miércoles, 16 de octubre de 2019

Ella, mi hijo y yo


“Bonito León Guanajuato,
Hermosas las jaliscienses,
Pero yo soy michoacano
Soy  apatzinguense de tierra caliente”


Me sentía feliz, muy feliz, mi sobrina se había graduado y estaba por salir a estudiar una master en España, su hermano estaba estudiando en Inglaterra también una master, esto fue maravilloso, ya que yo no pude tener hijos y logré educar a mis sobrinos para separarlos del mundo del narcotráfico, que era a lo que se dedicaba su padre que dicho sea de paso era mi hermano, por el gran parecido físico que teníamos no hubo problema en nada, tenía yo un trabajo estable como director de una escuela medio y superior, los fines de semana tenía un equipo en el cual sacaba a talentos de la calle para que otros equipos les pagarán y pudieran alejarse de los vicios, eran muy buenos los chavos, habíamos sido pentacampeones y decidimos celebrarlo en un bar, algunos iban a partir a otros equipos y otros se quedaban para afianzarse, la fiesta fue una locura, todo fue maravilloso, tenía yo la temporada de vacaciones en la escuela y eso me daba para poder ir a conocer un poco la república mexicana, pague la cuenta del bar y poco a poco todos se fueron yendo, yo me quede un poco platicando con la dueña del bar que era una gran amiga mía, se ofreció a llevarme pero yo me negué diciendo que ahorita la tecnología es una maravilla pedir un taxi seguro, me despedí de ella alegando que pasaba por ella en la mañana para poder festejar su cumpleaños e ir a la birria que tanto le gustaba, nos despedimos con un abrazo y una promesa, tome el taxi y me dirigí a mi casa, antes pase a unos tacos que son mis preferidos, me comí unos cuantos y una cerveza más, le invité al del taxi unos tacos también, bueno me dejo en casa e incluso espero a que entrará a mi casa, al abrir la puerta noté algo extraño, no estaba la escoba que siempre dejaba atrás de la puerta, pero pensé que quizás había olvidado dejarla, al entrar a casa vi que en la sala todo estaba desordenado, mes sorprendí un poco y cuando quise salir, sentí un golpe en la cabeza al voltear y de pronto me apago la luz.

Al despertar sentí mucho frío y quise tallarme los ojos pero no pude, traía una venda en la cabeza, no quise desesperarme tanto, sabía que algo malo estaba pasando, empecé a respirar de forma rápida, no quise alebrestarme, me empecé a palpar y seguía con mi ropa incluso traía mi Parker, me toque un poco la cabeza y tenía un poco de sangre seca, de pronto escuche unos pasos, me mantuve de pie, me saludo de una forma muy amistosa “¿qué tal? ¿Cómo se siente? ¿Quiere un cigarro?”, le contesté, sabiendo que estaba raptado, le acepté el tabaco y eso que tenía dos años sin fumar, me fumé un cigarrillo platicando con él, no tenía una voz conocida, platicamos de varias cosas, no nos conocíamos o mejor dicho, yo no lo conocía pero creo que él a mi si, bueno en verdad me estaba confundiendo con mi hermano, le intenté explicar que yo me dedicaba, no me creía demasiado ya que alegaba que los sobrinos eran mis hijos, al parecer habían hecho marcaje personal, pero al parecer lo habían hecho mal.

Los días transcurrían y a veces cuando tenía suerte no sufría de tortura, el señor con el que platicaba en un inicio era el único que no me golpeaba, siempre me ofrecía un cigarro, platicábamos de cosas de la vida, incluso le recomendé una vez a Sánchez y al pelón  para que jugarán en su equipo de fútbol, también le hice unos cuantos exámenes de química y algebra, al parecer eran para su hijo, él era el único que creía en mi palabra y por eso me procuraba, en cambio los otros dos que llegaban a cuidarme me trataban peor que un animal, me ahogaban con una tela en el rostro y le echaban agua, me daban toques en los genitales, incluso me llegaron a quebrar los dos dedos meñiques de mis pies, así que yo levantaba mis plegarias a Dios pidiendo que cuando escuchaba pasos fueran los del que se portaba bien conmigo.

No sé a ciencia cierta cuanto tiempo llevaba raptado, ya que algunas veces por el dolor me dormía casi todo el día, me paraban con patadas en las costillas para que comiera y me fuera a bañar, ya llevaba tanto tiempo sin ver la luz del Sol, que ansiaba por verla, la única luz que llegaba a ver era la de un foco de 75 watts que estaba en el cuarto a donde me llevaban para que me bañara cada día, la otra luz que llegaba a ver era aquella cuando me ponían a hacer exámenes o trabajos de escuela, yo estaba desesperándome, ya ubicaba la forma de caminar de cada persona después del décimo baño, no llevaba diez días, quizás llevaba cerca de veinte, lo supe por la fecha que traían los trabajos que me ponían a hacer, incluso me dedicaba a inventar historias para pasar el rato más a menos, recordaba tantas cosas que después intentaba cambiar esos recuerdos, recordaba a mis padres que tenía ya cerca de 15 años sin verlos, a la que fue mi esposa y me dejo por no poder tener hijos con ella, a mis amigos de la infancia que ya quedaban muy pocos, a mis amigos de la escuela, del trabajo, pero lo que me preocupaba era también mi equipo de futbol, hasta que un día le dije con el que me trataba bien “yo sé que te va a sonar extraño, pero quiero que reunas a mi equipo, no quiero que ellos sigan en los malos pasos, el torneo esta pagado, quedamos campeones y no se debe nada, quisiera que los convoques para los partidos, ellos ya saben cómo jugar y en qué posición, solo es cosa de que los regañes de vez en vez y de pronto también los alientes”, ese día él no me dijo nada, ni siquiera prometió que les iba a marcar, así que yo me quede con una angustia terrible, no quería que mis chavos quedarán de nuevo desamparados con los vicios de la calle.

