca supe a que se refería con esa frase, pero recuerdo que me puse a pensar tanto en esa frase que había olvidado que me estaba mandando a la chingada, después yo aplicaba la misma y creo que las chavas se quedaban pensando en la frase y olvidaban por completo el rompimiento amoroso, pero bueno, habían pasado cuatro años más y yo estaba ansioso por poderla ver, pero no sabía ni donde, ni cuando, ni nada, entonces solo restaba esperar alguna señal para ver donde podríamos vernos. El año iniciaba bastante bien, recién había cambiado de trabajo y me iba mejor en calidad de vida, ahí conocí a Camila, era la chica que trabajaba en el área de recursos humanos de la empresa, era alta, cabello lacio, un trasero maravilloso, unas piernas largas como misma cuaresma, con una sonrisa que te mandaba a chingar a tu madre pero uno se iba feliz, con dialogo y le gustaban las series tipo el señor de los anillos, empezamos a salir ya que era con quien coincidía en el comedor de la empresa a la hora de la comida, empezamos una relación maravillosa, parecíamos chavales de secundaria dándonos besos en la calle así como caricias traviesas en público, íbamos a lugares que decidíamos en el camino, lo mismo era pasear en lancha en Chapultepec como también era algún bar de la Condesa.

Ella por supuesto que conocía mis fantasmas y yo un poco los de ella, éramos felices y contentos, la relación cada día se llenaba de más miel, derrochábamos tanta miel que de vez en vez decíamos algún poema de Neruda mientras íbamos caminando de la mano, solo ella había puesto una condición al conocer mi historia con Fernanda, era que hasta que pasara el año fiscal del año bisiesto podríamos presentarnos con nuestras familias y formalizar el noviazgo, en verdad no era tan complicado ya que nos la pasábamos tan bien que no importaba que nuestras familias no nos conocieran, los meses pasaban y pasaban y nuestra relación se iba haciendo más fuerte, tanto en las camas de diversos hoteles, como también en las barras de los bares que frecuentábamos, me hacía olvidar día con día que Fernanda existía en mi vida, cabe mencionar que cada semana nos dábamos una sorpresa maravillosa, ya sea un regalo por paquetería o memes bastante pendejos que nos sacaban miles de sonrisas, estaba tan enamorado que cada noche antes de acostarme al hacer la oración siempre pedía que ella estuviera bien.

Cierto día de Noviembre para ser exactos el 18 de Noviembre nos tuvimos que distanciar por unos días, yo asistía religiosamente a ver a mis padre al pueblo donde vivían desde hace ya varios años, el itinerario era salir el día 18 temprano de la oficina para manejar por 5 horas y llegar antes del inicio de las fiestas por el motivo del aniversario de la Revolución mexicana, el mismo 18 de noviembre por la noche había un evento de caballos Bailadores que era lo que me encantaba ver, ahí fui con la familia y terminamos bastante borrachos ya cuando amanecía escuchando música de banda en vivo, ahí estuve con tantas amistades que ni la cerveza ni la música se nos hacían suficientes para el tiempo que destinábamos, llegué a casa de mis padres después de almorzar una rica birria estilo tierra caliente y a las 9 de la mañana estaba revisando mi celular a punto de dormirme, revisando las etiquetas en Facebook de las fotos que nos tomamos en las borracheras y después revise los mensajes que Camila me mandó, créanme que me dormí con una gran sonrisa cuando el último mensaje decía que me quería tanto que solo atine a abrazar el celular como si la estuviera abrazando a ella y me quedé dormido.

Me despertaron cercano a las 13 horas, habían pasado por mi unos amigos para ir a “curar” la borrachera al Lago, con una carne apache, unas cervezas, unas patitas de cerdo en vinagre y un chapuzón en ese mítico lago con las letras del lugar adornándolo por el centro del mismo, deje cargando mi celular y solo le envié un mensaje “Morrita, te extraño tanto, falta tan poco tiempo para volver a vernos y espero que el siguiente año estés aquí conmigo, para que disfrutes a mi gente y esta gran tierra, te quiere tu borracho favorito”, me fui con mis amigos y eso de ir a curar la borrachera no dio resultado, ya que nos volvimos a poner borrachos, subíamos al centro del pueblo como a eso de las 9 de la noche solo a cenar unos tacos y las ultimas cervezas para poder dormirnos y al otro día estar en primera fila para ver el desfile, cumplimos la promesa y a eso de las 11 de la noche ya estaba en casa de mis padres, con una borrachera marca diablo y lo único que hice fue darme un baño de tina con agua muy caliente y eso que el lugar es caluroso, sonando las campanadas que decían que la noche había acabado y el día empezaba a iniciar, me metí a la cama sin siquiera revisar mi teléfono.

Me despertaron mis padres a las 9 de la mañana, para que desayunara un buen chocolate caliente en agua, una morisqueta, menudo y una cerveza bien fría para que no me sintiera tan mal porque íbamos a estar 3 horas bajo el rayo del Sol viendo el desfile, nos sentamos en las sillas que llevamos y viendo el desfile fui viendo a algunas de mis amistades, empezamos a destapar latas de cerveza y los comentarios del desfile eran solamente de broma, fueron tres horas y media de estar embriagándonos de nuevo, pero las horas no se sentían y la euforia por el alcohol cada vez eran mejores, nos fuimos a comer un buen taco de carnitas y después nos fuimos a nuestras casas, a las 5 de la tarde teníamos cita para ir al jaripeo, yo me fui a casa y estuve un par de horas con mis padres hasta que me quede dormido en una hamaca. Me despertaron mis padres para que me alistará para ir al Jaripeo, me fui y llegando media hora tarde ya me estaban esperando con un seis de cerveza bien helado, las montas no estuvieron tan buenas pero el momento se disfrutaba con el ambiente en las gradas, el alcohol nos hizo presa nuevamente y al finalizar nos quedamos para bailar un poco de banda, con las botas empolvadas y las camisas ya desabotonadas por el calor nos hicieron seguir la fiesta en la plaza del pueblo, que hubo fuegos pirotécnicos y bandas tocando por doquier, íbamos a ir al baile del pueblo pero preferimos seguir la fiesta al son de la banda en la plaza, me regresé temprano a dormir, ya los años me pesaban y las borracheras me estaban cobrando factura, al llegar vi tantos mensajes de ella que me sentí un poco culpable de no responderle pero me encontraba muy alcoholizado para hacerlo, y me quede dormido viendo las fotos que me había mandado, se veía tan hermosa que me seguía enamorando.

Me desperté muy temprano al escuchar movimiento en la casa, mis padres iban a salir de viaje a Tonalá a hacer unas compras, el viaje era de 6 horas así que iban a salir temprano, me sentí culpable que había ido al pueblo a visitarlos y había pasado muy poco tiempo con ellos, así que les pedí unos minutos en lo que me bañaba y desayunaba y yo los llevaba, aun me quedaban 4 días para regresar a trabajar, así que me aliste y tomamos carretera para empezar la aventura por la carretera, la cruda me estaba afectando un poco pero yo no cedía, los 3 electrolit que me lleve me estaban apaciguando un poco, al llegar a Tonalá fuimos al tianguis artesanal y estuvimos toda la tarde juntos, por la noche también estuvimos en la plaza del pueblo cenando lo que se nos atravesará, a mis padres se les había hecho raro ya que siempre que íbamos yo me iba con mis amistades para echar un trago, pero esta vez no pensaba hacerlo, pille a mis padres hablando por teléfono con mi mejor amiga diciéndole que estábamos en el lugar para que al otro día pasaran por mí.

Al despertar quedamos en desayunar y de ahí me fui a Guadalajara, mi amiga salía de trabajar a las 6 de la tarde, pero antes quería pasar a ver los museos y recoger mis pasos que hace varios años había caminado de la mano de Fernanda, me contuve muchas veces de marcarle, no quería verla, así que lo que hice fue no sacar el celular para nada, después de pasar a 3 museos me fui a las 9 esquinas a comerme una birria que es la especialidad de la casa, tenía tantos años de no sentirme tan tranquilo en estas tierras, la birria era maravillosa, la cerveza tan helada que me ayudaba a mitigar el calor, cuando de pronto, el mesero me dijo “disculpe señor, le envían este trago de la mesa de allá” señalando al final del restaurante, yo con una sonrisa y un poco extraviado le dije “disculpe pero no creo que sea para mí, pero bueno gratis hasta las puñaladas” empezamos a reír y de inmediato dijo “la señorita que se lo envía es muy bonita, quizás sería bueno que fuera a su mesa”, cuando probé el whisky mi corazón empezó a latir más rápido, juro que hasta podía oler el perfume de Fernanda, era un doce años con solamente tres hielos, agradecí el comentario del mesero y le di un trago corto para darme valor, camine rumbo a la mesa que me dijo y cada vez que iba acercándome no podía ver a Fernanda, llegue a la mesa donde suponía tenía que estar ella pero solo estaba una mujer de unos 27 años, muy bonita con la fisionomía Jalisquilla, me quedé unos segundos parado hasta que le dije “nena perdón por la molestia pero creo que me confundiste, no nos conocemos y me enviaste un whisky” ella se me quedó viendo fijamente y soltó una sonrisa tímida, “no fui yo, pero bueno si no lo quieres me lo puedes dar”, al terminar su discurso sentí que por la espalda paso alguien y al voltear me recibió con un beso grande en la boca, pude reconocer sin abrir los ojos, claramente era Fernanda, correspondí el beso como debería y al final nos dimos un abrazo que decía cuanto tiempo nos habíamos echado de menos, intercambiamos unas palabras y me presentó a su amiga, acto seguido Fernanda me dijo “te importaría si me puedes acercar a la terminal para ir a Chapala, vengo regresando y quisiera ir a visitarlo pero mi amiga va para Zapopan y la desviaría mucho”, como era costumbre como un pendejo no supe decir que no, pague la cuenta de las dos mesas y nos despedimos de su amiga, nos subimos a mi auto y le dije que la llevaba a Chapala, mentí y le dije que no tenía plan, le mande un mensaje a mi amiga para que me disculpara e igual y en la noche o mañana pasaba a visitarla, no le pareció mucho la idea a mi amiga pero no tenía otra opción, y nos enfilamos para ir a Chapala con Fernanda.

