sábado, 31 de diciembre de 2016

Estrellas


"...Ya nada es lo que era..."


Estaba observando el cielo tan maravilloso de este gran pueblo, había tantas estrellas que me perdí contándolas y me encontré mientras pensaba en ella, la imagine por un momento que estaba a mi lado y le compartía de mi tabaco mientras teníamos una pequeña conversación de un futuro incierto:
Mina: Sabes, este lugar es maravilloso, lejos del cielo estrellado tiene una mística algo que te hace sentirte bien, me gustaría algún día visitar tus tierras, conocer a tu familia y a tus pasados, aunque por lo que dices es mejor ir en Diciembre cuando el calor no es tan abrumador y hay muchas fiestas.
Yo: Tienes razón quizás son las mejores fechas para asistir de tantas fiestas que quizás pueda presentarte con la mayoría de mi familia, hasta con suerte y con personas que tiene años que no veo y esa mística de la que dices si la eh sentido pero siempre cuando lo comparto me toman de a loco, bueno de por si verdad, pero el cielo estrellado es maravilloso, en ningún otro lugar eh visto tal panorama…
Mina: creo que lejos del cielo estrellado el pueblo ha de tener muchas cosas buenas, su comida, su gente, su ropa, sus fotografías, sus manantiales… Por cierto, ¿Cuándo te compraste esos huaraches? Me gustan, por cierto, ¿Por qué no me compraste unos?
Yo: Si son nuevos, aunque no son tan cómodos los primeros días, pero después de que los amoldas a tu pie quedan perfectos para andar por largas caminatas y con el tiempo se vuelven inseparables. No sabía que te gustaban pero te prometo unos para tu cumple, por cierto ¿De qué número calzas? …

En ese momento acabo el dialogo imaginario, me queme con la ceniza del tabaco que cayó en mis dedos y me recordó que estaba solo con mis pensamientos observando las estrellas sin ella a mi lado, de la hielera que traía saque una cerveza y me la tome de dos tragos, solo quería acabármela antes de poder seguir recordando aquella mina, llego un mensaje al celular y después de revisarlo, vi su perfil, estaba más linda de como la recordaba, le escribí tantas cosas pero después me arrepentí y borre todo antes de dar “send” saque un cigarrillo y lo encendí, quería seguir viendo las estrellas. La recordé por espacio de 10 minutos que fue el equivalente a una cerveza y dos cigarrillos justo cuando iba a sacar otra cerveza de la hielera escuche pasos de alguien que se acercaba, me puse de pie y me di vuelta, era un señor que se veía que estaba en situación de calle, un vagabundo muy conocido en el pueblo desde hace muchos años, según rezaba la historia el olvido a la que era su novia en el altar y a partir de ahí se volvió loco, aunque nadie sabe a ciencia cierta si fue verdad o mentira, él nunca quería hablar de ese tema, cuando se acercó a 3 metros de mí se paró en seco y daba el tufo a que llevaba varios días tomando y me dijo cuándo dejo de tambalearse “Valí, ¿tendrás un cigarrillo que me regales?” en seguida saque uno de la cajetilla y se lo di, mientras el encendía el cigarrillo lo invitaba a que se sentara y le destape una cerveza y le pregunte “Don, platíqueme un poco de como llego usted aquí, siempre eh tenido esa duda”, en señor le dio un trago a la botella y dijo “esa cerveza es diferente, de estas no venden aquí verdad, estoy borracho pero se siente el saborcito, saben muy ricas” le respondí que no, que eran artesanales y de pronto se hizo un silencio presente, cerca de 3 o 4 bocanadas que le daba al cigarro empezó a platicar.

Don: llegue aquí cuando tenía 15 años vine a trabajar con el hijo de mi padrino a cuidarle la espalda pero todo estaba tan tranquilo que me pusieron a cargo de unas hectáreas de marihuana que tenían allá arriba, a los 10 años de estar viviendo aquí ya también estaba cargo de unas tierras de jitomate y una que otra de mango y fue cuando conocí a Rosa, ella venia de por allá de la sierra lejos, había llegado con su familia a vivir aquí, ella y su mamá eran costureras y su papá y tres hermanos de ellas trabajaban de arrieros, me la hice novia y metí a su familia a que trabajaran conmigo y les iba mejor pues, dos años después se vino a vivir conmigo aquí enfrente de donde estamos pero todo con promesa de boda, el hijo de mi padrino me animaba a casarme para que me quedara en estas tierras ya de fijo y hasta me pago todo lo de la boda, nomás faltaba yo de novio eda’, me anime y él se encargó de invitar a toda la gente que él quiso, y la fecha era para el 28 de Diciembre, faltaban 2 meses cuando me mando a llevar un mandado al norte, quesque para tener una feriecilla y pudiera luego encargar a mi primer chamaco, las cosas salieron bien, entregando el mandado me quede cerca de 1 mes en el norte, le mande dos cartas a Rosa, diciéndole que me esperara, que ya casi llegaba, que la quería mucho y que ya le había echado el ojito a una casa de mi padrino para irnos a vivir al norte y hacer nuestra vida, tenía la esperanza de que yo llegara antes de que llegara la carta, pero no fue así, faltando una semana para mi boda, me mandaron de regreso en una camioneta con otro mandado para el hijo de mi padrino, yo solo sabía que traía en la camioneta, ropa, grabadoras, dos pantallas a color, unos rifles de cacería y unos cuantos dólares, llegando a Guanajuato, me hicieron la parada unos militares y pues que me les pelo, me dieron una corretiza hijo que me toco que bajarme de la camioneta y dejarla en la carretera y correr a la sierra, nomás agarre el dinero que traía en una chamarra y dos maletines llenos de dólares, y me quede en la sierra, ahí conocí a una familia de campesinos que me escondieron a cambio de la escuadra que siempre cargaba conmigo, no podía bajar y agarrar un camión porque decían que me andaban buscando los militares, pasaron 6 semanas que estuve en la sierra y pues ya me baje y como pude llegue de nuevo al pueblo, al llegar nadie me quería decir nada, pregunte por Rosa y nadie me daba razón de ella y tampoco de su familia ni del hijo de mi padrino, pasaron tres días que me agarre en la borrachera según yo buscándola y en la casa al revisar un baúl encontré las cartas que le había mandado y las quemé, me dio cosa leerlas de nuevo, después encontré una carta que olía a ella, empecé a leerla y decía que me había esperado pero que Trinidad el hijo de mi padrino le había dicho que a lo mejor me había quedado con alguna americana ya a vivir porque nadie daba razón de mí y la carta pues decía que se terminó casando con Trinidad porque ya estaba todo para la boda y ella había pagado desde un inicio, terminaba con “Con amor, Rosa”. Pero puras pendejadas hijo, este cabron desde el inicio se quería quedar con Rosa por eso se portaba tan bien conmigo y que casualidad que me mando a estados unidos cuando no tenía por qué hacerlo, días después María la tortillera me dio una carta según que Rosa me había dejado con ella no decía mucho pero me acuerdo clarito lo que decía “Te quiero mucho, ojala algún día regreses a lo que era nuestra casa y que veas las estrellas, ojala que algún día nos encontremos y me digas que fueron mentiras que te fuiste con otra, ojala algún día podamos encontrarnos y será en el solar de enfrente de la casa, donde veíamos las estrellas, con Amor Rosa”.