Después de que hablé eso con el que me cuidaba las cosas cambiaron, las otras personas ya no me pegaban, incluso me quitaron la venda y me dejaban sin ella, ellos en cambio se ponían máscaras y overoles naranjas, me daban comida más aceptable, incluso me llegaban a dar una cerveza, cabe aclarar que un día con el mas rudo de ellos me puse a platicar y dándole mi punto de vista de las cosas, en vez de molestarse empezó a cambiar su comportamiento conmigo, los veía como los amigos que no los conocía, ya que no veía sus rostros.

En una ocasión escuche una alharaca, había un desmadre, golpes, mentadas de madre y demás pero entre ellos, lo sabía porque aunque no podía verlos, escuchaba a la perfección, de pronto entró el que me había roto los dedos meñique de los pies, pensé que iba a golpearme, yo estaba esperando los golpes pero de pronto me puso su brazo sobre mis hombros, como abrazándome y empezó a llorar como un niño, se le había olvidado ponerse la máscara y el overol, lloraba sin ton ni son, decía que su esposa se había liado con otra persona, estaba muy bebido y se notaba, empecé a platicar con él haciéndole entender que nadie era una perita en dulce y muchas veces las decisiones las tomas en base al momento, se me quedo viendo y le empecé a platicar aquel encuentro que tuve antes de casarme pero con una casada, “esa mujer había sido el amor de mi vida, el destino me la puso enfrente de nuevo, traía problemas con su esposo y como un jodido oportunista le di mi apoyo, pero sabes, el tiro salió por la culata, ella solo logró ver lo jodido inmaduro que soy, la quise tratar como una princesa pero no deje de beber ni de fumar estando con ella, después deje mi trabajo, obviamente ella se desligo rápidamente de mí, quería explicarle que yo no era ese tipo de persona pero no lo hice, se quedó con la peor impresión de mi”, él solo se me quedo viendo, me dio otro abrazo y se fue.

A partir de ese día, me volví el escritor de historias de amor, escritor de poemas, escritor de cualquier cosa para que alguno de ellos quedará bien con su querer, escribía en base a lo que ellos me decían y cuando no tenía suficientes recursos les formulaba preguntas para que ellos las hicieran con las minas. Las cosas cambiaron un poco de cause, mi equipo iba de maravilla lo había tomado José que era el que me había tratado de la mejor manera desde que llegué acá, Carlos  y José María los habían cambiado, ahora estaban dos chavales que se la pasaban bien drogados todo el día y la venda la volvieron a poner, sin hablar con nadie, sin decir, sin hacer nada.

Hasta que un día, se escucharon unos balazos, al grito de “¡Ejercito Mexicano¡ entréguense”  se escucharon varios tiros y gente quejándose, yo me hice bolita en un rincón del cuarto, esperaba lo peor, escuche los pasos que pude reconocerlos, eran de José, con una voz autoritaria me dijo “somos ejército mexicano y hemos venido a rescatarlo, usted está a salvo”, me quito la venda de los ojos y solo suspiré, agradecí con una plegaria y después me dieron un uniforme y me lo puse, no tenía yo las fuerzas suficientes para cargar un rifle así que me lo quitaron, entraron a los otros cuartos y “salvaron” a dos personas más, ese día aparecí en el noticiero, en el periódico, en todos lados, mi cara no se veía pero era ese soldado enclenque que aparecía en las fotos era yo, Rosa Aura que era la dueña del bar ese día paso por mí a la comisaria, me llevo ropa nueva, agua, una torta de las que ella preparaba riquísimas y una vida entre sus manos, era un nene de uno o dos meses de nacido, según ella era producto de la noche que pasamos una semana antes de mi rapto, al parecer estuve raptado por mas de un año, lo primero que hice fue abrazarla y ella me dio una botella tinto chileno, después buscamos tierra neutral, nos fuimos a vivir a una ciudad al interior de la república, donde pusimos un par de billares y empezamos una nueva vida, ella, mi hijo y yo…



lunes, 14 de octubre de 2019

Felicidades por tu bebé


Todo el proceso fue complicado, ese rompimiento con Jannette, el cambio de trabajo, el cambio de residencia, todo cambio por una decisión de ella, un día de pronto después de 5 años me mando al carajo, esta vez no hubo ninguna discusión, no hubo ningún comentario, solamente un “cuídate mucho, me hubiera gustado ser otra persona para ti”, intenté platicar con ella pero no tuve oportunidad, las amistades en común dejaron de hablarme, así que un día hubo un ascenso en la empresa y me postule, trabaje como nunca para poder tener ese puesto, hasta que por fin lo logré, claro me costó demasiado, me costó dejar el departamento que había sido mi hogar por 5 años, dejé a mis amigos, dejé a mi familia, deje tanto que parecía también que estaba dejando mi vida, todo fue complicado, volver a empezar, salí con un par de minas pero nada lograba florecer, quizás Jannette se había llevado mis ganas de seguir amando.