En el camino estuvimos platicando de nuestros pasados, 4 años eran bastantes después del último encuentro, ella se había ido a radicar a otro lugar y yo le decía que tenía una novia que quería muchísimo, ella de inmediato me callaba a besos y caricias traviesas, recordamos tiempos anteriores y compramos unas cervezas para sentarnos en el maleconcito de Chapala, ella estaba sentada y yo abrazándola por atrás, recordamos la primera vez que fuimos ahí, en ese lugar donde nos desnudamos de alma, nos dábamos tantos besos que hasta había perdido la cuenta, ella recibió una llamada y yo aproveche para avisarle a mis padres que lo más seguro es que llegaba al otro día por la noche, les invente que estaba con unos amigos, ella termino la llamada y me dijo “quizás sea mejor que nos vayamos, no vaya a ser el diablo”, estando parados nos dimos un beso tan rico y tan largo que parecía que el tiempo se había paralizado, en eso le agarré una nalga y después del beso me soltó una bofetada diciendo “ya sabes que en público no”, empecé a reírme y volví a hacerlo y empezamos una pequeña riña jugando, al final nos fuimos al auto y partimos con rumbo a Guadalajara, mi mano iba posada en su muslo izquierdo, empecé a juguetear con mi mano hasta que al reaccionar estábamos en la cama del primer hotel que fuimos juntos, sacando todas esas ganas que nos teníamos, fue una comunión tanto carnal como espiritual, ella se quedó dormida sobre mi pecho y yo solo pensaba en que carajos había hecho, pero no podía echarme para atrás y de pronto me quede dormido también.

Me despertó el teléfono de la habitación notificando que faltaba una hora para que se venciera el tiempo, la desperté con besos y nos dio tiempo para aventarnos un round más antes de irla a dejar a su casa, en el camino no platicamos nada, solo nos dábamos besos y nuestras manos estaban entrelazadas, llegamos a su casa y lo único que me dijo fue “sería mejor que no nos viéramos más, tú tienes a tu novia y yo también tengo a mi pareja” me dio un beso tan grande que juro no voy a olvidarlo, la vi por última vez entrando a su casa y yo aceleré solamente una calle, y le marqué a mi amiga, no era tan tarde y ella y su esposo no trabajaban al siguiente día, quede en llegar con ellos en menos de media hora con unos tacos. En el camino fue solo en estar pensando en Fernanda, llegue a casa de mi amiga con una botella de tequila y tacos para cenar, fue una gran fiesta, de pronto habían más amigos de ellos en su trabajo, una de ellas era la amiga de Fernanda que me veía con mucha complicidad pero no me decía nada respecto a Fernanda y mi amiga no sabía que Fernanda estaba de regreso en Guadalajara y mucho menos que había pasado la tarde con ella, me dieron posada y la fiesta la acabamos entrada la mañana.

Al despertar agradecí el momento y me retiré para irme con mis padres, pero la amiga de Fernanda también se había quedado dormida y no traía auto, había ido con unos amigos pero se fueron y la dejaron ahí, me ofrecí a acercarla a su casa, pasamos a almorzar unos tacos de barbacoa duros mientras platicábamos de cosas sin importancia, ella dijo que se quedaba ahí y me agradecía la comida, después de ello al despedirnos solamente me dijo “cuídate mucho y por favor no fastidies tu futuro con tu pasado, Fernanda me ha contado de ti”, no me dio tiempo de decir nada porque se fue, pase a recoger a mis padres y nos fuimos rumbo al pueblo, necesitaba descansar por una noche.

Todo paso sin contratiempos, llegamos al pueblo, bajamos las cosas y cenamos, al otro día temprano me iba de regreso a la ciudad para descansar un poco y regresar al trabajo, no hubo nada que afectará el destino, o al menos eso pensaba, Camila estaba tan feliz de verme que me sentía mal por lo que había hecho, pero con el tiempo se fue esfumando todo sentimiento de culpa, en enero formalizamos la relación como habíamos quedado y todo iba viento en popa, éramos cada vez más felices, en Abril fuimos a visitar a mis padres con motivo de pasar mi cumpleaños, estando dormido me llego un mensaje, no conocía el numero pero abrí el mensaje decía “te agradezco mucho por todo lo que ha pasado, sé que me quieres tanto como yo a ti, pero recuerda que al destino no le gusta que los amores de la vida estén juntos, espero que estés muy bien con tu gran amor. P.d. por fin lo nuestro está empezando a germinar.” Anexaba una foto de ella con su incipiente panza de embarazada, me quede pasmado mientras leía y veía el mensaje por tantas veces esperando a que fuera un error, de fondo no dejaba de sonar “Óleo de mujer con sombrero” de Silvio Rodríguez, y yo solamente estaba tarareando “los amores cobardes no llegan a amores ni a historias, se quedan ahí, ni el recuerdo los puede salvar, ni el mejor orador conjugar”…



lunes, 19 de noviembre de 2018

Llevo tú nombre en la piel


No quiero saberla. Me gustas
mirándome de lado, escondida, asustada.
Así puedo pensar que huyes de algo,
de mí o de ti, de nada,
de esas tentaciones que dicen que persiguen
a la mujer casada.
Jaime Sabines. 


Solía idealizar el amor en escenas, un atardecer, un abrazo en medio de la tempestad, una mirada cómplice en medio del orgasmo, una copa de vino apurada para no perderse en un par de ojos glaucos. Sin embargo he llegado al punto donde  se han agotado todas estas ideas infantiles que nada tienen que ver con la sociedad actual.
Me quede esperando un rato y cuando por fin entro su llamada “No eres tú soy yo”, vaya que bonita frase para quebrarle el autoestima a cualquiera, saque un cigarro lo observe durante largo rato decidiendo si fumarlo ó no, pero vamos ya casi son tres meses sin hacerlo, seria débil si lo hago en este momento, lo regreso a la cajetilla casi nueva, observo a mi alrededor, las calles empedradas de un pequeño pueblo extensión de una enorme ciudad.

Hace solo un año yo tomaba  su mano mientras veíamos los puestos de artesanías, comíamos algunos platillos típicos, bebía el café más amargo hasta ahora, amaba que se colgara de mi brazo mientras sonreía para mi, sí, yo le amaba, en serio valía la pena cada jornada pesada de trabajo con tal de seguir tomando esa mano fría.
Contemplo de nuevo, los puestos son los mismos a excepción de tu compañía, lo sé, ya no quieres estar conmigo, tus razones sobran para ser enumeradas, vienen ahora un par de lagrimas coladas, se vierten en el cielo gris y la lluvia se abre paso, por el mes en el que estamos no debería estar pasando esto, pero qué diablos ,debo refugiarme, veo al final de una callejuela un café que antes solía ser mi favorito, había una chica que cantaba los fines de semana y claro que estaba  presente en cada uno, hasta que la demanda de trabajo me alejo de ahí, creo que nunca he llevado a nadie de nuevo, es decir era mi lugar secreto, en Tlaquepaque, Jalisco.

Tiene un aspecto antiguo, esa bella arquitectura que se ha estado perdiendo, suena música de jazz de fondo, tienen pequeñas lámparas que solo iluminan pequeños espacios, es como un lugar muy intimo, veo varias parejas comiéndose a besos, y de nuevo golpea el recuerdo, “ella”, sacudo la cabeza y continuo con mi camino, no hay un solo asiento libre salvo en la barra, me acerco tranquilamente mientras una chica me habla.
-Lamento que todas las mesas estén ocupadas- dice mientras me mira divertida.
- Y a es una costumbre estar de más en cualquier lugar- respondo.
-Aquí siempre serás bienvenida –dice extendiéndome una carta-.
-Gracias pero solo quiero un Café latte, con esta lluvia impredecible me ha dado algo de frió.

En lo que ella preparaba mi pedido, saque mi libreta y comencé a escribir, cada que la tristeza me acecha un par de versos que dejo escapar alivian la presión y me dejan respirar de nuevo, los trazos de mi pluma ahora son firmes y se mueve mi mano con soltura al ritmo que mi mente le dicta palabras, de pronto la chica pone a mi lado una taza caliente, sin mirarla le agradezco, continuo escribiendo con furia, necesito descargar esta mierda que llevo por dentro, termino casi por llorar pero aparto la libreta y tomo un sorbo de café, al saborearlo el licor me hace levantar la vista y toparme con una mirada picara.
-Disculpa, pero esto sabe diferente-dije.
-Es café irlandés, mencionaste que tenias frió y eso es bueno para entrar en calor –dijo mientras la oscuridad le ocultaba las facciones-.
-Gracias, en realidad es mi café favorito, el irlandés- dije sonriéndole como en mucho tiempo no lo hacía-.
Cruzamos miradas por instantes hasta que le llamo un mesero para un pedido,  tome una hoja de mi libreta y le escribí algunos versos de un poema olvidado, si un Sabines para que la noche no sea tan pesada, coloque la fecha, le pedí la cuenta a otro joven porque ella estaba  ocupada, le di instrucciones de entregarle ese papel, y una propina adecuada, tome mi abrigo, aguarde mi libreta y seguí mi camino a casa.
Paso una semana hasta que tuve tiempo de acudir de nuevo, los días habían sido extraños como si de alguna forma le extrañara, la remembranza de nuestro furtivo encuentro, ahora estaba ahí sentada en una mesa, ordene un café irlandés, me lo sirvieron pero no había ni un rastro de ella,  regrese  tres días después pero no le encontraba,  pasaron casi dos semanas hasta que un día le encontré de nuevo, se acerco a mi mesa mientras me extendía la mano.
-Me llamo minerva.
-Un placer –dije correspondiendo el apretón de manos-.
Conversamos un rato pero no me dijo nada acerca del poema, así que me guarde mis comentarios pensando en que aquel chico no le había entregado mi encargo.
-Lamento estar ausente, tuve que cambiar mi horario de trabajo por entrega de trabajos en la escuela-.
-¿Qué es lo que estudias?
-Arquitectura
La plática paró ahí, porque tenía que retomar sus labores, espere por ella hasta que termino su turno, caminamos un par de calles mientras nos sentábamos en las bancas de un viejo parque.
-¡Qué risueño contacto el de tus ojos,
ligeros como palomas asustadas a la orilla
del agua!!Qué rápido contacto el de tus ojos
con mi mirada!
¿Quién eres tú? ¡Qué importa!
A pesar de ti misma,
hay en tus ojos una breve palabra
enigmática.
No quiero saberla. Me gustas
mirándome de lado, escondida, asustada.
Así puedo pensar que huyes de algo,
De mí o de ti, de nada- termino de  declamar.

