miércoles, 25 de mayo de 2022

¿Qué pasaría?

- Oye ¿Te puedo preguntar una cosa?

- seguro, adelante.

- ¿Si es cierto que cuando bebes es cuando escribes?

- te diré la verdad es al revés, escribo cuando bebo, por eso siempre traigo una pluma y tickets en la cartera. 

- Mira cuando te vi fue casi imposible reconocerte, con esas barbas, lo pelón y gordo que estás, ¿Te acuerdas cuando tenías 14 años? Fue cuando te conocí, odiabas venir acá y eso que venías cada dos años, solo venías por una semana, siempre me lo dijiste que tu no pertenecías a este lugar, que no te sentías a gusto, siempre fuiste extraño, de pronto te largaste y dejaste de venir 12 años, la espera es larga ¿verdad?, ahora te veo caminando esos caminos qué recorrías a regañadientes pero ahora con una cámara y una sonrisa, de pronto te sientas y empiezas a escribir, a veces traes tu pachita donde yo creo traes whisky, eso te gustaba tomar, pero parece que disfrutas lo que tanto odiabas, le hablas a la gente que no conoces, vas a la fiesta del rancho, apuestas, estas haciendo todo lo que no te gustaba y sabes lo que más me hace emputar, que te vi y me saludaste con una sonrisa y un abrazo, saludaste a quien venía conmigo sin saber que es mi esposo, no me diste tiempo de presentarlos, yo tenía ya en mi cabeza la forma en que iba a decirles pero tu te adelantaste diciendo "chingao hermano, ya vez te dije que te habías quedado con la mejor del rancho y sus alrededores" todo eso dijiste con una pinche sonrisa, como si te valiera una chingada, como me hubiera gustado que te hubiera puesto un derechazo para que mordieras el polvo, pero no fue así, en cambio te dio una cerveza de las que traía y brindaron por las buenas decisiones. Me encabrona que seas tan feliz, eres esa escala de grises de la cual tanto te quejabas, esa pinche escala de grises que sin querer queriendo quedas bien en cualquier extremo del blanco y del negro, pero sigues teniendo algo, sabe que chingados tienes que por más que te este odiando te sigo queriendo, aparte eres un cabrón, no entiendo pero creo que siempre nos terminamos encontrando, recuerdo hace 6 años que volviste pero duraste pocos días y te volviste a ir pero de ahí volvías a venir cada cierto tiempo hasta ahora que ya vienes prácticamente cada fin de semana, ¿sabés qué pasaría si mi esposo se entera que la cama donde duermo con él la he compartido contigo?...



viernes, 20 de mayo de 2022

¿Sueños o realidad?

 ¿A los Cuántos sueños se aparece la persona?


Algún día leí que existe una teoría sobre los sueños y la realidad, decía algo que la realidad es la que vivímos en los sueños y cuando despertamos en verdad es cuando estamos soñando, ya qué cuando soñamos en verdad sale lo que pensamos, lo que decimos y cuando nuestra alma sale a viajar muchas veces, cuando terminé de leer esa teoría le di la razón ya qué recién había vuelto a soñar contigo.


Los sueños me han llevado a un sinfín de lugares que yo no conocía, me llevaron al futuro y al pasado también, mis sueños los recuerdo como se recuerda una gran vivencia pero si, siempre existe un pero, esta vez me enfadé con los sueños, ya qué cuando desperté yo quería seguir soñando contigo, al final del sueño te dormías junto a mí, abrazados y tu cabeza en mi pecho como el último recuerdo que tengo contigo pero cuando desperté la almohada había tomado tu lugar y mi realidad también había cambiado.


Después de ese momento estoy buscando un cambiador de sueños, si esa persona que cambia los sueños por la realidad o que la realidad la convierta en sueños para vivir una realidad contigo, por cierto ¿alguien conoce a una persona de esas que cambian sueños por realidades?.




viernes, 6 de mayo de 2022

Te regalo

 Te regalo mis ojos por si no te sientes lo suficientemente linda con ellos te veas hoy, 

Te regalo mis abrazos por si me llegas a extrañar, 

Te regalo mi voz por si necesitas lo que no quieres escuchar y con ello armar una discusión que... Te haga sonreir, 

Te regalo un puñado de cosquillas por si hoy no te animas a reír, 

Te regalo mis piropos subidos de tono por si hoy no te has puesto rojita ni has dicho "ay que menso eres",

Te regalo mi sonrisa por si no has encontrado una por andar tan apresurada y olvidaste voltear alrededor, 

Te regalo mis piernas por si no tienes con quien hacer jogging

Te regalo mis oídos por si no tienes a quien contarle sobre tu día, 

Te regalo mis caricias traviesas por si no tienes a quien recordar,

Te regalo mis besos por si no tienes quien te diga "buenas noches" antes de dormir, 

Te regalo mis sueños por si el insomnio te ataca pero tienes que tener cuidado porque quizás en ellos te veas, 

Te regalo mis palabras por si necesitas un "te quiero, todo saldrá bien, te lo prometo", 

Te regalo mis promesas por si quieres hacer una que no quieres cumplir utilices las mías, 

Te regalo mis "te quiero" acompañados de un abrazo por si los necesitas, 

Te regalo un abrazo de oso por si necesitas sentirte protegida, 

Te regalo mis alas por si te has perdido puedas volver, 

Te regalo mi mano derecha por si... Bueno para que la uses en lo que quieras,

Te regalo mis letras por si no recuerdas lo cuan perfecta qué eres,

Te regalo todo lo que pueda excepto una cosa, no puedo regalarte mi alma, ya qué esa va caminando a tu lado desde que te conocí por eso nunca caminarán sola. 



viernes, 8 de abril de 2022

Te extrañé tanto...