Un jueves estaba a punto de cambiar de empresa, ya no aprendía nada y había caído en la caja de confort, llevaba ya casi dos meses trabajando solo dos días a la semana y eso a medio gas, los fantasma me estaban empezando a atacar, así que ya necesitaba nuevos retos, pero ese día todo cambió, tenia yo una cita a las 5 de la tarde, había pedido permiso en el trabajo y me lo habían dado, solo tenia una junta a las 3 de la tarde y podía irme, la junta solo fue que nos presentaron a un ingeniero gerente de producción, a una ingeniero de la parte de sistemas y a una licenciada en la parte de mercadotecnia, yo ni había puesto atención en sí, tardaban más en presentar esos puestos que en lo que se iban, así que solo esperé para irme a la cita de trabajo que tenía, pero al acabar la junta la licenciada de mercadotecnia me pidió unos minutos, acepte esperando que no se tardará demasiado, pero todo se fue al carajo, salimos a las 6 y ya no pude ir a la cita, por cierto ella se llama Marcela, un par de años menor que yo, cabello rizado, morena, con un cuerpo muy bien definido pero un genio de la chingada, muy trabajadora y muy necia, ella fue la única que no se daba por vencida; las cosas no iban nada bien y ella ayudo a levantar la empresa, incluso por mucho tiempo nos caímos muy mal, cuestionaba demasiado mi trabajo, llego tanta la fricción que tuvimos que muchas veces nos tocaba cerrar la oficina.

Con el paso del tiempo empezábamos a bromear y congeniamos demasiado, teníamos tanto en común que logramos hacer una comunión maravillosa, ella deseaba tener un bebé y su pareja anterior no lo quería y yo también ya quería empezar mi familia pero con Jannette no se pudo, pero ahora con Marcela empezaba una historia distinta, recuerdo muy bien fue en ese viaje hacia el bajío cuando al volver quizás unos cuatro meses después estábamos planeando en otro viaje pero en la oficina me dijo “sabes, necesitamos hablar”, yo esperaba algo similar a lo que paso con Jannette pero no, me dio un sobre en el cual decía que tenia tres meses de embarazo, fue algo maravilloso, pensaba que era una broma, pensaba que era algo distinto pero con un beso ella me dijo que era todo verdad, nos fuimos a vivir juntos y ahí empezamos una nueva historia.

Al nacer fue una nena maravillosa, era hermosa se parecía a su madre, vivimos tanto el embarazo y casi el primer año de ella que no salimos de vacaciones, las cosas iban de maravilla hasta que un día llegue a la oficina y vi que había un sobre en mi escritorio, no quise abrirlo y fui directamente con el personal de seguridad para preguntarle ¿quién había dejado eso?, pero me dijo que nadie había entrado antes de mí, pedí la bitácora y vi que solo habían pasado personas de corporativo a una junta, estaba molesto y abrí con mucho cuidado el sobre, era una prueba de fertilidad de una mujer con fecha de poco mas de seis años atrás, incluso coincidió con la fecha que Jannette me había dejado, al final de la prueba estaba escrita con un bolígrafo fuente color azul “felicidades por tu bebé, ves, necesitabas alguien diferente a mí, como veras yo no puedo tener hijos, pero todavía esta en pie la promesa que hicimos ¿recuerdas? el día de la boda de alguno de los dos, íbamos a aparecer para cancelar la boda”, vinieron demasiados recuerdos, pero ¿quién le habría dicho?, lo pensé dos veces y le dije a Marcela para extremar precauciones, primero pensó que la había visto, pero después de jurarle y de ella verificar mi historia, me dijo que solo eran ideas mías, quizás una mala broma de alguien de la oficina, las cosas siguieron, hicimos una fiesta de bautizo, hubo muchos regalos y mucha gente, incluso gente que no conocíamos, hicimos la fiesta en el pueblo de los padres de Marcela, ya que no podían moverse al interior de la república, dentro de los regalos que le dieron hubo uno que le encantó a ella, un conejo de pascua, se veía extraño, mi hija lo tuvo por muchos años.

Mi hija tenia pasados los cinco años, esa noche yo me había quedado tarde para concluir unas declaraciones de impuesto de unos clientes cuando al pasar por el cuarto de mi hija escuchaba que estaba peleando, estuve a punto de no entrar ya que yo también hablo dormido e incluso luego llego a discutir, pero no sé porque entré, justamente en ese momento ella aventó al conejo y seguía gritando muchas cosas, corrí a abrazarla para tranquilizarla, fue cuando ella me decía que el conejo lo había hecho todo, yo solo la abrazaba le decía que no pasaba nada, encendí la luz del cuarto y vì varios números y letras sin sentido, me le quede viendo fijamente al conejo y tenía una cara inexpresiva, los dedos de mi hija tenían manchas de plumón así que pensé que estaba mintiendo y ella lo había hecho estando sonámbula, le dije a Marcela y ella decidió tomar el conejo y guardarlo en el cuarto de los juguetes olvidados. 

Nos vino una racha súper mala, mi hija no podía dormir e incluso caímos con el psiquiatra y la medicó para que pudiera dormir, a Marcela la corrieron de su trabajo y a mi estuvo a punto, buscábamos estar el menos tiempo posible en casa, ya que al llegar empezábamos a discutir por cualquier cosa, Marcela buscó ayuda con gente de santería y todo eso, le dijeron que el conejo estaba cargado, yo no le creía hasta que un día al llegar a la casa vimos como decía en el juego de scrabble "no te olvides de mí" fue cuando le hice caso a Marcela y quedamos en llevar al conejo con los de la santería qué conoció, quedamos al otro día que yo llegará del trabajo. 