-Te lo has aprendido de memoria –dije sonrojada.
-Claro, estas semanas sin verte lo leí sin parar, dime ¿Quién es?
-Es un poema de Sabines.
La distancia se hizo corta y de nuevo el contacto visual nos perdió, ahora sus facciones bajo la luz de una lámpara eran claras, era una Diosa griega tallada en carne y hueso, las pupilas dilatadas y los labios delineados que apuraron entre nosotros un beso, el aliento se me fue entre sus labios, la cordura cuando sus manos me llevaron a su cuello, apenada me pidió que le siguiera, y yo como tonta camine tras de ella hasta su lecho, su morada que se encontraba a unas cuadras, vivía sola según dijo y las ropas volaron en la habitación con calma, sus besos impregnados en la espalda, las notas insonoras de un jadeo en medio de la noche, las caricias que derretían y tomaban el rumbo de la lujuria sin reproches, cayo rendida entre mis brazos cansados, con la respiración aun agitada, vertí los últimos besos que guardaba en sus mejillas, en su frente y en su almohada. Llego la mañana hasta nosotras, desayunamos muy deprisa en la mañana y en cuanto hubo recogido la mesa regresamos presurosas a la cama, un día entero entre sus piernas hasta que llegue a donde la poesía acaba, gustosa me despido en la puerta con la promesa de volver a verla por la mañana sin embargo la historia daría un vuelco, y de ella por fin me quedo nada, que Minerva nombre tan perfecto saldría en vuelo por la madrugada, se marcho a los brazos de su esposo, con quien mantenía un hogar perfecto, solo estaba de pasada en Guadalajara unos días para terminar un proyecto de la escuela, me mandaba los mensajes de te quiero , pero en mi mente todo giraba.

“ De un corazón que ama en silencio a quien escribe solo versos de ese amor no quiero nada”.

Han pasado ya los meses, ella me escribe a diario, yo tomo un vaso de whisky y en mi café lo derramo, tal vez sea esta la forma a modo de burla del destino, de reírse en mi cara de cosas que yo he vivido, nunca escupiría un te amo, si mi corazón le pertenece a alguien más, ahora yo soy consciente de lo que quiere la gente, bebo para dormir, para ahogar el dolor que embriaga, ya no escribo más poemas, que eso no deja nada, me quedare aquí a oscuras, platicare con la luna, de aquella que no me ama, porque al poema le faltaba una parte, lo de la mujer casada.




jueves, 15 de noviembre de 2018

Nos vemos en tu auto

"Quisiera verte despertar al lado mío,
que dios me escuché
y pueda darme lo que pido"




Iba saliendo de la tercera entrevista que iba en esta semana, la verdad ya estaba muy desesperado, las cosas no habían salido como yo las hubiera planeado, incluso me estaba maldiciendo por dejar mi empleo anterior, todo porque no quise entrarle al juego de la corrupción, pero bueno no era tiempo para lamentarme, pase al minisúper a comprar unos cigarrillos y unos chicles de fresa, al salir encendí mi cigarrillo y observe a mi alrededor, vi a una señora que tenía problemas con su auto, encendía pero de inmediato se apagaba, estuve viéndola por los 5 minutos que duro mi cigarrillo, al acabarlo lo tire en el cenicero y saque un chicle de fresa, después le pregunté a la señora “disculpe ¿puedo ayudarle?” la señora volteo a verme, y dijo desesperada “se le bajo la batería al carro de mi hijo”, le interrumpí “no se le bajo la batería, más bien no sirve la batería del control, porque si enciende pero se apaga de inmediato”, la señora se me quedó viendo y dijo “¿seguro?”, solo le asentí con la cabeza, ella hizo una llamada telefónica y después se salió de su auto, “Sabes te me haces conocido pero no sé de dónde ¿me regalas un cigarro?” saque la cajetilla y tomo uno, se lo encendí y contesté “también se me hace conocida pero no sé de donde, quizás ahorita que la veía mientras no encendía su auto” después platicábamos de cosas sin sentido esperando a que llegará el duplicado de la llave, en eso entró una llamada a mi celular, era de la segunda entrevista que tuve de trabajo, querían que fuera a otra entrevista pero en dos horas, por la distancia dije que sí, tenía cerca de una hora de gracia, así que decidí esperar a que llegará su duplicado de llaves, la señora agradeció el gesto, en cuanto llegó su hijo con el duplicado, de una forma prepotente le dijo a la señora que le prestará la llave, se subió el chavo y no pudo echarlo a andar, después se salió del auto y fue al auto donde llegó, saco la otra llave y encendió el auto al llavazo, me dio las gracias el chavo y le dijo algo a la señora, después se fue, la señora me preguntó a donde iba y yo le dije que a una entrevista de trabajo a una hora de distancia más o menos, ella me dijo que me daba un ride, yo le agradecí pero no era necesario, volvió a insistir y le dije que no, “hoy por ti mañana por mí” fue lo que le dije, me dijo que me cuidará mucho y se fue en el auto, yo me fui en metro.

Al llegar a la escuela donde iba a tener la segunda entrevista, llegué cuarenta minutos antes y me hicieron esperar en una salita, la secretaria me dio una botella con agua y me dijo “¿usted es el que viene recomendado? Le dije la verdad que era que no, ella hizo un gesto como de pena y se volvió a su lugar, desde ahí se me quedaba viendo, lo supe porque la veía con el rabillo del ojo, me desesperé y le dije “¿le parezco conocido? O ¿Por qué me dijo que si era el recomendado?”, me vio a los ojos y dijo “yo sé que conoce a la dueña de la escuela, lo he visto en algunas fotos que tiene la dueña aquí”, yo me quedé sorprendido y le dije “no creo, en verdad no creo, no sé si conozca a la dueña pero no recuerdo a alguna conocida que tenga una escuela, si no, no estuviera pidiendo trabajo”, le sonreí y ella de inmediato se paró y dijo “¿no me cree verdad? deme un minuto y vuelvo”, de inmediato salió trastabillando, deje de verla y de inmediato llegó la reclutadora, me pregunto por la secretaria y le comenté que tenía un minuto que había salido, me pasó a una salita y me dijo que era lo que buscaban en los términos técnicos solo que la dueña de la escuela tendría que dar el visto bueno, me pidió que fuera muy franco y que no me pusiera nervioso, solo iba a ser una entrevista corta y nada técnico, solo solventar dudas de mi persona y concluyo con un “¿usted cree en el destino? Bueno pues debería de creer, siento que ya lo he visto en alguna otra parte”, solo atine a sonreír, no sabía que jodidos hacer, si creía en el destino, pero no se lo iba a decir a una persona que recién conocía, ya me estaba preocupando, pensaba que mi vida era tipo “the Truman show” ya que tres personas decían que antes me habían visto, no le tomé mucha importancia y esperé a que llegará la dueña en esa oficina por 20 largos y tediosos minutos.

De pronto escuché una voz que se me hizo conocida “pinche carro me falló, pero por suerte un señor me ayudo y pude llegar sin mucho problema, es mas no me vas a creer pero creo que aún tengo el aroma del señor, una mezcla de Bvlgari con cigarro rojo, es una combinación que recuerdo de otra parte pero bueno, espero que ya esté el coordinador que voy a entrevistar que no ando muy de buenas” en mi mente de inmediato pensé en la señora que había conocido a fuera del minisúper, al escuchar que se acercaba de inmediato me paré y en cuanto cruzo la puerta solo dijo “vaya, bonita sorpresa, buena tarde, siéntese por favor, vamos a empezar con una pequeña charla”, se fue la reclutadora y me dejo con la dueña, no había mucho de que platicar, solo agradecía de forma infinita el haberle ayudado, si no hubiera sido así no nos hubiéramos vuelto a ver, yo solo le sonreía y le dije “tiene buen olfato, si es Bvlgari y también fumo de los rojos”, la señora se puso roja, sabía que la había escuchado, y solo dijo un “ya ves, si tengo buen olfato entonces”,  al acabar la frase entró la secretaria sin tocar previamente, traía una Tablet en las manos y diciendo “ya ve, yo decía que lo había visto en otra parte, si claro no podía fallar”, en eso la dueña le pidió la Tablet y le pidió a la secretaria que preparará dos tazas de café porque la charla iba para largo, la secretaria salió y yo pedí permiso para ir al sanitario, me indicaron donde estaba y fui, prácticamente solo me eché agua en la cara y me preguntaba ¿en dónde carajos la había visto?, después volví a la oficina con una sonrisa en el rostros.

