Entradas

¿Vienes del Futuro?

Imagen
  Tan extraña es la vida que muchas veces no nos damos cuenta de que es un ciclo, y no me refiero a eso de nacer, crecer, desarrollarse y morir, sino a que repetimos los mismos errores una y otra vez, lo peor del caso es que muchas veces tropezamos con la misma piedra. Lo recuerdo como si fuera ayer, era un sábado y estaba en el tianguis cultural del Chopo, ahí por Buenavista, había ido porque iban a tocar “Las Pastillas del Abuelo”, esa banda de rock argentino que casi nadie conocía o conoce, tocaron gratis unos temitas y después comentaron que iban a estar en un lugar cerca del centro de la ciudad, ahí fue cuando por primera vez la vi a ella, sí, a Carmina, era una mina de aproximadamente 1.60 m, complexión delgada, tez morena clara, boca pequeña, nariz afilada y una mirada que enamoraba a cualquier pendejo, pero tenía algo, me doblaba la edad. No sé en qué momento me acerqué a ella; su mirada me había embrujado, le compartí de mi vaso y ella solo le dio un trago pequeño y dijo “...

¿Qué pasó? ¿Ya me recordaste?

Imagen
  “Hay historias de amor Que nunca terminan, Que se esconden tras la vuelta De tu esquina” Era un jueves de esos donde no pasa ni fu ni fa en la vida, donde parece que el tiempo pasa tan lento que el tic tac suena interminable, no tenía ningún plan, pero tampoco quería quedarme en casa, así que agarré mi bici y salí a rodar ¿A dónde? A ningún lado, solo quería no estar de sin que hacer, ya que mi mente iba a jugarme una mala pasada, eso siempre sucedía. Iba sobre la ciclovía cuando vi un anuncio “Festival de cine Mexicano” revise la ubicación y era muy cerca de ahí es más ni sabía que existía y eso que estaba muy cerca de mi casa.  Al llegar amarre mi bicicleta junto a las otras en el bici estacionamiento, ingresé y era tipo permanencia voluntaria y la película que estaba en ese momento no me interesaba, pero la siguiente si, así que decidí esperar en la cafetería, pedí una chapata de carnes frías y un vino tinto para acompañar, no voy a mentir, desde que entre a la cafeterí...

Quería que volvieran a estar juntos

Imagen
 Recuerdo ese día, era viernes y venía de una entrevista de trabajo, la verdad, no me estaba yendo muy bien: recién había perdido mi empleo, mi divorcio había terminado con todo lo que habíamos formado entre los dos. No hablo solamente de la casa ni de la camioneta del año pasado, que recién habíamos terminado de pagar, sino también de mi hija, la pequeña Jessy, a ella solo podía verla los fines de semana y ciertos días del año, como el 24 y 25 de diciembre, el día de mi cumpleaños, los días santos y una semana durante las vacaciones de verano. Por fortuna, ese fin de semana me tocaba verla, además de que era su cumpleaños. Si bien no la estaba pasando bien, ella solo me había pedido una Barbie, una comida en un restaurante de comida rápida y que fuéramos al tianguis de San Felipe a chacharear. Al salir de la entrevista iba caminando para tomar el metro e ir a otra entrevista, en ese momento encontré la Barbie que quería Jessy, una Barbie a la que se le pintaba el cabello y que tra...

Te tengo una historia

Imagen
 Esta es pa' ti, pa' ti, tú que me traicionaste a mí Me das la mano, con tu cara 'e "yo no fui" Y yo inocente te la di porque todavía no sabía Que tu risita venía con la fecha ya vencía Mis amigos, los que me tocaron y a veces los que escogí, esos que con el tiempo se van, así como el cartón de caguamas cuando ya no alcanza para toda la noche, algunos amigos son de aficiones, otros de peda, unos fieles y otros traicioneros, hay de todo como en la feria. A veces te presentan a las viejas, otras tantas te las bajan, a veces son más que hermanos, otras siento que son la razón por la que uno ya no confía ni en la sombra, lo que sí, siempre que se trata de viejas, ahí se pone feo el asunto, ahí sí son los más culeros. Tengo para hoy la cabeza llena de infidelidades, historias de borracheras, de esas que duelen y otras que ya hasta me dan risa, el alcohol, no sé si es para desinhibir o para cometer pendejadas, pero, neta, es motor de muchas historias que terminan en...

No se andar en bici

Imagen
  "...Miro su fotografía y mi corazon se parte en dos Enamorado de un Fantasma..." El astro Sol todavía no salía y yo ya no podía seguir durmiendo, me estaba dando un ataque de ansiedad, le mandé un mensaje a mi patrón comentando que no me sentía muy bien, lo más seguro que no iría a trabajar, alisté mi bici, mi mochila con agua suficiente, galletas y chocolates, mis audífonos estaban descargados, ni modo tenía que lidiar con mis pensamientos, sentía que algo se me olvidaba pero decidí ya irme así. Recién estaba amaneciendo cuando yo iba ya sudando un poco por la subida, ¿A dónde iba? Sinceramente no sabía, solo quería bajarme la ansiedad sin rumbo fijo yo iba pedaleando, al cabo de una hora y media de estar rodando entre los cerros hice una pausa para tomar un poco de agua y comer un chocolate, estaba comiendo mi chocolate mientras buscaba mi celular, pero no lo traía en el pants, tampoco en la mochila, por un momento pensé que lo había extraviado pero recordé que lo dejé ...

Notas de un Clochard (Versión B)

Imagen
"Se le llama Clochard al vagabundo Al príncipe de los puentes, del asfalto, aquel que teje su reino con huellas de horizonte y lleva por palacio la geografía del viento". - Charlie LoGar NOTAS DE UN CLOCHARD. Cerrábamos el mes de mayo y yo aún rastreaba abril entre los escombros. Sin pensarlo, me habían pasado ya 6 años sin entender la queja de Sabina cuando le robaron el mismo mes, y ahora yo, capitán de un barco que hundí por voluntad propia, navegaba el mismo vacío. Tenía un inventario de máscaras para protegerme de las inquietudes, y cada una me daba una personalidad diferente. Pero ahora ser bohemio, solitario, bufón, locuaz, agrio, moribundo y errante no me dejaba nada claro, más bien me sentía disperso y sin nada de provecho. Pero que más daba, ya lo había perdido todo. La escena me delataba como el anfitrión de mi propia derrota: el colchón húmedo por aquella cerveza que derramé al quedarme dormido la noche anterior, el aire que apestaba a cigarro y a desv...

Tu eco en mi 🌬️🍃🍂

Imagen
Me encantó cómo llegaste: sin pretensiones, como un algoritmo perfecto, el resultado de esa búsqueda en segundo plano que mi soledad anhelaba sin saberlo. ¿Recuerdas nuestro primer encuentro? Fue en esa oficina gris donde tu paso rápido te obligaba una escala en la CDMX, una breve visita que te llevó a hacer una pausa, solo para mí. No nos conocíamos, pero alguien mencionó nuestros nombres en una misma frase dentro de una conversación random, y fue allí que el universo nos hizo click en el instante de presentarnos. Después de ese primer encuentro, nuestras palabras empezaron a tejer un hábito dulce y necesario, la exclusividad que solo WhatsApp nos daba a ambos donde tras las letras, también nos llegaron los audios de buenas noches, los memes y reels que solo nosotros entendíamos, las llamadas que se alargaban hasta que la batería del móvil gritaba auxilio en su 1%. Tu perfil privado, siempre encriptado, era un misterio que yo intentaba descifrar, interpretando el código de...