Te extrañé tanto que puedo decir que me equivoque de vida y no de amor, fue complicado no ver tu sonrisa en la cara de la mesera cuando se quitó el cubre bocas, fue imposible no notar tu caricia cuando una mina se equivocó y me dio un abrazo frente a la iglesia, juro que escuché tu voz justo cuando esa mina se disculpó diciendo "lo siento, ahora con el bosal todos nos parecemos y utilizas la misma loción qué mi novio", me pareció verte en el lobby del hotel aunque se que eso es imposible, pero puedo decir que si te extrañé.


Caminé por todos los lugares donde caminé contigo de la mano, fui al lugar donde nos dimos el primer beso, pase al lugar donde nos conocimos, manejé hasta aquel lago para volver a vestir el alma, me estacioné en el mismo lugar donde inició el final de todo, me esperé para sentarme en la misma mesa donde nos vimos, ¿con qué intención hice eso? Fue para llevarme cada uno de mis pasos, creo que ya es necesario llevarme las alegrías, los sin sabores, los recuerdos, las tristezas, que no exista ningún momento qué pueda cruzarse con una línea a temporal.


Se que suena extraño pero esto no es una despedida, más bien es un borrón y cuenta nueva.



miércoles, 30 de marzo de 2022

Llegar a tiempo

“...Acuérdate de mí,

por si tu corazón busca algún dueño, 

o si quieres un beso en algún sueño, 

o si quieres más noches de las que no te den ganas de dormir…”



Me desperté cuando sentí muchos besos mientras me decía “ya despiértate dormilón, se te va a hacer tarde ¿o ya no tienes esa obsesión con el tiempo?”, yo solo sonreía mientras la abrazaba y la traía de vuelta a la cama mientras le decía “creo que nos va a tocar reportarnos como enfermos, solo un día ¿Hace cuánto que no estamos juntos?, solo por hoy ¿Va?” Ella empezó con caricias, besos, y bueno fue una de las mejores maneras de iniciar el día.

Mientras ella estaba acostada en mi pecho me dijo “siempre has tenido una obsesión con eso de no llegar a tiempo, toda la vida llegas tarde a todos lados o eso es lo que dices pero yo creo que no, creo que llegas en el momento exacto, por ejemplo ¿te acuerdas de tu primer empleo dónde nos conocimos? bueno ahí llegaste a tiempo ya que si no hubieras llegado se hubiera ido al carajo la empresa pero bueno después cuando te fuiste se fue al carajo la empresa, también de aquella vez que andabas con esa chica con la que casi te casabas, la que odiaba que llegabas tarde a todos lados y te dijo que si se llegaban a casar tenías que prometer que no ibas a llegar tarde a la boda, que extraña es esa historia pero ahí esa chica se fue y te quedaste, fue la primera vez que no huiste, recuerdo cuando me lo contaste yo tenía ganas de reírme pero después tenía ganas de llorar contigo, pero conmigo no aplica eso, de todas las veces que nos hemos encontrado tu siempre llegas en el momento exacto dónde está más de la chingada todo, pareciera que las malas vibras te traen conmigo pero ahorita quiero decirte que...” en ese momento la besé para que ya se callara y lo logré, mientras nos robabamos besos ella me dijo “¿tienes un poco de agua? me estoy muriendo de sed” me paré dándole muchos besos fui a la cocina y no tenía nada de tomar, al regresar con las manos vacías solamente me dijo “¿puedes ir a la tienda por un suero o una agua? por fa y te voy a querer más que hace rato, ve las sábanas están empapadas” mientras sonreía, como pude me puse un short, una camiseta y unas sandalias, me salí diciendole “ahorita vuelvo, no vayas a robarte nada”.

Al volver le grite pero no contestaba, fui al baño y tampoco, pasé al patio de atrás y no estaba, revise dentro del ropero, bajo las sábanas y fue dónde encontré una nota que decía “espero no me termines odiando, no sé en qué momento terminamos juntos nuevamente pero sabes que esto no es posible, ahora no fue culpa tuya si no totalmente mía, no me dejaste terminar de decirte hace rato aquí en la cama pero esta vez tampoco es posible que estemos juntos, creo que si me vas a terminar odiando toda tu vida pero es que no te amo, eres esa casualidad que llega cuando todo se desmorona pero solamente eres eso, perdón por ilusionarte, por cierto esta vez tampoco llegaste a tiempo”.




martes, 29 de marzo de 2022

Nosce te ipsum

 


“...tengo junto a tí

una noche de amor por semana, 

cuando tienes deseos de mí, 

tú prefieres vivir junto a él, 

a pesar de que no le amas…”