Me fui a trabajar normal, 9 am estaba en la oficina, al llegar no pasaron ni veinte minutos cuando me marcó un vecino para decirme que mi casa se estaba incendiando, le marque a Marcela pero no me contesto, salí acelerando el pequeño auto a lo que daba, hice tiempo récord de 30 minutos pero al llegar estaban ya los servicios de emergencia, bomberos, policía, cruz roja, me dejaron pasar solo para reconocer los cuerpos, mi esposa y mi hija murieron asfixiadas por el humo, la casa estaba toda incendiada, menos el jodido conejo, que seguía con su rostro inexpresivo...

Después de ese hecho, me fui a vivir a la playa, ya no quería saber nada de nada, ni de mi pasado, ni de mi presente, solo me la pasaba recordando a mi esposa y a mi hija, que murieron por una puta promesa, desde ese momento ya no he prometido nada de nada, con nadie, desgraciadamente el conejo volvió a aparecer, en el escritorio de mi nuevo trabajo con una nota que decía "ahora si, estamos igual, ni yo tengo hijos ni tu tienes hija"... 


lunes, 30 de septiembre de 2019

¿Qué le hace suponer que está conmigo?

...El amor no es tan buena persona
el amor es primo de una prima lejana
el amor no tiene corazones
el amor es una arma letal...

Dudé un poco en responder, alegando que me encontraba dormido, respondí con otra pregunta “perdón pero ¿qué le hace suponer que está conmigo?”, vi la cara que puso Cassandra y supuse que había hecho algo mal, a los segundos contestó  mi jefe “veras, vine a andar en bicicleta al centro y vi estacionado el auto de Cassandra, no le di mucha importancia porque dijo que iba a estar con Camila el fin de semana, pero estando en el recorrido me encontré a Camila que no supo que decirme acerca de Cassandra, primero dijo que se había quedado en su casa pero después cuando le dije del auto, comento que ella se lo trajo, es imposible, ya que no puede traer su bici en ese auto, por eso suponía que estaba contigo, Camila nunca sabe mentir”, me quede pensando en la respuesta mientras veía a Cassandra que parecía que suplicaba que no dijera nada, y solamente dije “Sabes, vino ayer por la tarde, me comento algo de la batería de su auto o algo así, yo andaba bastante bebido y le dije que dejará de dar lata, que tomará mi auto, deja veo si me responde la llamada y le comento que se comunique con usted, ah y de paso que me devuelva mi auto”, él solo se echó a reír y dijo “perfecto quedo en espera de la llamada, aunque me hubiera gustado que dijeras que estaba contigo”, colgué la llamada, ahora teníamos poco tiempo para armar un plan, era tan extraño, al parecer la seguía queriendo, ahora tendría que ocultar su infidelidad conmigo, no podía echarme para atrás, primero regañe a Cassandra, no podía dejar el auto estacionado en la calle y menos en fin de semana, fácilmente podrían ubicarlo como sucedió, después se me ocurrió una idea, le dije a Cassandra “¿y si dices que te fuiste a Pachuca?”, Cassandra se me quedo viendo con cara de que era una idea muy mala, pero yo continúe “si, ahorita le marcas a tu papá y le dices que estas en Pachuca, que te peleaste con tu novio, que te marque para platicar pero como estaba borracho quisiste irte pero tu auto no arranco, que le dijiste a Camila que te ibas a quedar en su casa pero te fuiste a Pachuca, ahorita es la feria de la ciudad”, no le pareció tan buena mi idea, pero era la única, así que tomo el celular y le marcó a su papá, le dijo lo que habíamos quedado, fue algo extraño ver en su cara como la mueca fue cambiando a una sonrisa, al colgar la llamada me tomo la cara con sus dos manos y me dio un beso tan rico que quizás solamente lo puedo comparar con el primero “¡Gracias!” me dijo.

Se dio una ducha, re buscamos en el fondo del ropero y encontramos ropa limpia de ella, se cambió, utilizo un perfume que había dejado en mi casa para alguna emergencia y quedo lista, por un momento me habia olvidado de mis amigos, asi que baje por ellos a la sala, les dije que les invitaba un paste, pero no quisieron, los deje en casa pero les comenté que fueran a quitarle la batería al carro de Cassandra y me consiguieran una nueva, Salí junto con Casandra a Pachuca, se que no era buena hora, era casi la una de la tarde, hacíamos mas o menos dos horas de camino pero ya que habíamos mentido, teníamos que hacer la mentira bien, en todo el camino se la paso diciéndome “no sé si eres mas loco que inteligente, creo que por eso te quiero”, yo me la pase admirándola, que forma de cerrar ese amorío, quizás lo hacía por orgullo, quizás lo hacía porque la quería aun o quizás simplemente lo hacia por estar jodiendo, pasamos de lo lindo, iniciamos en el museo de Minería, después la parada obligada al reloj mientras sosteníamos un café en nuestras manos, de vez en vez le decía que subiera historias al WA y una que otra foto a Instagram acompañado de una letra de alguna canción, puedo concluir que el viento hacia que ella se viera mas hermosa de lo que era, la convencí de ir al mirador, el atardecer empezaba a caer y me parecía buena idea, fuimos a ver como la pequeña ciudad se iba llenando poco a poco de pequeñas luces, quizás estaba yo muy animado con ella por eso le dije, "¿si faltas mañana al trabajo y nos vamos a Real del Monte? ahorita les marco para que dejen tu auto en mi casa" , ella dudó un poco, pero al final con un beso me dijo "vale, que sea nuestra despedida", y tomamos con rumbo a Real del Monte.