Al llegar la dueña le dio un sorbo al café y dijo “creo ya sé de donde te he visto, lejos del trabajo quiero que me contestes todo con la verdad, es un favor que te pido de una forma muy especial, ¿de dónde conoces a Marce?”, por mi cabeza empezó a maquinar y escuchaba en eco “Marce, Marce, Marce”, hasta que di con un recuerdo 4 años antes en Isla mujeres, y como si estuviera con mi psicólogo empecé, “a Marcela la conocí un 8 de Julio de hace 4 años, había comprado un boleto para ir a conocer Isla Mujeres, yo estaba en Cancún, cuando dentro del yate que nos llevaba vi que había una mina, hermosa como ninguna que estuviera ahí”, de pronto la señora me interrumpió, “creo que no me has entendido, esta Marce de la que te hablo así se llama “Marce” no “Marcela” y no, no la conociste en Cancún” me enseñó la foto en la tableta, era una feria que de inmediato reconocí, “a Marce la conocí hace 2 años, un 30 Enero en la feria de León, había ido con mi novia a visitar a su familia, esa noche sentía extraña a mi novia, tuvimos una ligera discusión ya que no dejaba de mandar mensajes y sonreía, yo sabía que la había perdido, pensé mil cosas que se había reencontrado con algún viejo amor o cualquier cosa, pero sabía que la había perdido, tenía dos opciones, una era irme a su casa por mi auto y mis cosas e irme de ahí, la otra era disfrutar de la feria y ver qué pasaba al otro día”, hice una pausa y de un trago me acabé la taza de café, le pedí si podíamos platicar en donde se pudiera fumar, ella asintió y caminamos.

Llegamos a la azotea de la escuela y me dijo “sígueme contando por favor”, encendí un cigarrillo y ella hizo lo mismo, de mis lágrimas se querían escapar unas lágrimas, pero no las dejaba salir, después continúe “bueno pues decidí conocer la feria, total ¿Qué otra cosa podría pasar? Decidí no embriagarme y subirme a todos los juegos, incluso compre un paquete y así, buscaba por cualquier medio no fumar ni embriagarme, me subí a todos los juegos que pude, había un Teleférico y fue cuando conocí a Marce, ella estaba formada delante de mí y cuando era su turno me pidió que si podía subir con ella, ya que le tenía miedo a las alturas, accedí sin decirle que también yo le temía, iniciando el recorrido empezamos a platicar de cualquier cosa, la recuerdo muy bien, ella era muy linda, unos ojos color avellana que te perdías en ellos, pero tenía la sonrisa más hermosa que jamás haya visto, parecía como la puerta al mismo cielo, ella dijo que había ido con sus padres y que su hermano menor se había puesto malo y que se habían quedado en casa y ella aprovecho para venir a la feria, yo por mi parte le comenté la verdad, ese cuento de que había venido con mi novia y que las cosas no iban nada bien, ella puso cara de tristeza y casi de inmediato dijo –Vale, creo que los dos estamos solos, bonita forma para hacernos compañía ¿no crees?-, después sellamos un pacto de divertirnos, nos subimos a varios juegos más, en verdad la estaba pasando muchísimo mejor que con mi novia, en eso fuimos a los juegos de azar y en los dardos la que era mi novia abrazaba y besaba a un tipo que le daba un peluche de un perro tamaño real, al verla no miento me enfadé demasiado, le dije a Marce que fuéramos a otro lado, ella vio mi mirada y dijo -¿es tu novia?- yo le contesté con un seco –Era-, en eso Marce me dio un beso, que pareciera que el mundo se fuese a acabar, es más yo pensaba que en ese mismo momento me había muerto y un ángel me estuviera besando, después del beso se acercó la que era mi novia y me aventó mis llaves a la voz de –Vete a la chingada, tu auto está en el estacionamiento, cerca de la salida, ahí vienen tus cosas y te puedes ir cuando quieras, por fa no vuelvas a buscarme-, terminando la frase Marce me dio otro beso más rico aunque el primero” ¿Gusta otro cigarrillo?.

Después de encender el segundo cigarrillo y sin que ella me lo pidiera continúe, “continuamos jugando, jugué a los dardos pero siempre he tenido una puntería no muy buena, solo gané un peluche pequeño, recuerdo bien ella eligió un elefante rosa, después nos volvimos a subir a todos los juegos, al final dejamos otra vez el teleférico, a todos los juegos nos subimos con las manos entrelazadas, ahí saque la cámara instantánea que traía y quise tomarnos una foto pero ella dijo que no, insistí pero ella me dijo –Mejor toma una foto con tu instantánea y me la regalas, así podré recordarte-, le hice caso y tome la foto, salió incluso un niño que iba en el sentido contrario, después me dijo que ella me tomaba una foto para que me la llevará como recuerdo y así lo hizo, la vio y sonrió aún más lindo, después me besó, un beso tan largo como la cuaresma, un beso que podría jurar que me hizo olvidar de todo incluso se me olvido pedirle mi foto, después fuimos al área de comida y cenamos un mega burrito entre los dos y nos tomamos un seis de cerveza, dijo que ya era hora de retirarse, me ofrecí a llevarla a su casa pero me dijo, -sabes, tengo primero que hacer una escala en el panteón, nunca he ido en la noche-, vaya se me hizo una locura pero ¿Quién era yo para decirle que no?, nos subimos a mi auto y nos fuimos al panteón, en cada semáforo aprovechábamos para darnos varios besos, esos besos que juro que han sido los más ricos de toda mi vida, al llegar al panteón nos tuvimos que saltar la barda ya que estaba cerrado, me dijo que no tuviera miedo y caminamos entre las tumbas, si no mal recuerdo fue en la quinta fila y como la décima columna que me pidió que la esperará, yo estaba un poco asustado, nunca me han gustado los panteones, me dio un beso y me dijo, -si viene el vigilante corremos, cada quien para diferente lado, nos vemos en tu auto, si no llego por favor vete porque te pueden meter a la cárcel, yo vivo muy cerca de aquí-, yo le dije que sí, no podía resistirme a esos besos, ella camino a una tumba que tenía un girasol grande, incluso se veía como si no fuera verdadero, ahí se hinco y sentí una mano que me toco por atrás, y me dijo –no es hora para visitas señor, creo que me vas a tener que acompañar- voltee y vi que era el vigilante, corrí y corrí sin rumbo, iba brincando entre las tumbas, cuando por fin vi que lo había perdido quise buscarla pero no la logré encontrar, me brinque la barda y me metí a mi auto”  y bueno esa es la historia de esa foto, “¿Por qué usted tiene esa foto?”, la señora solo suspiro y me dijo “espera”, y ella bajo.

Al volver me enseñó las dos fotos y el peluche ese elefante color rosa, ella con lágrimas en los ojos solamente me dijo “sabes, creo que ahora te debo otro favor y más grande que el anterior, si te preguntas porque tengo estas cosas, te diré que Marce fue mi hija, ella falleció hace cuatro años, habíamos ido a León a la feria pero ella no logró conocerla, mi esposo chocó y solamente nos salvamos mi hijo el que viste hace rato y yo, Marce y mi esposo fallecieron, incluso ellos están enterrados allá en León, en esa tumba del girasol que te voy a decir que es verdadero, Marce tenía mucha ilusión de tener un novio y nosotros no le dimos esa oportunidad, ella tenía 23 años, le daban miedo las alturas, ella decía que en la feria de León iba a vencer su miedo a las alturas en ese teleférico que había visto en internet, hace dos años soñé que Marce me decía que se había subido a todos los juegos, había besado a un chavo pero se sentía culpable que había hecho que la relación de ese chavo con su novia se había roto a causa de ella, me dijo que dejaba un regalito en la tumba para que creyera, esa misma mañana salí a León y al llegar al panteón vi el elefante y las dos fotografías el aroma que tenían esas fotografías era de Bvlgari con cigarros de los rojos, el panteonero dijo que un chilango se había metido en la noche y me dio las placas de tu auto, te estuve rastreando por dos años hasta que me había dado por vencida, solo quería encontrarte para decirte, Gracias por todo…  




jueves, 8 de noviembre de 2018

Te dije que no te enamoraras de mí


Ponete bien si no hay quien salte y no hay un cobre
Que de esta miel mejor que falte y no que sobre”

Entre a esa peña de trova como cada viernes puntualmente a las 22:08 horas, mi plan era el mismo sentarme en la tercera mesa que da frente al escenario, de inmediato Paula que es la mesera se acercaba presurosa a quitar el anuncio de “reservado” y después decía “Buenas noches, ¿Cómo estás? ¿Lo de siempre?” y yo de forma automática le regalaba una sonrisa y respondía “claro, lo de siempre pero ahora las alitas que sean de habanero, estoy bien ¿y tú cómo estás? Ella sonreía y siempre decía “pues estamos que es ganancia” y se retiraba, algo pude notar en su rostro se veía más feliz que de costumbre, encendí un cigarrillo en lo que llegaba mi cerveza y mi orden de alitas, enseguida se subió a cantar un tipo que traía covers de Ismael Serrano, las cosas iban como de costumbre, la orden de alitas estaba deliciosa y la cerveza no se diga, en eso como es costumbre se sentó el dueño del lugar en mi mesa y después de un saludo me dijo entre dientes, “hoy es el cumpleaños de Paula, por si quieres cooperar le vamos a traer mariachi a las 11 y van a venir sus amistades” de inmediato le dije que sí, saque un billete de doscientos y se lo di, el decía que tocaba de 100 pero le dije que agarrara los 200 al fin no iba a estar por mucho tiempo, se quedó un rato conmigo y picho una ronda de cerveza, casi para irse me pidió, “dile a Paula que te acompañe a tu carro, a que lea uno de esos escritos que luego le das a leer, yo le diré que si le doy permiso, en lo que se alistan los mariachis que están aquí adentro pero sus instrumentos los tengo guardados en la bodega” yo asentí e hice lo que me dijo, me paré y le pedí a Paula que me diera su opinión de mi escrito, titubeo un poco y volteo a ver al dueño que con una seña le dijo que saliera, y fuimos rumbo a mi auto que estaba a dos predios del lugar, le enseñe ese escrito que por la tarde había dejado incompleto, ella se quedó a fuera de mi auto y ahí chupando su tutsi pop se puso a leerlo, después se escuchó un trompetazo como de mariachis, y ella de inmediato dijo “¿escuchaste? A alguien van a llevarle mariachi, que bonito, a mí me gustaría algún día me que llevaran mariachi” yo tímidamente le dije “es muy bonito, ¿Cómo te has portado? Si te portas bien puedes pedirle a los reyes que te traigan uno para el seis de reyes”  y empecé a reír, ella solamente se sonrojo y siguió leyendo, para después decirme “sabes, tengo una mejor amiga que se parece mucho a la chava que describes, un día la voy a invitar para presentártela, incluso yo creo que es ella la chava de tus escritos”  y me sonrió, esa sonrisa que siempre me ha dejado mudo, en eso me llego un mensaje y era del dueño del lugar que me decía “ya estamos listos”, solo respondí con un “ok”, y le dije a Paula, hoy vas a terminar tu ese escrito, se me quedo viendo y le dije, “si vente vamos a que lo termines allá adentro” acto seguido la tome del brazo.