Ven siéntate un momento, no te preocupes yo en un rato me voy solo quiero platicar, sabes no tengo ganas de discutir, solo quiero que las cosas queden claro, no quiero que me mientas, no quiero una mentira más mejor dicho, ¿Qué soy para ti? anda dilo, no pasa nada… ¿No?... te acabo de escuchar solo quiero que me lo digas… bueno creo que no quieres decir nada, solo dime si miento, te escuché decir que no me quieres, que no eres feliz conmigo, que solo estas por el dinero y porque te cumplo tus caprichos, ¿Porqué no me lo dijiste? no creo que te costará tanto trabajo decirlo, digo se lo dijiste muy facil con quien hablabas, no necesito excusas, no te estoy pidiendo explicaciones, solo quería que me dijeras la verdad, vaya creo que no quieres hablar pero no entiendo estabas hablando tan bien, tan quitada de la pena que te olvidaste incluso que yo estaba aquí, pero bueno de corazón espero que esos te quiero y los te amo que le decías al chavalo sean reales, por cierto se escuchaba muy desesperado, te estaba dando explicaciones sin que tu se las pidieras, no lo conozco pero creo que si te quiere y bueno ni modo que no te quiera si te tiene que compartir, wow que fuerte suena eso, es como cuando de niño tenías que prestar tu juguete preferido sin que uno quisiera y te lo entregaban todo mordido, babeado, raspado, una pésima analogia pero creo que es muy cercana, él no te quería compartir pero sabía que debía hacerlo aunque no quisiera, no me interesa ni cuanto tiempo tiene que lo conoces, ni cuantas veces que lo has visto, te vi sonreir mientras hablabas y me di cuenta que nunca has sonreido así cuando hablas conmigo, venga no llores no pasa nada recuerda que como dicen en el barrio “si llorar resolviera las cosas, la llorona ya hubiera encontrado a sus hijos” creo que yo debería de ser el indignado, que buen chingadazo me metiste la neta, nunca esperé que esto sucediera, ¿Qué pasaría si ese chavalo con el que hablabas tuviera la solvencia economica para estar contigo? bueno creo que nunca te hubieras fijado en mí, no, no lo niegues con la cabeza, falta que me digas que me quieres, que los te amo y los te quiero eran reales, eso es tan irreal que me da risa pensar que me trague esas mentiras, bien dicen que “Los tacos de huitlacoche con salsa de pendejo, me los estoy chingando yo solito” pero bueno, no te voy a reclamar, no voy a discutir, solo te puedo decir ¡Gracias!, es en verdad te agradezco creo que en 10 minutos me enseñaste tanto que no tengo como agradecerte, mucha suerte con el chavalo, le dices que le mando saludos cuando lo veas, cuanta razón tenía mi profesora de latín al decir “Nosce te ipsum” creo que me falta mucho por conocerme, oye pero bonita canción que te dedico “el amor me lo compras a mí” ya la puse en mi playlist, por cierto si necesitas algo me marcas o me mandas un mensajito ¿Va? cuídate mucho.



jueves, 17 de marzo de 2022

Te acuerdes de mí

 "...Desvísteme

Y en la humedad que guardas por ahí

Mójame y dame de beber

Que estoy por está sed, a punto de morir…"


No es facil regresar al lugar dónde fuiste feliz y menos cuando ha pasado tanto tiempo, era como dar un viaje en el tiempo, las calles seguian igual, había un mundo de gente y también demasiados autos, algunas casas habían cambiado pero otras tantas no, incluso una todavía tenía ese vocho estacionado frente a la cochera, seguí caminando hacía ese tianguis qe iba cuando era niño y me vino ese recuerdo con el uniforme del colegio mi madre regañandome porque no me había cambiado de ropa y yo feliz con un billete de veinte pesos para comprar algún juguete.



Ya de regreso a casa me lleve una sorpresa, iba hablando conmigo mismo de esas platicas que suelo tener en dónde mis pensamientos se van a mi boca y los exteriorizo con la voz cuando de pronto una persona me toma del hombro, yo pensé en reaccionar dando un golpe pero al voltear vi que era una mujer, mas o menos de mi edad, cabello lacio, 1.65 de estatura, unos 60 kg de peso, del rostro se me hizo muy bonita pero había algo se me hacía conocida, me le quede viendo y ella solamente dijo “hola, ¿te puedes bajar el cubrebocas?” si ya sé, yo también me quedé pasmado, no supe que decir pero creo que moví mis cejas de forma extraña porque ella de inmedito dijo “si, ¿te puedes bajar el cubrebocas? es que ahorita te escuché hablar y tu voz se me hizo muy conocida” acto seguido me bajé el cubrebocas y solamente dije “¿en serio? también te me haces conocida pero no logro recordar de dónde” después ella esbozo una sonrisa, era muy linda su sonrisa y también se ruborizo, de inmedito dijo “íbamos juntos en la primaria ¿recuerdas? vives ahí dónde esta estacionado ese auto negro”, en eso en mi mente se hizo el click de la información, ella se llamaba Valentina, fuimos juntos en la primaria, fue a la que le di mi primer beso, me casé 3 años consecutivos con ella en las kermés,después ella se cambio de escuela pero en una ocasión me la encontré en un billar cuando iba en segundo año de la profesional, yo andaba un poco bebido y al verla la besé, ella me correspondio el beso y esa noche se la paso hablandome de las constelaciones, de agujeros negros y telescopios y demás, yo solo buscaba un momento para robarle uno que otro beso, pero después ya no volvimos a coincidir.