Todo fue de maravilla, como la salida que nunca tuvimos, vino tinto, carnes frías, pastes, noche maravillosa, un clima bastante frío que ayudaba a que estuviéramos cada vez mas juntos, fue tan poco el tiempo que cuando íbamos de regreso ella se quedo dormida, era maravilloso ver mi mano con la de ella, verla dormir con una sonrisa, quizás sean de las cosas que no cambiaría para nada, llegamos a mi casa y la tuve que despertar, se subió a su auto no sin antes darnos el beso de despedida, ese beso que sabia a desdén, ese beso que sabía a que era el ultimo, acompañado de un abrazo que dijo lo que nuestras bocas no pudieron decir "hasta luego"...


domingo, 29 de septiembre de 2019

¿Está Cassandra contigo?




“me he cansado de decir que no te vuelvo a ver
Ya estoy harto de jurarme que es la última vez,
No soporto tus errores, mis defectos no los quieres ver,
A pesar de todo sigo amándote, ya ves….”

Era la cuarta vez que brindaba a salud de ella, bueno en verdad ya no daba una con las cuentas, tenía más o menos tres días que estaba de vacaciones, mi jefe me vio muy afectado por el truene de la relación que me obligo a tomar mis vacaciones, había faltado dos días ya y solo me citó para que firmará mis vacaciones, quizás se sentía un poco culpable ya que la mina por la cual estaba en ese estado era su hija, pero bueno, me di un duchazo mientras recordaba tantos momentos que quizás algunos fueron inventados en mi borrachera y no pasaron en realidad, quería hacer que todo saliera, que no quedará ningún sentimiento dentro, al salir me lleve una sorpresa, estaban tocando el timbre de mi casa, la verdad no tenía ganas de recibir a nadie, pero siguieron insistiendo por cerca de 7 minutos, la verdad ya me había enfadado demasiado, quería salir y gritar que dejarán de tocar de esa forma, solo traía puesto mi bóxer y al salir iba con toda la intención de gritar, pero al abrir la puerta el grito se ahogó, no pude gritar, lo único que hice fue cerrar los ojos y tomar aire, le pregunte que se le ofrecía y ella dijo que quería hablar conmigo, obviamente yo no tenía nada de qué hablar, pero le dije que volviera más tarde, quizás en unas 5 o 6 horas ya que aún me encontraba borracho, ella quiso abrazarme y lo único que hice fue echarme atrás y le dije que la veía en unas horas, me recargue sobre la pared hasta que termine sentado y dormido en el patio.

Me desperté al escuchar el timbre sonar, me pare con un poco de dificultad, las piernas las tenía adormecidas y tenía un poco de frio, sin preguntar abrí la puerta y era ella de nuevo, ya no podía poner otro pretexto, la invite a pasar anticipándole que estaba solo, que se preparará algo mientras subía a cambiarme, ella conocía tan bien el refri como mi cuerpo, pero esta vez solo iba a permitir que tomará lo que quisiera del refri, me puse rápido uno jeans y una camisa a cuadros, unos huaraches, me tarde un poco en afeitar cuando por fin baje, ella estaba tomándose una cerveza y fumando un cigarrillo al lado poniente de la mesa, donde siempre se sentaba cuando me iba a visitar, me quedé unos segundos viéndola a la par que le dije “pfff que extraño es verte fumar, tenías 2 años ya sin fumar”, ella solo se paró y me saco una cerveza del refri, me ofreció un cigarrillo y se sentó, después yo hice lo mismo, antes de que ella iniciara le dije “sabes, no tengo ganas de discutir”, ella solo le dio un trago largo a la cerveza hasta acabársela, le dio una fumada al cigarrillo y empezó, empezó por los momentos vergonzosos que habíamos pasado, después continuo con los momentos infelices, continuo con los momentos de risa y para finalizar los momentos que para ella habían sido los más importantes, destape un par de cervezas más mientras ella comentaba los momentos, era algo mágico porque al verla y escucharla me ponía a recordar el momento, también me causaba gracia, iba yo a decir los momentos que le falto por mencionar, cuando de pronto escuche el timbre de mi casa sonar con una algarabía, parecía que traían una fiesta, no quise tomarle atención pero volvían a tocar y pateaban la puerta, eso era una llamada de atención, mis amigos estaban fuera de la casa, se escuchaba la música a un volumen alto y su desmadre, quise salir antes de que los vecinos se volvieran a quejar, así que me disculpe y salí a abrir, cuando abrí la puerta solo mis amigos vociferaron “esto se va a descontrolar” quería decirles que no estaba en el mejor momento y que quizás pasaran luego pero cuando pensaba en decirles ellos ya estaban en la sala de la casa, me apresure a entrar pero ellos ya se habían topado con ella, vi la mueca de ella, claramente estaba enfadada pero no iba a hacerle caso, total ya no era mi novia, los presente como en alguna ocasión lo había hecho y todos nos sentamos en la mesa.