Al entrar al lugar saque mi celular y empecé a grabar, fue un poema su cara, su reacción como de niña pequeña cuando ve los juguetes que le trajeron los reyes magos, se puso rojita rojita y una cara de felicidad extrema, no hizo otra cosa que darme un abrazo gigante y me dijo “¡Gracias! Mira, no me tuve que esperar a que fuera seis de reyes” , le dije la verdad, “no fue idea mía, incluso fue idea de tus compañeros de trabajo, de todos, desde el dueño hasta algunos clientes como yo, disfruta, y ¡feliz cumpleaños!” ella corrió a abrazar a cada uno de sus compañeros de trabajo, al dueño y a un par de clientes que también estaban ahí, se puso a bailar durante dos horas, incluso también baile un par de canciones con ella, brindábamos con tequila y cerveza, llegaron sus amistades y algunos familiares, después se cerraron las puertas del lugar porque ya no cabía ni una alma ahí, ya estando un poco borrachita se puso a cantar la última canción con el mariachi, y después todos le cantamos las mañanitas y después le embarramos en el pastel al grito de “mordida, mordida”, se despidieron los mariachis y la fiesta continuo, con canciones de trova pero ya no había meseros y todo el consumo era por cuenta de la casa, en un momento estaba platicando con ella cuando llamo a una de sus amigas, era muy hermosa, y nos presentó ella se llamaba Carolina, se fue Paula al sanitario y me quede platicando con Carolina, hablábamos de cualquier cosa, ella conocía mis escritos y decía cuáles eran los que les gustaban más, yo sinceramente estaba perdido en su mirada, tenía ganas de besarla, pero me contenía, de pronto estábamos platicando como viejos conocidos, brindando y platicando, la fiesta se alargó hasta las 4 de la mañana que se dio por terminado el festejo, quedamos con el dueño de ir a recoger al otro día antes de empezar el servicio, cosa que acepto y todos nos empezamos a despedir, Paula estaba un poco borracha al igual que casi todos los del festejo, me ofrecí a llevarla a su casa y Carolina dijo que ella se quedaba con ella, llegando a su casa me despedí para irme a mi casa pero Carolina me dijo “quédate un rato, ahorita vamos por algo para seguir tomando, tiene mucho que no me sentía tan bien estando tomando” le hice caso y de mi auto saque una botella de whisky, agua mineral y ginger ale, de su refri sacamos los hielos y continuamos solamente los tres con el festejo, al ir en la mitad de la botella Paula se quedó dormida en la sala y Carolina y yo nos comíamos a besos en otro sillón, ella tomaba fotos con mi celular y se las enviaba a su teléfono, después Paula se despertó y continuamos con la botella hasta que nos la acabamos, después me despedí diciéndoles que pasaba más tarde por ellas para ir a comer algo, aceptaron las dos y Carolina me dio un beso me hizo sentir como el borracho más afortunado del mundo.

Después de ese día con Carolina nos frecuentábamos demasiado, era una relación muy extraña, juraría que ya la había conocido en algún momento de mi vida, me sentía tan a gusto estando con ella, pero ella siempre me decía, cada día que nos despedíamos “quiero que prometas que no te vas a enamorarte de mí”, yo siempre le decía que si pero no lo cumplí, yo me había enamorado desde el primer día, Paula seguía insistiendo que Carolina era la chava de mis escritos, yo no tenía como agradecerle tanto, incluso hubo un día que salimos de viaje al nevado de Toluca, solamente los tres, era hermoso estar cantando con ellas en dicho lugar, compartimos tanto que incluso compartimos cama esa noche, incluso hay dos cosas que nunca voy a olvidar derivado de esa noche, la primera que fue mi primer trio y la segunda que Carolina entrada la madrugada mientras descansaba en mi pecho me preguntaba “¿Por qué te enamoraste de mí? ¡Te dije que no debías de hacerlo! Y me lo prometiste, ¡no puedes enamorarte de mí!, no conoces mi pasado y por eso no puedes enamorarte, ¿Qué pasaría si soy una secuestradora o una puta o una vendedora de droga? Te apuesto a que no me seguirías amando a pesar de que me digas que si lo harás” la tranquilice diciéndole que no debería de atormentarse, solo debería de disfrutar el momento, yo era feliz y quería que también ella lo hiciera, después hubo un silencio incómodo y ella suspiro muy hondo y después me dio un beso y cerró los ojos, yo solamente la veía como estaba recostada en mi pecho y durmiendo hasta que me quede dormido también.

Al despertar, me di cuenta que no estaba Carolina, solamente estaba Paula y eso estaba bañándose, al salir le pregunte sobre Carolina y dijo que tenía poco que se había marchado, fuimos a almorzar y nos regresamos, ella se disculpaba conmigo, me decía “perdón, no quería hacerte pasar este mal trago, pensé que las cosas iban a ser diferentes, desde que te conocí te me hiciste diferente a los demás y pensé que podías cambiar la historia de las personas así como lo haces en tus escritos, pero ya vi que no, eso no se puede cambiar” me dio un beso muy grande mientras escuchábamos “candombe de la resaca” de Las pastillas del abuelo “en la puerta está la piba, está un poco mejor que él, con sus tetas lo mira “no soy yo quien vos queres, no te quemes la cabeza por un poco de placer”…

Después de ese día habían pasado ya 3 semanas de no ver a Carolina, con Paula las cosas iban cada vez peor, solo la había visto una semana en la peña, no tenía ganas de verla, sentía que ella era la culpable aunque no lo fuera, sus mensajes y llamadas las contestaba de mala gana, creo ella entendió el mensaje a la perfección y las llamadas y los mensajes fueron cesando. Era viernes y me habían invitado a una reunión de la empresa en casa del director de mercadotecnia, asistí saliendo del trabajo, la cooperación fue un poco mayor pero yo solo pensaba en irme a embriagar hasta perder la razón y bueno creo iba a cumplirlo, había de todo para tomar, estábamos varios ahí, éramos cerca de  hombres, se me hacia raro que no hubiera mujeres, pero estábamos tomando como desaforados, hasta que el director de Merca dijo “Bueno señores, atención, llego el momento, como todos saben Ricky el de finanzas se casa y esta es su despedida de soltero, trajimos a unas amigas para que sepa de lo que se está perdiendo al casarse” acto seguido entraron 5 mujeres muy buenas, con trajes muy ceñidos que dejaban poco a la imaginación, todas con antifaz y contoneando sus caderas al ritmo de la música, era todo muy hipnótico, creo que nos hubieran dicho que cerrando la boca también se ve a colores, todos estábamos hechos unos pendejos viendo a esas 5 mujeres. Pasada la noche Ricky se fue con la más buena de las 5 y las otras se quedaron a repartir caricias con nosotros, en eso el director de merca le dijo a una de las mujeres que estaban ahí, “por favor, atiéndeme al ingeniero” llego la chava conmigo y le serví un coñac y me puse a platicar con ella, mis manos parecían ya conocer ese cuerpo, mis dedos eran como si tuvieran memoria, cuando de pronto me dijo “¡te lo dije, no te iba a gustar!” creo que hasta la borrachera se me bajo, no podía creer lo que estaba escuchando, obviamente era Carolina, me quede pasmado, me tomo de la mano y me llevo a una habitación.

Ahí se quitó el antifaz y pude comprobar que si era ella, no me dejo decir nada de inmediato me dijo “Paula me hablo tanto de ti que pensé que eras diferente, tus historias me hacían tener una idea de que podía yo ser una persona diferente, incluso llegue a fingir tus escritos cuando estaba contigo, fingía que era la chava de la que hablabas de aquella que estas perdidamente enamorado, pero también me enamore, algo que no se debe de hacer nunca, no soy quien piensas, yo trabajo de puta, pero yo te dije que no te fueras a enamorar de mí”…



martes, 30 de octubre de 2018

Gracias por ayudarme


“y yo sigo aquí bebiendo con un whisky moribundo

Y te amaré hasta que a mi se me acabe el mundo”



Mi vida se había vuelto ordinariamente horrible, tenía 16 años trabajando en esta empresa, incluso estudie contaduría ya que por la evolución que tuve dentro de la empresa me era necesario, pero creo que fue un grave error, lo único que me gusta de esta carrera es que me da de comer y para mantener a mi familia pero a mí no me llena, yo quería ser Ing. En mecatrónica pero bueno nadie está conforme con lo que es.

Era Miércoles si no mal recuerdo, tenía un permiso para faltar el viernes y Lunes ya que iba a ir a la boda de una prima de mi esposa, sinceramente yo no quería ir pero era más que obligatorio, fue cuando llego Eduardo el socio mayor de la empresa para presentarme a la que sería la nueva persona a mi cargo una contadora, era una mujer de unos 26 años, bonita, estatura mediana y con un trasero maravilloso, se llamaba Laura y era sobrina de Eduardo, para mí era una pérdida de tiempo ya que a pesar del trabajo que tenía también querían que la instruyera en el manejo en general de la empresa, pero bueno ella no tenía la culpa de nada, había visto desfilar a 6 personas en ese puesto desde hace 2 años que corrieron a Lupita que había sido la contadora que me había instruido a mi desde que ingrese a este departamento, también la llegada de Eduardo era para decirme que no iba a poder tomar esos dos días que había pedido ya que teníamos una auditoria que hasta el Sábado íbamos a tener que presentarnos, me dio gusto y a la vez me molesto la decisión ya que no me gusta trabajar los sábados pero no podía oponerme, de inmediato le marque a mi esposa que por supuesto no quedo nada conforme con la decisión tomada y me colgó diciendo que ella se iba a ir desde hoy con mi hija, yo fingí también estar molesto aunque sabía que tenía el fin de semana libre e igual podía ir el domingo al estadio para ver a mis rayos.