Esa tarde fue extraña pero buena le invité a ir a por una cerveza a un bar y ella acepto, se veía muy entusisamada y eso se me hacía extraño, pareciera que nos conociamos de toda la vida, ahora yo ya conocía un poco mas de constelaciones, planetas y demás, incluso le enseñé fotos de mis telescopios, ella se emocionó demasiado, aunque me confesó que había dejado eso, había estudiado turismo y se había ido a radicar a dos paises y al volver se había ido a la riviera maya a vivir, venía de visita a ver a sus padres. En la charla nos sentiamos comodos e incluso en un momento me dijo “desde que supe que me iba a casar te has aparecido en mis sueños, en ese primer beso que nos dimos en el patio del colegio y también el dia del billar -hizo una pausa- ¿no me crees verdad?” en eso me puso un audio dónde le preguntaba a su mamá sobre el vecino de la voz fuerte que vivía en la siguiente calle, diciendole que había estado soñando con él, en verdad me sentí extraño, si bien yo no la había soñado es mas ni me acordaba de ella pero no podía decirle eso así que le dije una mentira piadosa "sabés, yo vine porque tiene unos meses que sueño que te encuentro justo a fuera de la casa de tus padres" en ese momento solo sentí un beso, un beso riquísimo, un beso de esos que sientes que lo estabas esperando toda la vida.


No sé cuántos besos fueron, ni cuántas cervezas desfilaron antes de terminar en la cama de un motel, estaba yo dormido abrazándola cuando nos despertó su celular con una llamada, era su prometido y ella se iba a para de la cama, yo la detuve y le hice señas que me iba a mantener callado, ella empezó a hablar con su prometido y empecé a hacerle cariciasz cada vez iba subiendo más de tono hasta que ella dijo "te dejó amor que estoy por acabar… la rutina del gimnasio" al colgar solamente nos volvimos a entregar al pecado, ella no paraba de verme con esos ojos color miel, me veía como con ojos de amor pero era imposible, tenía tanto que no nos veíamos ni nos conocíamos en verdad, en eso y con una sonrisa muy tímida me dijo "eres muy perverso, eso de hacerme venir mientras hablo con mi novio no me lo esperaba" no perdí oportunidad y dije aquella frase que me dijo aquella mina que me partió el corazón hace algunos ayeres "es para que cuando te toques antes de dormir, te acuerdes de mí"...




miércoles, 9 de marzo de 2022

Seguir escribiendo

No voy a culparte creo que tú hiciste lo tuyo y yo hice lo propio, me refiero a que creé un mundo para ti pero creo que ese fue mi error, meterte en mi realidad, es extraño pero es verdad y tan real fue que te diste cuenta y no quisiste apostarle a esta utopía, creo que lo razonaste tan bien y acertaste en decirle no a esa locura.

Quizás tienen razón yo seguía en mi mundo creado para poder seguir escribiendo, sí suena a un pretexto pero más bien es la realidad, me quede anclado en ese puerto con la esperanza de poder seguir escribiendo esa historia donde algún día navegariamos juntos en ese mar pero creo que se me olvido crear un barco y experiencia para navegar.

Quizás no deje de escribir ni deje de visitar ese mundo pero quizás ya no con la ilusión de algún día zarpar a ese mar, pero bueno espero te la hayas pasado muy bien en este viaje fuera de la realidad, si me lo preguntas yo si lo disfruté, por cierto gracias por esas historias, gracias por esos personajes, pero en especial gracias por hacer posible este viaje.



Tesoro

 

“…se escucha por las mañanas,

El son de las chachalacas,

La gente se va temprana

Unos a ordeñar las vacas

Unos a mirar la huerta

Y otros a regar las matas…”

 

Era nuevo en este trabajo, después de que me despidieron de mi trabajo escuché el consejo sabio de mi padrino don Carlos que era un sobrino de mi abuelo y el que era mi jefe que también lo habían despedido, recuerdo que me dijo “¿tienes dónde invertir tu dinero? Me están ofreciendo rentar una huerta de mango en el pueblo pero no sé, estoy indeciso”, en ese momento se me hizo una grandiosa idea, me despejo las dudas que tenía y le dije que yo le entraba, total cada quien iba a poner la mitad y así el riesgo de pérdida era menor, él tenía una casa ahí y dijo que podía ocuparla sobra decir que era la misma casa donde vivió mi abuelo en su niñez, así que gustoso acepte, les dije a mis amigos que me tildaron de loco, le dije a mi novia y me dejo bueno en si las cosas ya no iban nada bien entonces fue el pretexto idóneo para mandar todo al carajo, les dije a mis padres y pensaron que era una pérdida de tiempo que mejor buscará un empleo pero yo quería ya huir de la rutina, aprender algo nuevo y que mejor que en la tierra donde nació mi abuelo, el ser contador la verdad es una vida muy aburrida y todavía podía disfrutar.

 

No voy a mentir los primeros 3 meses fueron muy complicados, el calor era insoportable, la tranquilidad me estaba matando pero bueno la comida era rica, la gente era amable, las cervezas heladas fueron mi elixir y me gustaba el estar aprendiendo, nunca me imaginé hacer algo diferente, si bien lo llegué a pensar pero cuando fuera jubilado y no tuviera en que dedicar mi tiempo y comprar unas chivas y dedicarme a la crianza de chivas, pero esto era más divertido a mis treinta años, la verdad no puedo quejarme de la vida después de acostumbrarme, era mejor que en la ciudad, si bien estaba algo limitado pero no tenía problema en ello, solo que había algo extraño sentía que me vigilaban en la huerta que rentábamos, sentía que me veían, escuchaba voces, escuchaba risas, a veces también me mareaba y perdía la orientación, me llegué a extraviar varias veces mientras realizaba una labor, me daba cuenta porque tenía que irme al inicio y volver a hacer el recorrido para ubicarme, pero pensaba que era normal, eso de estar tanto tiempo solo me recordaba a cuando era niño, mi madre decía que tenía un amigo imaginario lo llamé “Paqueque”.

