¿Qué pasó? ¿Ya me recordaste?
“Hay historias de amor
Que nunca terminan,
Que se esconden tras la vuelta
De tu esquina”
Era un jueves de esos donde no pasa ni fu ni fa en la vida, donde parece que el tiempo pasa tan lento que el tic tac suena interminable, no tenía ningún plan, pero tampoco quería quedarme en casa, así que agarré mi bici y salí a rodar ¿A dónde? A ningún lado, solo quería no estar de sin que hacer, ya que mi mente iba a jugarme una mala pasada, eso siempre sucedía. Iba sobre la ciclovía cuando vi un anuncio “Festival de cine Mexicano” revise la ubicación y era muy cerca de ahí es más ni sabía que existía y eso que estaba muy cerca de mi casa.
Al llegar amarre mi bicicleta junto a las otras en el bici estacionamiento, ingresé y era tipo permanencia voluntaria y la película que estaba en ese momento no me interesaba, pero la siguiente si, así que decidí esperar en la cafetería, pedí una chapata de carnes frías y un vino tinto para acompañar, no voy a mentir, desde que entre a la cafetería me llamó la atención una chica que estaba sentada en la tercera mesa contando de izquierda a derecha, no era una mina que me gustará físicamente pero tenía algo que sentía mucha atracción sobre ella, eran sus ojos color capulín, mis pensamientos se empezaron a nublar mientras pensaba ¿Quién será? ¿Le gustará el cine mexicano? ¿Estará esperando a alguien? ¿Si le invito una copa de vino? Estaba sumido en mis pensamientos viendo a la nada cuando de pronto la vi frente a mí, y con un “¿Me recuerdas?” fue como salí de mis pensamientos, no sabía que hacer, no sabía como reaccionar, en verdad me sentía muy extraño, le respondí “no, perdón pero no sé quién eres” y me interne en sus ojos color capulín, me perdí en ellos, pareciera que era una ventana a otra realidad, no supe que decir, no supe que hacer, solo me quede viendo y ella también, solo se me quedó viendo, tenía una mueca como de nostalgia, como de un pasado, en eso ella dijo “va a ser muy extraño pero se que eres tú, algo me dice, los ojos nunca mienten”.
Charlamos por un buen rato, incluso ya ni pasamos a ver alguna película, pareciera como si me conociera de toda la vida, hubo algo que me hizo mucha extrañeza, de pronto ella me dijo “creo que sigues sin creerme, mira tu debes de estar en el camino de vida 9, debes de ser psicólogo, trabajador social, maestro o algo así”, yo me quedé estupefacto, quizás ella si me conocía y yo no la recordaba, digo no me había dicho ni su nombre pero su cara no se me hacía familiar, solo sus ojos me causaban cierto conflicto, pareciera que los había visto en otro lado, ella esbozo una sonrisa y de inmediato me dijo “en verdad no sabemos en cuantas vidas hemos coincidido pero si podemos reencontrarnos por los caminos de vida, habíamos prometido reencontrarnos cuando estuvieras en tu camino 9 ” Fue cuando me le quedé viendo a sus ojos, no sé si fue producto de lo que ella me había dicho me extravíe en un sueño, estábamos ella y yo en un lugar donde no conozco, había nieve, mucha nieve, solo se nos veían los ojos a través de unas gafas para el frío, hablábamos otro idioma pero por extraño que parezca lo entendía, solo la besaba y le decía "nos vemos cuando sea libre, eso será en mi camino de vida 9" y nos dimos ese último abrazo, ella se iba y yo solo la veía partir, se subió a una moto de nieve y se fue, yo me metí a lo que al parecer era mi casa, con una esposa y dos hijos en eso salí de mi ensoñación cuando me dijo “¿Quépasó? ¿Ya me recordaste?”...

Comentarios
Publicar un comentario
Recuerda que todo es en singular...