Al calor de los tragos las cosas se fueron saliendo poco a poco de control, las preguntas indiscretas empezaron a relucir y en vez de que ella se incomodará, les seguía el juego y contestaba, a mí ya no me estaba pareciendo tanto la situación, empezaron a revivir muertos con el mítico “wey, ya no es tu novia, podemos hablar de otras morras ¿te acuerdas de aquella nalgoncita? Esa morra te traía de los huevos, por cierto ¿qué fue de ella?”, di los unos 10 segundos en silencio que habíamos tenido desde que llegaron, quería decir que no sabía, quería decir que ya tenía años de no haberla visto, quería decir que me valía madres por completo, pero de mi boca salió un “pues no tan bien, creo se está divorciando y creo se va a ir a Tampico a vivir”, la cara de ella fue épica, al parecer ese comentario no le pareció, mis amigos se dieron cuenta y antes de que ella dijera algo uno de ellos se tiro la piedra solo “¿se acuerdan de Fanny? Recién la vi y creo se le olvido la idea de tener hijos, iba con un nene de como 8 meses de nacido”, y fue cuando recordamos su historia, el soñaba con tener un bebé con ella, llevaban cerca de 6 años de novios pero ella solamente dijo que no, de un día para otro y lo dejo, después se lio con un chavalo de la colonia y ahora tiene un bebé, el alcohol empezó a hacer efecto y uno de mis amigos pidió un Uber y sin que nos diéramos cuenta se fue a su casa, los otros dos ya andaban muy bebidos, quizás se iban a quedar en casa, ella estaba borracha y yo, estaba entablado, me sentía normal, dijimos al unisonó Salud.

No recuerdo cuanto tiempo paso, pero mis amigos fueron a conseguir más cervezas, me quede de nuevo solo con ella y de pronto cuando acorde estábamos en la cama, recuerdo bien, estábamos acostados, desnudos, yo la estaba abrazando por la espalda, nuestros cuerpos sudados daban con la respuesta si alguien hubiese preguntado ¿Qué hicieron?, por un momento me olvide de mis amigos, por un momento ella se olvidó de todo, por un momento volvimos a ser nosotros, quería dejar de abrazarla cuando me dijo “cinco minutitos más, anda”, quise cumplirle el capricho, empecé a darle pequeños besos en la espalda, fui subiendo hasta llegar a su nuca, después jugando con el lóbulo de su oreja en mi boca y fue cuando tuvimos otro episodio, fulminante, sentía como cuando estuve con ella por primera vez, ella termino recostada en mi brazo derecho, nos veíamos de frente, ninguno de los dos decíamos nada, solo nos veíamos con los ojos entrecerrados y de vez en cuando nos dábamos uno que otro beso, estaba por quedarme dormido cuando escuche un “¿y cómo sabes que ella se está divorciando?” se me quedo viendo de forma fija a los ojos, los volví a cerrar y tomé aire, le dije de forma serena “recién vino, justo el día que me dejaste, agarre el trago y saque su número con su mejor amiga, vino y solamente platicamos, ella me dijo que había venido a ver a sus papás, se quedó a dormir” ella con cara de enfado me volteo a ver, yo solamente entrecerré los ojos y le dije “bueno, creo que no tienes por qué enfadarte, tú tienes ya a otro chaval, ¿recuerdas? Por eso me dejaste, aquel chavalo que te invito un café cuando me fui de viaje con tu padre, por cierto ¿cómo vas con él? Me enteré que te fuiste a vivir con él, me da mucho gusto, en verdad”, ella no quiso decir nada, incluso se volteo pero yo insistí, “voltéame a ver, no pasa nada, total, quizás sea la última vez que nos veamos, quiero verte”, ella con los ojos llorosos me volteo a ver, quizás la hice sentir mal con mi comentario, nos dimos un abrazo y nos quedamos profundamente dormidos.

Desperté cerca de las 8 de la mañana, seguíamos abrazados, fui al baño y después baje por un poco de agua, mis amigos estaban tirados en los sillones, tome dos vasos de agua y preparé un litro de té le puse un poco de azúcar y subí, ella seguía dormida, se veía maravillosa, me puse a pensar en mil cosas, hasta que ella despertó diciendo “ven, acuéstate a un lado mío, quiero hacer de cuenta que esto no paso por la borrachera, quiero pensar que aún me quieres”, le di a beber un poco de té, ella me regalo unos besos cortos pero reconfortantes, después me regalo una sonrisa, maravillosa por cierto, me acosté con ella y volvimos a quedarnos dormidos.

Una llamada al celular nos despertó, era mi teléfono el que sonaba, no eran mis amigos, ni algún pariente mío, era mi jefe tomé la llamada y puse sin querer en altavoz, mi jefe me dijo “buenos días, solo quiero que me digas la verdad ¿Está Cassandra contigo?”…

domingo, 15 de septiembre de 2019

VENDETTA



 Life is a short tripThe music's for the sadman
It's so hard to get old without a cause
I don't want to perish like a fading horse
Years like diamonds in the sun
And diamonds are foreverSo many advantages given up today
So many songs we forgot to play
So many dreams swinging out of the blue
Oh let it come true
Forever Young