 

Recuerdo bien era viernes y tenía la costumbre de trabajar medio día solamente, después me iba a un puesto de carnitas y me degustaba varios tacos mientras tomaba unas cuantas cervezas heladas y era como iniciaba mi fin de semana. Pero ese día fue diferente, faltaban 40 minutos para poder irme, cuando de pronto empecé a sentir las miradas, a pesar del calor agobiante a casi 36 grados sentí de pronto un viento helado, empecé a escuchar risas, escuchaba pasos pequeños cuando de pronto bajé la mirada y lo vi, era Paqueque recuerdo que le dije “¿Eres Paqueque?”  Mientras veía como se escondía detrás de un árbol, escuché risas y de pronto volvió a salir, me quede pasmado, no sabía ni que carajos hacer, tuve de nuevo un recuerdo de mi infancia, a pesar de haber pasado más de 22 años lo recordaba igualito, bajito de estatura, narizón, con una túnica como ropa, botitas, y volví a decirle “Paqueque ¿cómo has estado? ¿Cómo me encontraste?”, en eso se paró frente a mí y con su voz chillona me dijo “pensé que no me ibas a reconocer, siempre he estado contigo, nunca me fui de ti”, recuerdo que me senté en la hojarasca mientras me puse a platicar con él, era imposible, tantos años y no me había dado cuenta, los hechos que me pasaban empezaban a tener sentido, ya decía yo que no estaba loco.

 

Los días pasaban y yo me sentía protegido por Paqueque, era extraño, recuerdo que le dejaba dulces para que no me hiciera travesuras, hasta que un día me dijo “sabes, aquí hay un tesoro enterrado, ya platique con la dueña y dice que te lo regala pero primero quiere conocerte” yo recordé cuando era niño y mi sueño era buscar tesoros, así que le dije que aceptaba, que yo también quería conocerla, me dio instrucciones que viniera en punto de las 12:33 de la noche y que podría verla, que no tuviera miedo ya que él iba a estar conmigo y así lo hice.

 

Creo que fue la primera vez en mi vida que llegaba con tiempo de ventaja, la primera vez que no se me hacía tarde, a las 12:30 mis piernas temblaban, no sabía que iba a pasar así que empecé a caminar apoyado de mi lámpara, me senté en el mismo lugar donde veía a Paqueque, mis manos sudaban, no sabía que hacer pero en eso llego Paqueque y me dijo “sabes, dijo que eras muy feo que mejor no iba a venir” recuerdo bien que me quede congelado, no sabía que decir, en eso se empezó a burlar y dijo “ponte de pie, ya viene”, no le hice caso, pensé que era otra de sus bromas, pero en eso un viento frio me hizo tener escalofríos en la columna vertebral, mis ojos empezaron a sacar lágrimas y cuando me los estaba limpiando la vi, era una muchacha de unos 24 años, traía un vestido blanco, unos zapatos bajitos, traía un listón rojo en la cintura y dos trenzas, era muy hermosa, tenía una sonrisa muy bonita, unos ojos negros como la misma noche, recuerdo bien que me paré de inmediato y le dije “perdón, buenas noches, pensé que era una broma de Paqueque”, ella se puso rojita, le dio pena, me presenté y le dije que era muy bonita, ella me regaló otra sonrisa pero esta vez más bonita, después se presentó también, empezamos a platicar y era como si hubiera hecho un viaje en el tiempo, todo lo que me decía yo lo imaginaba, ella decía que ahí donde estábamos antes era su casa, plantaban arroz y maíz, pero que una noche mataron a toda su familia, a ella se la querían robar y luchó hasta que la mataron pero sabía dónde su papá guardaba el oro que robaba, porque su padre era un ladrón, pero no robaba ahí, el robaba a las carretas antes de llegar a la ciudad, la interrumpí diciéndole “todo lo que me dices me lo imagino porque leí un libro llamado Cabello de elote”, ella volvió a sonreír le platique un poco del libro y ella no dejaba de sonreír mientras yo le platicaba.

 

Después de esa noche nos veíamos cada sábado a la misma hora, no me cansaba de verla, se me había olvidado el tesoro ya que el único tesoro que veía en ese momento era a ella, si ella era mi tesoro, cada que la veía los arboles desaparecían y todo se convertía en una parcela de arroz, una casa al fondo y una cerca de piedra, yo me olvidaba del presente e incluso me veía con ropa blanca de algodón y huaraches cruzados, era como si viajara en el tiempo ,en realidad me gustaba demasiado incluso debo de decir que vi algunas carretas tiradas por caballos en un camino de terracería donde ahorita es la carretera, me encantaba estar con ella, disfrutaba ese viaje en el tiempo, incluso dejé de ver a Paqueque, mi vida era ella, mi tesoro.

