Solo quiero que te vayas… voy a estar mejor

 ¿Por què dejaste los mangos?

No te lo imaginarás, pero te dirè la verdad, fue porque ella me desprecio mi mejor cosecha…


Todo inicia hace muchísimos años, esos años cuando la clase de ética me la pase por el arco del triunfo, cuando estaba jugando a lo prohibido con esa mina que por muchos años fue mi musa, mi incentivo, mi inventiva en las letras, fue donde ella era mi todo, a pesar de que no me pertenecia. Despues de tantos años nos volvimos a reencontrar, fue algo bonito, de esos momentos que hoy en día puedes grabar con tus Ray Ban meta, pero en ese momento solo quedó en nuestros recuerdos, yo le platicaba sobre mi nueva vida, de esa vida que nunca me imaginé pero la estaba viviendo, dejè el pantalón de vestir, la camisa, la corbata y el saco, para ponerme un pantalón de mezclilla, una camisa gruesa de manga larga y todas mis energías para hacer algo que nunca había hecho, era un trabajo de forma fisica pero no era para un patrón, era para empezar a levantar esta nueva historia, entre barro, pasto, arboles y el fruto llamado mangos.


Bueno pues en ese local de alitas sucedió lo que en ningun libro de historia esta escrito, ya que no fue un hecho que dio un vuelco a la república donde ambos residían, pero si dio un vuelco en la historia de ellos dos, de la mina y el chaval. Despues de charlas donde ambos querían quedar bien, ninguno de los dos querìa soltar prenda, ella hablaba de su nueva vida después de venir de vivir del país vecino del norte y el chaval hablaba de su nueva vida como productor de mango, a una escala pequeña pero era algo distinto a lo que su cédula profesional decía, la mina sonreía y el chaval tambièn, ambos pensaban que solo iba a ser una charla normal de dos enamorados del pasado que veian que su presente no coincidía con su futuro.

En esa noche se hablaron de tantas cosas que era imposible recordar cada una de las palabras, pero la mina hizo un movimiento que nadie hubiera esperado, tomo la cerveza del chaval y le dio un trago, el chaval en forma de venganza tomo la cerveza de ella e hizo lo mismo, desde ahì la saliva volvio a intercambiar sin haber un beso de por medio mas que por la botella.


Paso la noche y ellos estaban dándose besos como si el tiempo no hubiera pasado, al ver que el destino los había alcanzado rompiendo las estadísticas y las buenas costumbres, el chaval insistìa en llevar a la mina a su casa pero ella no querìa, quizás sabia lo que se veía venir pero el chaval hizo una jugarreta, casi casi como esa mano de Luis Suárez en el mundial del 2010 vs Ghana en tiempos extras en el último minuto cuando al minuto 119 Luis Suárez hizo una mano en la linea de la portería, bajo esas 3 palos no permitiendo el gol que los dejaba fuera del mundial en cuartos de final y aunque fue expulsado mandaba el partido con una esperanza de no perder y asì fue, el ghanes mando el esferico al larguero y se iban a penales.

Las cosas salieron de la manera que nadie esperaba, el chaval y la mina compartieron mas que flujos, compartieron ese momento que por mucho tiempo estaban esperando, esa lucha cuerpo a cuerpo pareciera como aquella primera batalla de freestyle dada por Jorge Negrete y Pedro Infante, o como ese penal que hizo a la panhenca del Loco Abreu en ese mismo partido donde el Luis Suárez fue expulsado y pasaron a semifinales, fue algo epico.

Bueno, yo como el chaval, le estuve cuidando el sueño a la mina, solo la veía como un condenado a muerte, sabìa que quizás era la última vez que estaría asi conmigo, en mi cabeza sonaron varias canciones “Mas que tu amigo” de Marco Antonio Solis o “Desesperado” del principe de la canciòn José José,  pero yo querìa tenerla conmigo, quería inmortalizar ese momento, sabìa que no se iba a volver a repetir y por ello no quería que ese momento acabará, hasta que el cansancio me obligo a quedarme dormido.


Me desperté y no fue por mi alarma si no fue porque la mina se paro al sanitario, al ver que no volvía después de algunos minutos solo le dije “¿Estás bien?” ella solo dijo que no, que ya había pedido medicamento por delivery y que solo necesitaba tiempo para recomponerse, yo querìa quedarme, pero sabìa que tenía el compromiso de llevar a mi familia a Vallarta, no querìa dejarla pero la mina solo me dijo “voy a estar bien” y yo al salir de su departamento le dije “Espera, te traje unos mangos…” ella me interrumpió y me dijo “solo quiero que te vayas… voy a estar mejor”.






Comentarios

Entradas más populares de este blog

felices últimos 34

Luna de sangre

Quería que volvieran a estar juntos