Se siente como una opresión, el ansia y la ira sobre cosas que no podemos simplemente controlar. Te observo fijamente en medio de la oscuridad, los relieves de tu silueta iluminados apenas por una tenue luz, he estado haciendo mi mayor esfuerzo pero no puedo evitarlo y las lagrimas se derraman, corren surcando el rostro contraído, no puedo más y de pronto estallo en llanto, y los recuerdos se vierten de nuevo en la copa de licor, amargo. Me desgarro la garganta mientras te grito todo aquello que me vi obligada a silenciar, la triste historia que no puede cambiar, no hay finales felices en este estúpido cuento de idiotas que se conoce con otro título, le dicen “AMOR”.
Pretendo creer que es cierto, que tus palabras alguna vez tienen el peso de un sentimiento y que no solo me estés manipulando de nuevo, pero  ¿a quién diablos quiero engañar?, claro de nuevo a mí, porque es más fácil que enfrentarte por que como tú hay diez más, que exactamente utilizan las mismas frases rebuscadas, se que aun tomas su mano como lo haces con la mía, se que surcas sus labios y su cuerpo, no me importa que es lo que lleves en ese momento en mente pero yo lo entiendo, la carne es carne y debe ser devorada por simple lujuria ¿cierto?.
Continua la breve luz de la farola que está afuera de esa estúpida ventana por donde solías arrojar el humo de tu cigarrillo, debo confesarte en este momento que tal vez en un momento llegue al colapso y no va a haber un retorno simplemente porque ya me es imposible fingir ser lo que no podre ser jamás, tengo estos sentimientos entre las manos, son tan malditamente reales que se me caen ante ti, ¿sientes el amor que te entrego? Porque está quemando mis manos y duele en el pecho cada vez que mi mente raciona lo que haces, sé que hay noches en las que sus manos te moldean y yo aquí escribiéndote líneas mientras te derramas en su cama, no soy idiota lo entiendo, eres como el resto.  Me pregunto y  siempre es lo mismo, utilizar excusas , mentir , llevo nueve horas pensando como dejar de existir, me vuelvo a tomar hasta el final del vaso la última gota de alcohol , estúpidamente buscando que calme las voces de la mente racional de la que no se deja llevar por promesas que ya he comprobado que se las lleva el viento.
Lamento si en algún momento me rindo y todo termina o me enfado y mando todo a la mierda, es el cansancio de un camino amurallado y el cansancio de mirar en vano el cielo deseando la libertad que jamás me será concedida, duele  y siempre duele, ¿tener una condición autista es lo que causa tantos problemas al razonar?, tal vez simplemente estoy hecha para ser utilizada por seres sin alma que llenan sus ratos con personas, puedo ser un coleccionable en tu historial de personas, pero a diferencia de los demás yo me quedaría por voluntad y no por un compromiso burdo o promesa ansiosa, de verdad jure que cuando llegara la persona correcta saltaría hasta el más oscuro de los abismos y mírame, aun sigo escalando entre la oscuridad, ciega, guida únicamente por esa canción de amor en la que quiero creer desesperada como si ello fuera a darme la redención que no he encontrado en ningún otro maldito lugar, ya han sangrado mis dedos aquellas cuerdas de esa vieja guitarra, intentando hacerme escuchar porque al parecer mi grito por ayuda no recibe nada, me aferro nuevamente  al arte y eso tal vez es lo que me condene al final a la mas de las abruptas muertes, morir y joven , tal vez es lo único que tenga sentido en esta vendetta.


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viernes, 6 de septiembre de 2019

Sinceramente Tuyo...


Dedicado a...
Manuel Berzunza, Artista, poeta, guía y lleno de una gran personalidad con atributos de humildad, ayuda, lucha y conciencia social, quien en algún momento dejo parte de su esencia en todos aquellos que le conocimos...

..."En el instante eterno antes del yo eramos los dos en el teléfono; se deslizaban frenéticamente nuestras almas envueltas en nuestros cuerpos imaginarios y sacudimos la pereza del tiempo en el mórbido verso del amor; para Ileana, en su despedida"...

Siempre iba entre el ir y venir de historias e Ileana siempre me acompañaba en cada una de ellas, hoy en día ya no sé si son recuerdos o apariciones de esa psicopatología que desde niño me habían diagnósticado, esa esquizofrenia paranoide que me había traido ya bastantes estragos pese a los medicamentos de dosis diaria que ella me daba, no sabía si la alucinaba o si realmente estaba aquí conmigo, en compañía, aquí abrazándome.

Estaba hecho un lío en mi cabeza, sin poder diferenciar ese punto entre lo ficticio y lo real, lo que existe y lo que no, lo tangible e intangible.
Siempre fui el fantasioso, el surreal e incomprendido, se que desde aquellos días de adolescencia todos me miraban raro en todos lados, pero bueno esa afectación la tengo desde que tengo memoria y es que hay muchos recuerdos de mi pasado atados en nudo o en cabos sueltos con ello por lo que tanto bulling, aislamiento y discriminación me habían vuelto un adicto a los antipsicóticos mezclados con Whisky, mi particular modo de escaparme al otro lado de la moneda o mejor dicho al otro lado de mi mente esa parte más vacía que no mezclaba emociones, ni recuerdos, ni sentimientos que activarán ese detonante de mi condición.

Alcohol barato... mi refugio para poder ser quien creo realmente era Yo mismo, ese artista neófito pero con vocación, inspirado y dedicado al lienzo, colores, matices, sombras y cotidianidad reinterpretando la realidad plasmada desde mis ojos y mi entendimiento, siempre en ese jardín de arte que había creado al público (pero en el fondo para mí, donde pausaba toda mi cosmología para pensar en ella... Ileana...).

La vida me seguía en ese día con día monótono, martes y jueves de AA, las citas al Doc y al psicólogo con vueltas a casa de la misma forma en que me iba, siempre vacío.
Tenía ya 37 años y mi viejita me seguía aguantando, llamando a la policía cada vez que atrancaba la puerta con un cuchillo en la mano sumergido en esos delirios de persecución, de gente buscandome y queriendo arrancar el talento que tenía en mi (ese trauma que me generó aquella película llamada "Pi" hace ya algunos años, la misma por la que Ileana había prohibido los taladros en casa).