 

No sé cuántas lunas fueron, no recuerdo cuantas veces hice ese viaje en el tiempo, no recuerdo que tiempo paso pero un día le di un beso y ella me lo correspondió, hice lo que nunca había hecho en mi vida que fue pedirle que fuera mi novia, ella solamente me abrazó y me dijo “no es tan fácil, tu viniste por un tesoro, un tesoro que te pertenece, es tuyo.” Recuerdo que yo me apresure a darle otro beso y después susurrarle al oído “tú eres el único tesoro que quiero en mi vida”.




domingo, 6 de marzo de 2022

Tienes un E-mail


“…si me pudieran dar a elegir,
¿Cómo y dónde? Yo quisiera morir,
Contestaría,
Acostado, feliz de estar a tu lado,
Víctima de un sexo exagerado,
Sonriendo, mirando el techo,
Con tu cabeza en mi pecho…”

 

Hola:

 

¿Te acuerdas como nos conocimos? Fue muy raro, nos encontramos en la vía recreativa, nos tocó el semáforo y recuerdo que dijiste “¿te sientes bien? ¿Necesitas algo?” y yo voltee a verte, me llamó la atención tu voz y también que preguntaras eso ya que no me conocías pero después solo te dije “me urge una cerveza” yo andaba en patines y tú en una bicicleta tipo retro, ibas de jeans, botas, barba como de tres días y una camisa azul manga corta, te me hiciste muy hípster no andabas como para hacer ejercicio, después me dijiste que fuéramos al seven que estaba ahí aun lado de nosotros, ese que está en el cruce de federalismo y Juárez, yo estaba esperándote a fuera cuidando tu bici cuando de pronto saliste con dos vasos de café de los grandes, recuerdo que yo solo te vi con cara de “te mamaste pinche hípster” venían así con la manga y la tapita, en eso me ofreciste uno y dijiste “no sabía si lo querías con azúcar o splenda, pero le puse dos de splenda”, lo tomé solo para no hacerte el desaire pero cuando le di el trago esperando que fuera café caliente me di cuenta que era una cerveza helada, en ese momento no sé porque pero me caíste bien me encantó tu idea de poner cerveza en un envase de café, después nos sentamos en el parque rojo, platicamos de varias cosas y solo teníamos dos cosas en común, veníamos de ciudades distintas y que compartíamos el gusto por beber, pero éramos muy distintos, después me acompañaste a donde rentaba, ibas con la bicicleta en las manos y caminando, no dejabas de verme y tu mirada me ponía nerviosa.

Después nos vimos por los siguientes días, estuvo gracioso un sábado que te dije que no creía en el amor y tu traías el libro de “20 poemas de amor y una canción desesperada” de Neruda, lo traías para prestármelo, a pesar de que te había dicho que estaba leyendo Harry Potter, pero bueno ese libro nunca te lo devolví y te seré sincera después de tantos años por fin pude terminar de leerlo, el poema 12 es mi favorito, yo creo que fue porque me lo recitaste la primera noche que compartimos.

 ¿Recuerdas como iniciamos esa noche? habíamos hecho un acuerdo en que nos comportaríamos como novios por esa noche, esa vez fuimos a caminar a Chapultepec a los puestos que se ponen en la noche, me compraste un cuaderno con un grabado de un corazón, una figurita de shrek de las que mueven la cabeza que ponen en los carros y una pulsera que decía “Alejandra” mi segundo nombre que siempre odiaba, incluso así me decías, me lo dijiste tanto que termine por aceptarlo, pero solo fue momentáneo, ahora cuando me lo dicen te recuerdo y me enojo poquito.

En verdad me habías enamorado, no sé si fueron los besos, las cervezas, tu aroma a whisky con bvlgari y tabaco, tu whisky escocés o por la forma en que me tratabas, pero nunca fuimos más que un free, un free que compartía todo, un free que hacíamos llamadas, nos mandábamos SMS, incluso fuiste conmigo a un par de misas, recuerdo la primera vez que me acompañaste a una misa traías una cara de que estabas desvelado e incluso aunque se veía que te habías bañado pero olías a alcohol y también traías un par de vasos de café de esos del Oxxo, yo te iba a regañar pero me dijiste “no me juzgues, mi cabeza sigue dando vueltas pero te había prometido venir”, agarre el vaso y le di un trago pensando que era cerveza y me quemé la boca por tu culpa, tu empezaste a reírte pero no con tu risa burlona si no solo temblabas y enseñabas los dientes como si estuvieras sonriendo, después me diste un beso y me dijiste “nunca confíes en mi” mientras seguías burlándote, era imposible que no confiara en ti, siempre fuiste muy claro, incluso recuerdo como hablabas de tus ex sin pena cuando te preguntaba sobre alguna foto que veía en tu tablet, recuerdo como me dabas un beso en la frente al despedirte y me decías que me cuidara, recuerdo tus abrazos al saludar y al despedirte, recuerdo que aunque no me lo pediste yo me sentía como si fuera tu novia.

 

Pero también recuerdo momentos malos, por ejemplo cuando ya no nos vendían cerveza en el seven por la hora y solo le decías a la cajera “Marce, no seas malita, es más te picho dos latas para ti, anda se bonita” en eso le dejabas el dinero en el mostrador y nos salíamos, después ella salía por la puerta de atrás y nos daba las cervezas en una bolsa negra, creo que siempre le tuve celos a esa cajera, pienso que tuvieron algo que ver. También no voy a olvidar una noche en especial, venías con un zapato café y uno negro, con un pantalón de vestir negro y una camisa blanca, sin corbata ni saco, nos habíamos quedado de ver en “el santitos” para tomar una cerveza y llegabas tarde como era tu costumbre, venías extraño, te pregunte por tu día y solo dijiste “de la chingada, pero me tocó entrevistar a una morra y me llamó la atención” después me contaste tu día, esa odisea que sigo sin creerte que sucedió, bueno en verdad me centré en lo que habías dicho de la morra que te había llamado la atención, sentí celos pero no te dije nada.