La tarde transcurrió sin ningún contratiempo, yo seguí haciendo mi trabajo y le delegue a Laura cosas muy fáciles pero que me quitaban tiempo para la auditoria, ese miércoles salimos tarde de trabajar y me sentí muy jodido cuando llegue a casa y no había nadie quien me recibiera, solo una carta de mi esposa en la mesa que a grandes rasgos decía que tenía que valorar más a mi familia que el trabajo, pero bueno solo destape un par de cervezas mientras me reía como loco viendo los simpsons. El jueves en el trabajo Laura noto que estaba un poco ausente y le comente el motivo ella solo hizo una mueca de desaprobación y me dijo “tienes que valorar bien lo que tienes, es complicado pero uno debe de aprender”, solo asentí pensando “¿qué me vienes a decir tu que no tienes familia?” pero solo lo pensé y no dije nada, tuvimos la carga más pesada ya que teníamos que dejar todo listo para que viernes y sábado pudieran hacer la auditoria sin problemas, aunque era algo que teníamos dos veces por año siempre era estresante, ya que llegaba a cometer algún error siempre, pero esta vez fue diferente. El sábado salimos a las 6 de la tarde, con felicitaciones por parte de los socios por el buen trabajo, incluso nos invitaron echar un trago saliendo, fuimos a un bar de esos que están en el centro, ya sabía mi función como en cada evento de ese tipo, tenía que brindar poco y al final llevar a cada socio a su casa a altas horas de la madrugada, pero esta vez fue diferente, los tragos a mí también se me pasaron igual que a todos, por fortuna no estaba muy lejos de mi casa, quizás a unos 10 minutos y gracias a que me pase de tragos los socios dijeron que Laura los iba a llevar en esta ocasión ya que era su novatada, cosa que agradecí infinitamente.

Primero fue a dejar a Eduardo, Enrique yo nos quedamos brindando ya que vivíamos por el mismo rumbo, llego Laura y pasamos a dejar a Enrique después tomamos rumbo a mí casa pero en el camino le pedí que se parara en un Oxxo, compre un 12 de cerveza, no sé en qué momento le dije a Laura que si quería pasar a tomar una cerveza como muestra de agradecimiento, me volteo a ver fijamente a los ojos y me dijo “vale, pero solo una”, creo que fue el mayor error, metimos el auto a la cochera y pusimos música en la sala, estábamos platicando de cosas personales cuando de pronto, no recuerdo que paso pero estábamos besándonos en la sala como dos enamorados de secundaria, yo estaba sentado y ella estaba sentada sobre mis piernas frente a mí, nos comíamos la boca como si el tiempo se fuera a acabar, de ahí todo se descontrolo y tuve la mejor sesión de sexo en la sala en muchos años, al despertar estaba yo desnudo acostado en el sillón y sobre mi estaba Laura también desnuda con su cabeza en mi pecho, estaba reflexionando sobre lo que acababa de hacer, era la primera vez que le era infiel a mi esposa y lo había hecho dentro de mi casa, la cruda moral me estaba matando y eso que Laura era muy bonita, estaba peleándome con mis demonios cuando Laura se despertó, lo primero que hizo fue besarme en los labios y después se paró al baño, de inmediato me cambie y le comenté que iba por mi auto y volvía, pedí un uber y fui por mi auto, en el camino pase por una barbacoa para almorzar y un doce de cerveza más; al llegar a mi casa Laura estaba en ropa interior acostada en el sillón, le comenté que había traído de almorzar y ella me vio con ternura, me volvió a besar y después nos pusimos a almorzar y seguimos bebiendo y fornicando como locos hasta las 8 de la noche que ella se fue, incluso se llevó mi auto.

El lunes al llegar a la oficina no sabía en dónde meterme, Eduardo me pregunto sobre la noche anterior y yo le dije que Laura me había ido a dejar a casa, no le dije más, Laura estaba ahí y no desmintió mi versión incluso hizo un comentario burlándose de mí que la hice dejar su auto en mi casa y la mande al bar por mi auto y los tres reímos, se fue Eduardo y Laura de inmediato se acercó conmigo, yo estaba muy nervioso, en verdad me había gustado ser infiel y sobre todo me había encantado estar con ella, cuando se acercó la tome por la cintura y la junte conmigo mientras le robaba un beso en los labios, después le di una nalgada suave, ella solo se mordió el labio y me dijo “¿Cuándo llegue tu esposa la historia se va acabar?” quería decirle que sí, pero de mi boca salió un “va acabar cuando tú quieras, solo que debemos de ser discretos, es la primera vez que le soy infiel a mi esposa y soy muy pendejo”, Laura solo me vio y me mando un beso, tomo mi celular que estaba en el escritorio y me dijo “mira, esto debes de guardarlo muy bien, si no tu esposa te puede regañar”, me acerque y eran fotos y videos del encuentro que habíamos tenido, me quede en la pendeja porque tenía razón, no mi esposa pero si mi hija podía ver eso, de inmediato los guarde en una USB.

Al llegar por la noche a mi casa mi esposa me reclamo por el desmadre que había hecho diciendo “me voy unos días y tu invitas a tus amigotes a ver el futbol, ¿no se pueden ir a un bar, al estadio o a la casa de uno de esos cabrones?, yo solo la tome por la cintura y empecé a besarla, diciéndole que no se preocupara que iba a recoger mi desmadre. Después de ese día le mandaba flores seguido, la llevaba a cenar a lugares que ella quería, salíamos los fines de semana como si intentara reconquistar a mi familia, pero la verdad era otra, estaba intentando lavar mis errores, aunque eso solo lo sabía Laura y yo, eso era maravilloso estaba viviendo dos vidas de una manera muy chingona, hasta que un viernes mi esposa me cito en un restaurante español saliendo del trabajo, me pidió que de forma civilizada tratáramos el divorcio para no afectar a nuestra hija, no sabía qué hacer, ¿Cómo se enteró?, no hice otra cosa que aceptar, me iba a ir de mi casa y le iba a dar una pensión del 50%, tenía dos semanas para salirme de mi casa y empezamos el trámite de divorcio voluntario, el lunes en la empresa se enteraron de mi noviazgo con Laura, obviamente a Eduardo no le hizo gracia y el martes ya tenía mis cosas en una caja junto con mi finiquito, afortunadamente el miércoles mi mejor amigo me presto un departamento mientras encontraba trabajo, ese mismo miércoles me estaba embriagando solo en el departamento estaba recargado en la ventana viendo como llovía, llevaba 2 botellas de whisky cuando recibí la llamada de Laura, pidiéndome disculpas porque por su culpa había perdido todo, la verdad quería decirle que era su culpa y nunca iba a perdonarla pero lo único que le dije fue “no fue culpa tuya, fue culpa mía, quizás lo que necesitaba era empezar mi vida desde cero y no sabía de qué forma, pero te sigo amando por cierto gracias por ayudarme ….



miércoles, 17 de octubre de 2018

Era la vigésima vez que soñaba con ella


“no sé cuántos ángeles te quieren ayudar,

Pero tengo la esperanza que ninguno va a poder,
Desnudarte, no de cuerpo si no de alma,
Disfrutar ese placer”


Ya era la vigésima vez en este mes que soñaba con ella, ¿Quién era? La verdad no tengo ni la más jodida idea, lo que si recuerdo es que tenía una sonrisa maravillosa, los sueños eran los mismos solo cambiaba el escenario, ella estaba parada como a 20 metros de mí y me empezaba a sonreír, en cuanto respondía su sonrisa ella me pedía que me acercará, después con una voz muy dulce me decía “ayúdame por favor, me quieren hacer daño, haz de cuenta que eres mi novio porfa” yo le respondía “no te preocupes, el vegas y yo vamos a cuidarte” aun lado mío había un perro parecido a un labrador pero color blanco, me imagino que ese era “el vegas”,  de pronto me despertaba de forma súbita; a decir verdad yo le echaba la culpa a los medicamentos que había tomado por culpa de una infección estomacal y al estrés que tenía por mi trabajo, al platicar esto con la gente cercana lo único que hacía era burlarse un poco de mi diciendo “ya hasta en tus sueños quieres una novia, sí que te hace falta”, creo que me estaban convenciendo de que estaba enloqueciendo.

Esos días me despertaba y me quedaba viendo fijamente hacia una esquina del cuarto, nunca había tenido un perro y menos conocía a esa mina, era realmente extraño, me ponía a escribir el último capítulo de un libro que iba a mandarlo para un concurso, escribía por una hora y me volvía a dormir, al despertar releía lo que había escrito y sinceramente me parecía maravilloso, quizás era una buena señal haber soñado con esa mina y ese perro. Iba al mismo super de siempre y me estacionaba en la misma fila a las 20:15 horas saliendo del trabajo, platicaba con el cuida coches y entraba a comprar la despensa por una semana, pagaba en la misma caja siempre y me atendía Jessica, a ella le empecé a platicar sobre mis sueños a partir de la primera semana y ella solamente me escuchaba atenta y se me quedaba viendo a los ojos, no decía nada y al final decía “que dios te acompañé” y era todo.