Mi lugar siempre era el tercer escalón de la escalera, ya sea para pintar, escribir, escribirle a ella o solo para leer, aunque algunas veces mi imaginación me llevaban a sacar alas para batir el vuelo hacia el deseo de llegar a alguna estrella con su nombre y en ese camino seguir sus huellas para contemplar su luz... Ileana, "mi cordura" así le llamaba como su 2do nombre...

Bajo mi condición no se distinguir la realidad terrenal, pero de lo que si estoy completamente seguro es que cuando ella no esta, la extraño y me hace tanta falta por qué en verdad le amo con el alma, sin razón, pero si con el corazón, en un sentir inconfundible.

Mi último recuerdo de ella es en aquel campo verde, tan florido y luctuoso, lleno de tumbas con cada una a su nombre.

Chuck dice que ella murió, aunque en mi sigue viva, no lo entiendo aún por que mi condición me da la fortuna de seguirla viendo y sintiendo como toma mi mano y la recarga en mi rostro peinando mi bigote, ella misma, tal cual.
y si vive o no, si la enterré en aquel lugar o no, ella aun toma mi mano igual de cálida y sonriente como siempre... Ileana...



sábado, 24 de agosto de 2019

Sabrás cómo te extraño...


..."Yo era Feliz en la bruma de una borrachera,
pero el cielo sabe que soy miserable ahora"...

The Smiths
Heaven knows i'm miserable now

Cómo pasa el tiempo... ahhh con esa melancolía tan modesta que te hace reflexionar  después de mirar el fondo de cada vaso vacío.
Hoy era una de esas noches en las que te habia extrañado más de lo normal y aqui estaba yo sentado en el mismo lugar de siempre, con las mismas botas, la misma chamarra de piel y esas ganas de ahogar mis recuerdos en cerveza de barril.

Bob mi viejo amigo, ese cantinero experto en escuchar las historias de mis cicatrices, aún me seguía respetando la promoción de aquella primera vez que llegue a su local, el mismo 3*2 en cerveza sin importar el día o la hora, el sabía lo fiel que le era a su bar, con mi silla alta reservada justo en la barra en la esquina derecha dónde había más sombra y soledad para por fin beber lo de siempre aquella medida de 3 vueltas del 3*2, después de ello me despedía tomando las llaves de mi Harley para emprender mi rumbo hasta donde tu estabas.

Yo bien sabía mi error, como hace justo 3 meses había salido de tu casa para no volver a verte, esa pelea tan intensa aún me traía con un nudo en la garganta y me impedían hablarte, aquella discusión originada por tu disgusto en mi manera de beber y lo incomprendido que me sentía por ti, mientras me pedías que ya no tomara y saliéramos de ese bar, tu mirada y tus lágrimas de aquella noche me hacen lamentar todo lo que dije y lo que hice también, tu no supiste más de mi pero aquel día volví al bar a pedir otra ronda de eso de siempre (tal vez por eso el viejo Bob se sentía culpable y me seguía respetando la misma promo), esa noche en realidad no tenía un plan, solo tenía tanta ira, pero no por ti, si no conmigo mismo por ser así, por qué me dolía hacerte sufrir, así que ya borracho salí de prisa, arranque mi moto y salí con esa velocidad, lo único que quería era alejarme e ir cada vez más rápido, sentir como el viento se llevaba mis lagrimas y aunque esa  noche llovía solo se perdian resbalando difuminadas en mi rostro,al final solo eso quería... Solo eso...

Por allí me han contado que por mi culpa no duermes, que ahora bebés demás, que tus días son grises y no paras de llorar, que todos saben cuánto me extrañas, mientras yo solo me parto aferrado a mi orgullo sin buscarte, creyendo que no me queda más que pasar por tu calle esperando que tal vez de lejos pueda verte al menos, siempre de noche y a la misma hora, apenas pasando las 12, me detenía justo afuera de tu casa en esa calle desolada con mi moto arrancada, tocaba mi claxon y cuando veía como encendias la luz de tu ventana yo solo escapaba.

Tal vez pude haber vuelto a despedirme o quizá debí arreglarlo, disculparme... no lo se, pudo ser al día siguiente, a la semana, al mes y aunque habían pasado ya 3 meses, hoy se que no puedo, el viejo Bob fue el primero en darse cuenta de ello y yo como todo un necio no le había creído, hasta el día de hoy que me llevo a conocer mi tumba, mi supuesto lugar de descanso, por ello no puedo volver a ti.
Si tan solo te hubiese hecho caso, si no hubiese vuelto a ese lugar, tal vez el derrape en esa curva letal con el pavimento mojado no me hubiera matado... Bob me contó cómo salí en las noticias, ese accidente arrancándome de ti, quitandonos la vida, nuestra vida juntos y justo a esa hora cruel pasando las 12.

No me queda más que seguir perdido congelado en el tiempo de este limbo, esperando una brecha donde poder despedirme o decirte que si Te Amo y cuánto te extraño, pero no puedo, Hoy ya es demasiado tarde...
Perdoname por ello...

Ella, mi hijo y yo

“Bonito León Guanajuato, Hermosas las jaliscienses, Pero yo soy michoacano Soy   apatzinguense de tierra caliente” Me sentía f...

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