¿Te acuerdas la última vez que hablamos? Fue tiempo después estaba yo formada para comprar boletos para el partido de Leones contra Necaxa y de pronto apareciste, desde lejos te vi y yo creo te llamé con la mirada porque fuiste a donde yo estaba, estúpidamente me preguntaste que hacía ahí y te dije que estaba formada para servir comida para un asilo y fue cuando te diste cuenta de lo estúpido que te viste al preguntarme eso, me dijiste que si podía sacarte unos boletos, te quería decir que no pero solo te dije “¿Vas a ir con aquella morra por la que me cambiaste?” para hacerte sentir culpable y te fueras pero en eso recuerdo que tu sonrisa se apagó, te pusiste serio y solo dijiste “no, ella ya no quiere saber de mí desde que me fui de acá, solo vine al partido voy a ir con unos amigos”, de inmediato te dije que iba a ir con mi novio para ver si sentías celos, lo hice para defenderme para que no dijeras nada pero tu dijiste “oye que chido, pues sirve que nos echamos unas chelas y le digo dos tres truquitos” y me viste con esa mirada tumba calzones que tienes mientras sonreías, yo no podía creer que fueras tan sinvergüenza pero me hiciste reír nerviosamente, al final te dije que si te compraba los boletos y te quedaste ahí conmigo, platicamos de cualquier cosa incluso hasta pagaste mis boletos, pero después ya no fui al estadio, fue mi novio y su hermano, sabes al final si se conocieron lo sé porque me enseño un video donde estaba feliz de encontrar a uno que le fuera al Necaxa también y estaban los dos ya un poco borrachos gritando improperios a los jugadores, pero estoy segura que no le dijiste ningún truquito de los que dijiste que le ibas a decir.

En si el correo fue porque te vi hace poquito mas de un mes en un bar, estabas con una morra muy bonita, estoy segura que eras tú porque la voz era la misma solo que traías unos lentes muy chistosos y no te veías como hípster ahora parecías como presidente de un municipio pequeño pero te veías feliz con ella, después estuve leyendo tus escritos y me di cuenta que solo me contemplaste en dos, contaste nuestra historia pero a tu modo, me sorprendió que escribías que tu tuviste la culpa, es muy raro ver que te expresas diciendo que has tenido errores pero quizás es por tu personaje y no eres tú en verdad. Y volviendo a los malos recuerdos, recuerdo que no paso más de un mes después de que entrevistaste a esa morra que te llamó la atención cuando nos dejamos de ver, te veías muy ilusionado y aunque no lo creas yo te desee la mejor de las suertes con ella, pero después leyendo tus escritos me di cuenta que no fue así, supongo que es de la que tanto escribes.

Para acabar tengo tres cosas que decirte, la primera es Gracias por haberme enamorado cuando yo no lo pensaba, la segunda espero que estés bien, que sigas aplicando el famoso carpe diem con el que cerrabas todas las pláticas y el tercero que no me olvides yo todavía sigo rezando por ti.

 

Con Cariño Alejandra, la regia.

 

 

 

PD. Si lees el correo y lo subes a tu blog, ¿puedes poner de inicio de esta carta una frase de la canción de las pastillas del abuelo?, espero recuerdes aquella canción que me dedicaste.

sábado, 5 de marzo de 2022

Desbloqueando recuerdos 7

 

“…en la puerta está la piba,

Está un poco mejor que él,

Con sus dos tetas lo mira,

No soy yo quien vos queres,

No te quemes la cabeza por un poco de placer…”

 

 

Fue extraño como llegamos a ese lugar, andábamos en otro estado a 8 horas de distancia y con mis padres decidimos ir para allá con el pretexto de “no conocemos ese lugar”, era extraño, yo esperaba ver fiesta, bandas por doquier y un sinfín de cosas pero no pasó así, recuerdo bien la primera noche cuando deje a mis papás al hotel les dije “voy por una cerveza ahorita vengo”, tome las llaves de la camioneta y fui al malecón, estaba escribiendo mientras veía como la luna se reflejaba en el mar, no recuerdo bien que era lo que escribía pero supongo que de “la mina y el chaval”, te acercaste a pedirme un cigarro y te lo di, después te sentaste a un lado de mí, yo no me había dado cuenta hasta que me dijiste “se ve bonita la luna, creo que nunca me había puesto a verla”, ahí te ofrecí una cerveza, traía un seis de cerveza en una bolsa con hielos, me dijiste que venías con una amiga y que eras de un municipio de ahí cerca, yo te dije que venía con mis padres y recuerdo que me sentí extraño cuando dijiste “si te vi hace rato cuando caminaban por aquí”, compartimos cerveza, cigarros y charla, después nos dimos un beso, no entiendo cómo fue, creo que fuiste tú la que me lo diste, cuando acorde estábamos en la playa con caricias prohibidas, tu amiga te dijo algo y fue cuando reaccionaste, me dijiste que si seguíamos bebiendo en tu hotel y te dije que sí, creo que fue por la calentura que tenía en el momento pero después de esa noche nos veíamos religiosamente por las noches, me despertabas a las 5 am en la cama diciéndome “te tienes que ir, tus papás te esperan” era extraño despertarme con esas palabras, fuimos como esa antítesis del amor que describe Armando rosas en su canción del mismo nombre que sobra decir que adoptamos la canción como nuestra, nunca hubo un te quiero, ni un te amo, ni promesas de nada, no intercambiamos números, lo único que intercambiamos fueron besos, caricias, fluidos, platicas viendo la luna, no te pregunté si tenías pareja, pero si me dijiste que te daba una hueva terrible leer, fue algo tan extraño pero tan rico que solo resta recordar, recuerdo la última noche que pasamos juntos solamente dijiste “ojala algún día nos volvamos a encontrar, pero que no sea pronto porque ahorita tengo novio y leía lo que escribías siempre y creo que también estas enamorado.”