Era 22 de septiembre, equinoccio de otoño para ser exactos, esa noche llegue un poco más tarde al estacionamiento y por supuesto al supermercado, sentía una vibra extraña, sentía que me estaban observando pero al voltear alrededor no había una alma que me estuviera poniendo atención, ese día estaba fastidiado del trabajo, no quería platicar con nadie ni siquiera con Jessica que lo único que le dije fue “ya falta menos para que acabes el turno”, una caja de cereal no pasaba y después había fallos para pagar con tarjeta, pase a un cajero automático que estaba justo enfrente de la caja y saque el efectivo para pagar, en eso Jessica se me quedo viendo y me dijo “no sabía que hoy venias acompañado”, yo me sorprendí y le dije que no, que venía solo, de inmediato llamó a seguridad y vinieron un par de la seguridad del supermercado, Jessica platico con ellos en voz baja que no escuché nada y me llevaron a una habitación pequeña detrás de los baños, sin decir nada me pusieron frente a un monitor y me iban diciendo como dos personas me iban siguiendo, desde que entré y en los pasillos, cada uno se ponía en un pasillo siguiente y me salían por un lado y se pasaban al siguiente pasillo del que yo estaba, estaba sintiendo miedo ya que vivo en una ciudad donde los secuestros exprés son muy recurrentes, estaba viendo las imágenes cuando de pronto vi por otro monitor a la mina esta con la que estuve soñando, la estuve siguiendo y vi que se paró frente a los baños, los de seguridad me dijeron que lo único que podían hacer era acompañarme hasta mi auto, no podían hacer más y así fue, me llevaron hacia mi auto y el cuida coches dijo “había dos chavalones que vinieron a ver su carro por dentro pero en eso apareció el perro que traía usted y les empezó a ladrar” yo le di el avión al señor, sabía bien que no traía yo ningún perro, lo más seguro es que me estaba confundiendo, acomodé mis cosas del super en la cajuela y Salí rumbo a mi casa.

Iba camino a mi casa pero de último momento pase a una taquería a tres calles de casa, pedí una orden de tacos al pastor, una torta de suadero con queso y dos cervezas, ya había acabado de cenar y estaba tomándome la última cerveza cuando de pronto me marcan al celular de un número desconocido, conteste la llamada y lo único que dijeron fue “no llegues todavía a tu casa” y de inmediato colgó la llamada, era la voz de la mina que soñé, estaba totalmente seguro que era su voz, intenté marcar al número y me decía que el número no existía, revise las cámaras de la casa y no había nada anormal, pero al revisar las cámaras del coto vi que a fuera de mi casa estaban los dos chavales que me estaban siguiendo en el supermercado, pagué la cuenta y le pedí al taquero si podía guardarme unas pocas cosas en el refrí porque no iba a pasar a mi casa, no se negó por los años de confianza que nos tenemos y caminé hacia mi auto, me subí y lo primero que hice fue sacar una pistola Beretta que me había regalado mi padre hace ya varios años, la cargué y me dirigí a mi casa pero en la esquina antes de llegar al coto se me apareció el perro blanco de mis sueños y me empezó a orillar hasta que me hizo dar vuelta a la derecha en la calle, de reojo vi a los dos tipos a fuera de mi casa, el perro seguía corriendo sobre el lado del piloto, pensé en mejor acudir con los de un módulo de policía que hay en la colonia y que ellos se arreglaran, de pronto a dos esquinas siguientes el perro se puso enfrente y me obligo a frenar por completo, me quedé agarrado con las dos manos al volante, alcé la mirada y vi a la mina acariciando al perro, me volteo a ver y me sonrió, le devolví la sonrisa y en eso caminaron del lado del copiloto, no sé porque pero quite los seguros, la mina acarició al perro y le dijo algo, de pronto se subió a mi auto y el perro se fue rumbo a mi casa ella lo primero que dijo fue “no te preocupes, vegas va a cuidar bien tu casa, ¿te parece si me invitas a cenar?”, asentí y me iba a dar vuelta para ir a la taquería que acababa de salir pero ella me dijo “no, quiero que me lleves a los tacos que tanto te gustan, esos que están cerca de tu anterior trabajo”, solamente le sonreí y tome camino para mi antiguo trabajo, en el camino ella solamente me sonreía y no me decía nada, solo me daba la sonrisa más hermosa que jamás haya visto en la vida real.

Al llegar a la taquería yo solo pedí dos tacos y ella una orden, fue cuando empezamos a platicar, parados comiendo tacos al pastor, con un boing de mango cada quien, los cuatro taqueros de testigos y 6 comensales, ella me empezó a platicar de mi vida, dijo cosas que yo nunca le dije a alguien y de pronto hizo énfasis en una mina que el noviazgo fue tan corto pero a la vez tan duradero, quizás la mina a la que más he querido, me pidió mi celular y se lo di, ella abrió las cámaras y veía claramente como el perro con otros perros más empezaron a ladrar poniéndose en la puerta de mi casa, los vecinos salieron y los tipos huyeron a gran velocidad, en eso me marcaron los vecinos para alertarme de que había dos chavales a fuera de casa pero unos perros los corrieron, les agradecí la llamada y les dije que no esperaba ninguna visita, colgué la llamada y ella me dijo “sabes, solo te voy a pedir dos favores, uno es que te hagas un tatuaje significativo a los dos personajes de los que siempre escribes y el otro favor es que en el último capítulo me incluyas con los sueños, vas a cerrar el libro con lo que sueñes hoy”, asentí y le abrí la puerta del auto, arriba del mismo ella me dijo “maneja a tu casa” y en el camino empezó a platicarme más de mi vida, de pronto a unas calles de llegar a casa ella guardo silencio me volteo a ver y solo me regalo una sonrisa, me quede con esa imagen de su sonrisa y de pronto se esfumo, mi piel se puso chinita y seguí andando a mi casa, llegué y no había nadie en la calle, ni vecinos ni los perros ni policías, nadie, metí el auto y me fume un cigarrillo, de pronto me empezó a dar un sueño terrible, me preparé un té y lo deje en mi buro, me estaba lavando los dientes cuando empecé a reflexionar lo que había pasado en el día, después puse un poco de “las pastillas del abuelo” y me dormí.

En el sueño la volvía a ver a la mina junto con el perro, me sonrió y corrí a donde ella estaba, llegaron los dos tipos y la agarraron, yo les grite que la dejaran en paz porque era mi novia, ellos la soltaron y se vinieron contra mí, saque la beretta y les disparé un tiro a cada uno, cuando les di los dos cayeron de forma instantánea, ella corrió a mis brazos y me dio un abrazo muy fuerte, un beso maravilloso y después dijo “gracias, muchas gracias, ve tus cámaras por favor y no te olvides de los dos favores”, de inmediato me desperté sobresaltado, le di un trago al té y desde mi celular vi las cámaras, ahí estaba “el vegas” sentado en el sillón como descansando.


jueves, 11 de octubre de 2018

No quiero estar ahi


Morir cuando la luz triste retira
sus áureas redes de la onda verde,
y ser como ese sol que lento expira;
algo muy luminoso que se pierde.

Morir, y joven; antes que destruya
el tiempo aleve la gentil corona,
cuando la vida dice aún: «Soy tuya»,
aunque sepamos bien que nos traiciona.

Manuel G. Najera

A el recuerdo que es lo único que tengo de A. Jacinto.


No quiero que llegue esa maldita fecha, 24 de diciembre, dime ¿Qué haré cuando note que tú no estás?, no podré soportar ver sus rostros tristes por la falta de tu sonrisa. Me niego a estar ahí pretendiendo que no me doy cuenta de esa silla vacía, de ese vaso de whisky que va a faltar en la mesa, de esas historias del trabajo policiaco que solo pasa en Tonalá.
Me han dado una mala noticia que no sé cómo diablos debería compartir, pero me esfuerzo en mantenerlo en pie, ya le di mil vueltas a todo, ya lo pensé en diferentes perspectivas pero el resultado en el mismo. Lamento no haberte abrazado con fuerza la última vez que nos vimos, fue solo un vago “dame cinco”, luego recuerdo la historia que contaste cuando estabas electrocutándote en aquel lugar, lo último que pensaste, las lágrimas que se aferraban a ti pero como siempre resistías a dejar salir, el susto que pasó a ser risas, pero después de unos momentos se convirtió en realidad.
Te has ido, la forma es lo que nos duele a todos enormemente, cada vez que veo tus fotografías recuerdo partes de nuestra niñez, el radio, las ranas, la lluvia, las peleas infantiles, el soccer, la bicicleta que el viento no pudo detener, luego el día de tu accidente, tu ojo lastimado, pero tu familia siempre ahí, y tal vez solo sea un pequeño detalle es sus vidas, una sombra que está ahí pero como dije está ahí, estoy ahí, sigo aquí pidiendo por ti, viajaría lo que hiciera falta por traerte de vuelta pero sabemos que eso es imposible, tu tiempo perfecto ya se terminó, alguien dijo alguna vez que la vida es bella porque es no es eterna, sino frágil y efímera.
Me pregunto si cuando me vaya ¿me recordaran con cariño? ¿Vas a recibirme? O solo ¿será una oscuridad absoluta?, lamento mucho no haberte dicho lo mucho que te quería y lo importante que había sido tu amistad para mí a lo largo de estos años, yo no entendía muchas cosas, pero me daba gusto que tuvieras aquello que yo anhelaba y parecía simplemente que no pasaría, aun sé que es muy seguro que no pasara, una familia, de dos personas, eso planeaba, eso deseaba pero ya nadie desea eso, tengo estas estúpidas ideas románticas y es lo que me hace sufrir, las pláticas que llegamos a tener en tiempos fugaces, de eso ya no nos quedan más que ecos que una vez que me vaya serán olvidados, escribo porque me gustaría que comprendieran que lo que voy a hacer no es más que una decisión seriamente planificada, me he cansado de todo, simplemente la vida me dicta que ya he pasado demasiado, que a quien ame ahora me odia y en serio nunca quise hacerle daño, moriré de la forma en la que llegue, en silencio, sin meterme en sus vidas, sin causarles problemas. Incluso ahora no puedo permitirme pensar en otra cosa, de verdad lo siento y no espero que se comprendan mis motivos, que tal vez no sean demasiados o claros, y no pretendo que sientan lastima solo deseo no tener esa comida a solas, mirando su espacio vacío, ver a mi lado y notar ocho años a la basura, me he perdido mucho, lo sé, pero ya basta de lamentos vayamos al hecho de que la vida puede o no ser bella pero es terriblemente mortal y traicionera.