viernes, 4 de marzo de 2022

Desbloqueando recuerdos 6

 

“…Repíteme tu nombre,

Con la más dulce voz,

Y dime que te mueres  

Por abrazarme amor…”

 

Fue extraño, yo no te buscaba y tu tenías algo que no entiendo que te llamaba la atención de mí, yo era cortante y me hacía el fuerte, recuerdo bien que tenía una relación cuando te conocí, creo que lo único que compartíamos era la rebeldía, era el no poder encajar con la sociedad, recuerdo esos buenos momentos que los atesoraba en el cajón de los recuerdos, compartíamos gustos musicales, teníamos llamadas nocturnas cuando costaban un ojo de la cara, nos vimos siempre a escondidas, por tu culpa no me gusta jugar mientras me alcoholizo, por tu culpa se me sale una sonrisa mientras pasó por ese lugar donde hicimos travesuras, por tu culpa te sigo contando lo que sucede, eres quien entiende mi humor negro, eres quien me la caga cuando sabes que hago algo mal, ¿recuerdas el primer beso? Si ese que fue en medio de la gente en un baile, recuerdo como justo antes de darte el beso un foco alumbraba tu cara, pensé que era una señal, pensé que era el momento adecuado. Fue extraño como jugamos a lo prohibido, es extraño como recuerdas mi cumpleaños, creo que me gusta jugar a lo prohibido siempre pero contigo era extraño porque te preguntaba cómo iba la relación con tu pareja en cuestión, nos vimos pocas veces pero las suficientes para seguir diciendo pendejada y media, sabes mientras escribía recordé aquel momento cuando fuimos a visitar cierto lugar clavado en el cerro, creo que es pueblo mágico pero no estoy seguro y después cuando fui con mi familia sonreía mientras recordaba esos besos que nos dimos frente a la iglesia, incluso lleve a mi familia a comer al mismo sitio donde comimos y cuando me preguntaron cómo supe del lugar solamente atiné a decir “creo que tuve un deja vu”, recuerdo tus mil formas de cortarte el cabello, tu risa escandalosa, tus consejos, tus mentadas de madre, pero lo que jamás se me va a olvidar fue esa noche cuando me dijiste “¿Por qué siempre que andas pedo me buscas?.




jueves, 3 de marzo de 2022

Desbloqueando recuerdos 5

 

“oye mujer,

Tú me has conquistado y yo,

Ni como decir,

Lo que siento por ti”

 

Todo inicio tan extraño como inician todas mis relaciones, en este caso fue en una pulquería de esas de la roma, yo subiendo las escaleras y trastabillando cuando me di cuenta que me estabas viendo, después el equivocarme de sanitario por andar pensando en el primer beso que nos dimos, recuerdo como nos fuimos a otra pulquería pero más de barrio, te dije “vamos allá, también venden cerveza y hay salsa en vivo, a ti te gusta bailar”, recuerdo como por no saber bailar le dije a un chavalo que bailará contigo, también recuerdo como me desvíe del camino para aparcarme en una calle y orinar, según yo me cubría de los autos pero lo hice de tu lado, que extraño fue todo, viajes en metro, en camión, nunca tenías hambre, recuerdo esa tarde que vimos American Phsyco y terminaste montándome, recuerdo que siempre llegaba tarde a verte como siempre me pasa, el tiempo creo que nunca ha sido un aliado mío, recuerdo esos besos sabor a fresa, esos besos sabor a cerveza, a lujuria, recuerdo como te cambiaba de nombre de contacto, como buscaba sacarte una sonrisa con mis pendejadas, como te deseaba suerte en tu trabajo y como me hiciste encabronar cuando se acabó todo y me dijiste que te habías hecho un tatuaje con la figura de como me decías y me mandaste una foto, recuerdo como querías regalarme un perrito, recuerdo cuando me dijiste “si sigues pensando en ella, creo que no podemos seguir así, tú me dijiste que no me fuera a enamorar de ti pero…” quedo todo inconcluso como la historia que nunca será contada, nadie nos va a recordar a los lugares que fuimos, nadie nos va a recordar cuando te pasaba el humo del cigarro y tu tosías, pero yo si recuerdo como bailabas en el auto, como cantabas, como le dabas esa felicidad a mis días de la chingada, el compartir esas fotos comprometedoras, pero lo que nunca se me va a olvidar fue ese día que viajamos en bus y me quedé dormido mientras me abrazabas y después me dijiste “Te despertaste con tu ronquido” y echamos a reír porque creo que había despertado a todos los que venían dormidos en el bus.