miércoles, 10 de octubre de 2018

Tienes suerte de haberte parecido a tu madre


pero sucede también,
Que sin saber cómo ni cuándo
Algo te eriza la piel
Y te rescata del naufragio”

Es complicado tener 52 años y no tener con quien poder estar, la vida había sido muy fácil y no voy a negarlo, siempre me decante por lo fácil, evitar problemas y seguir viviendo a modo, por eso me fui de esta ciudad pero hace 2 años que me detectaron mal de Parkinson me toco volver a esta ciudad, aquel departamento que era de mis padres y me lo habían heredado porque sabían que no iba a hacer nada de mi vida y vaya tuvieron razón, cambie de tantos empleos como de novias, nunca estuve comprometido con nada ni con nadie, exceptuando a una mina a la edad de 27 años, era ella dos años menor que yo, pero todo lo mande al carajo cuando ella me pidió formalizar la relación, ella soñaba con esas bodas que salen en las novelas, en un matrimonio y familia de forma legal en la cual se hace un patrimonio pero yo no quería eso y busqué trabajo en provincia y hui de ahí, sin volver a saber nada de ella, mis padres dijeron que me fue a buscar en varias ocasiones porque tenía algo importante pero nunca les dijo el motivo, me fugue tanto de esta vida que ni siquiera vine al funeral de mis padres excusándome que andaba de vacaciones y no podía regresar, siempre fui un desgraciado, pero bueno, ahorita con 52 años en pie y con una enfermedad que no me deja vivir en paz, cada vez pierdo más el control de mis movimientos y de vez en vez tengo pesadillas que me atacan y no me dejan dormir, por fortuna tengo donde vivir y un par de locales que rento y es de lo que vivo, pocos saben que regrese pero cuando han querido visitarme siempre los termino corriendo, no quiero saber de nadie ni de nada, no quiero que me vean como un perdedor con las manos vacías y una puta enfermedad que no me permite hacer nada.

Era miércoles y bien lo recuerdo, venia de una clínica privada en la cual estoy como objeto de investigación sobre como poder tratar bien esta jodida enfermedad, pero creo que las cosas no van bien y lo sé por la cara de los médicos que me tratan, me han pedido que vaya y venga en taxi y ellos se encargan de pagarlo pero me siento tan inútil que no lo hago, sigo viajando en metro, después de hacer el primer de tres transbordes que hago me sentí desorientado, había olvidado como volver a casa, me subí al primer metro y busqué como desesperado un lugar, quería sentarme e iba un poco lleno, lo bueno que una mina joven me cedió el asiento, quizás me vio que necesitaba ayuda porque de inmediato me empezó hacer platica, “buenas tardes señor, ¿se siente bien? ¿Necesita ayuda?”  su voz era angelical y muy bonita, había algo en sus ojos que decidí confesarle, diciéndole que no sabía cómo volver a casa, me pidió mi INE y torpemente la saque, se la di y ella en su celular empezó a revisar algo y me empezó a explicar pero yo no entendía bien, creo lo supo porque dijo “¿tiene el número de algún familiar?” yo le negué alzando los hombros y creo eso le conmovió ya que de inmediato me dijo “voy a acompañarlo, pero intente recordar un poco hacia donde está su casa, porque esa zona es muy grande y su dirección viene como privada” yo le asentí e incluso le compré un chocolate con el chaval que iba vendiendo en el vagón, ella con pena acepto, empezamos a platicar, ella vivía con su madre y estaba estudiando una maestría en psicología educativa, trabajaba de lunes a sábado en una institución privada pero había tomado el día para hacer algunos trámites de la maestría y por suerte ya se dirigía a su casa; debo de admitir que me sentí muy cómodo platicando con ella, hicimos cerca de 45 minutos en el metro, al salir empecé a recordar en el edificio donde vivía, le pedí a manera de pagarle el favor que me aceptara una comida en una fondita que estaba abajo del edificio donde vivo, ella no quería aceptar pero la termine convenciendo y ahí seguimos platicando.

Al finalizar la comida le agradecí de forma infinita las atenciones y me dio un abrazo, no voy a mentir, sentí un abrazo como si antes alguien me hubiera dado un abrazo similar, sentí como mi cuerpo se amoldo a sus brazos y no de forma contraria y sin querer dije “Andrea Martínez”, ella se separó de mí y dijo “¿perdón?” me le quede viendo a sus ojos y le dije, “una disculpa si te incomode pero después del abrazo recordé a una persona con ese nombre” y de mis ojos brotaron unas lágrimas involuntarias, ella me tomo de las manos y me dijo “¿fuma? Quisiera fumarme un cigarrillo con usted”, yo asentí y busqué en mi bolsillo derecho del pantalón y saque torpemente una cajetilla de las rojas, ella de su bolso saco una cajetilla de los mentolados, nos sentamos en la plaza de las tres culturas y le encendí torpemente su cigarrillo después hice lo propio con el mío, después empecé yo sin que ella me preguntara nada “sabes, hace tiempo yo me marché de acá como un delincuente, deje a la mujer que más he amado en mi vida, ella estudiaba contaduría pública en la UNAM, yo trabajaba de administrador de una empresa mediana que se dedicaba a hacer antenas de telecomunicación, nos conocimos por casualidad, en esa peletería que ves ahí era de José y Patricia que venían de Tocumbo Michoacán, ahora creo que la tienen sus hijos pero ya no saben igual, yo había comprado un helado de chocolate y ella una paleta de changunga, te soy sincero yo no conocía esa fruta pero bueno sigo, el señor no tenía cambio y le dije que de ahí se cobrara las dos cosas, ella no quería aceptar pero después nos sentamos a platicar, le ayude un poco sobre unas dudas que tenía sobre la escuela y de ahí formamos una gran amistad, ella tenía un novio de años, yo me sentía tan bien con ella que un día se me hizo fácil decirle ¿quieres ser mi novia? Yo esperaba que me dijera que no para yo poder seguir con mi vida, quería que esas charlas en los café del centro se acabaran de una vez por todas pero no fue así, tuve tal fortuna ese día que me dijo que sí, yo olvide por completo que ella tenía novio y le di un beso tan grande que aun puedo sentirlo ahorita que te digo esto, pasó un año y las cosas iban de maravilla con ella, hasta que me dijo que era necesario formalizar la relación ya que el siguiente año ella acababa la carrera, yo le dije que íbamos a manejarlo bien, primero le dije ¿no estarás embarazada verdad? Y ella me dijo que no, pero sabes yo aún tengo esa duda, por miedo de formalizar busqué trabajo con uno de los clientes de la empresa que estaba en monterrey y a las dos semanas yo sin decirle a nadie me fui de acá, solo le dije a mis padres que iba por unos meses y volvía” de mis ojos empezaron a brotar lágrimas y empecé a sentir que me faltaba el aire, le di dos bocanadas al cigarrillo y le dije que me esperara unos minutos.

Fui al departamento y saque una fotografía, se la mostré y le dije “¿verdad que es hermosa? Yo no la merecía a ella”, ella no dijo nada solo saco su celular y se disculpó diciendo que tenía que marcarle a su madre para que no se preocupará, al volver tomo la fotografía en sus manos y empezó a llorar, no entendía porque y ella se disculpó “discúlpeme que lloré pero es que soy muy sentimental, pero dígame ¿no tiene familia ahorita? No me diga que no hizo hijos en donde estuvo”, quería mentirle y decirle que sí, pero hubo algo que no me dejo decir una mentira, “no nena, la verdad no tuve ningún hijo, con las siguientes novias que tuve llegaba a mi memoria Andrea y acababa las relaciones, me iba de viaje y olvidaba todo, pero veme ahora estoy jodido con una puta enfermedad que no me permite moverme bien, no tengo mucho dinero pero tengo donde vivir y que comer”, ella solo exhalo aire y dijo “¿Por qué no ha buscado a Andrea?, digo ahora que usted no hace mucho podría buscarla ¿no?” de inmediato respondí “¿Para qué? ¿Para decirle que fui un cobarde y hui? Ella lo sabe bien y no creo que hasta la fecha me pueda perdonar”, en eso sonó su celular, y ella dio la dirección de donde estábamos, me pidió que le pidiera una paleta de changunga mientras terminaba la llamada, yo empecé a caminar a la heladería y no podía negarme, la nena me había ayudado a llegar a casa y había dedicado unos minutos a escuchar mi historia, llegué con el heladero y pedí su paleta y de una vez pedí un helado de chocolate para mí, al darme vuelta para regresar a la plaza de las tres culturas, mi sorpresa fue mayúscula al ver que la nena no estaba ahí, pero escuche que dijeron mi nombre y voltee a la izquierda, ahí estaba Andrea Martínez, con 50 años encima pero se veía como de 45, era más hermosa que como la recordaba, con su cabello quebrado debajo de los hombros, delgada y con un maquillaje que la hacía verse hermosa, me acerque a ella y me quedé congelado, no sabía que decir y ella lo supo porque de inmediato dijo “¿piensas que por una paleta de changunga te voy a perdonar?”, yo Salí del shock y le dije “pero no es para ti, es para la nena, ella me la pidió, pero si con eso me perdonas, puedo darle a ella mi helado y a ti la paleta”, esto mientras sonreía, ella se acercó a mí y me beso en los labios, fue un beso que me hizo ver la vida pasar en cuestión de segundos, después me dijo, “no va a ser fácil pero nos vas a tener que reconquistar, por cierto ella es Andrea y es tu hija”, me quede congelado nuevamente, vi a la nena a los ojos y solo pude decir, “vaya eres hermosa, que suerte tienes de haberte parecido a tu madre”…




Todavía no es tiempo

“…Su boca cobarde pronuncia un “te quiero, No te vayas nunca, no te vayas lejos” Y ella echa a temblar, ella echa a temblar, Ella ec...

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