Destape una cerveza para él y otra para mí, le pase un cigarrillo encendido y le conté mi pequeña historia de desamor solo para hacer platica, me dijo que era un pendejo por haber dejado ir al amor de mi vida y yo no le recrimine nada, sabía que tenía razón, era un auténtico pendejo, pero algo hubo en él que me hizo sacar todo el dinero que traía en mi cartera y una tarjeta de débito lo puse en una bolsa resellable y le di un abrazo, él no sabía que pasaba, estaba borracho pero entendía que las cosas no tenían sentido, después de fumar el cigarrillo me dijo “¿Por qué me das esto? No te estoy pidiendo limosna” puse mi mano sobre su hombro derecho, le comente que tenía un mes que mi padre había muerto y en el velorio alguien había dicho algo referente al pueblo y como conoció a mi madre, me quede con la duda y después del levantamiento de la cruz me vine a verificar si era verdad la historia, al preguntar nadie me quería dar razón, quizás por miedo, hasta que me comentaron que usted tenía algo que ver con la historia de ambos y que en este lugar usted siempre venia las noches estrelladas, en verdad lo siento mucho, en la tarjeta hay dinero suficiente para vivir por lo que le resta de vida, la contraseña es el número de la suerte de mi mamá y su año de nacimiento, en verdad no sabe cuánto lo siento…


miércoles, 14 de diciembre de 2016

¿Quieres que te lleve a casa?

“…Aquellas manos, aquella mujer,
aquel invierno no paraba de llover,
perdona que llegue tan tarde,
espero poder compensarte…”


Claro mina, te voy a llevar a casa” fue lo alcance a decir mientras le regresaba un beso igual de grande, terminamos en la cama como lo ameritaba el momento y nos quedamos dormidos. El Ring Ring Ring  insistente del teléfono de la habitación me hizo despertar, al descolgar solo escuche una voz que decía “Faltan 60 minutos para que se venza la habitación, si se va a quedar más tiempo le pido por favor que pase a recepción”  solo respondí con un seco Ok, y le di un beso grande a Mariela, ella no quería despertar, así que la cargue y la lleve al baño, nos dimos una ducha de 40 minutos y salimos de la habitación, quería llevarme el ultimo recuerdo de ella, en el auto el hambre nos hizo recordar que somos humanos y paramos en un Subway que estaba en una Gasolinera, para no perder tiempo pedimos para llevar, ella se me quedaba viendo con un brillo excepcional en sus ojos, no sé quizás estoy loco pero era de la misma forma que me miraba antes, le di un par de picos y en la oreja le susurré “te quiero muchísimo, como no tienes una idea” ella solo estremeció y después me regalo un beso muy rico, el tipo que nos atendía nos hizo volver en si al comentarnos que ya estaban nuestros sándwich, caminamos a la salida del lugar de la mano y mientras ella se subía al auto yo le regalaba una nalgada y en seguida un beso, ella respondió con una bofetada (que a decir verdad si me dolió) mientras me decía “en la calle no hagas eso, ¿entendido?” yo solo me eché a reír y empezamos a tomar camino de regreso, nos pilló en el camino un accidente de un tráiler y eso nos hizo poder comer a gusto nuestro sándwich, al terminar pasamos justo por el accidente y por fortuna no había ninguna sábana blanca, ella se me quedo viendo y pensé que iba a decir algo referente al accidente, pero no, lo que dijo fue “sabes, tu mamá sabía bien que me iba a casar, ella fue quien me lo anticipo, por eso se quitó su anillo para ver si éramos de la talla y poder decirle a Carlos que era sus asistente personal, por eso te entregue esa caja después de que Carlos me dio el anillo de compromiso, con la esperanza de que lo que decía tu mamá era una mentira y a la que querías era a mí y no a Verónica”  no sabía que decir, ahora mi madre me había traicionado o eso era lo que yo pensaba, Mariela intento excusarla diciendo que mi madre le comentaba que me veía muy feliz y que quizás ya iba a sentar cabeza con Verónica, de inmediato posó su mano sobre la mía donde tenía la palanca de velocidades, me seguía mirando con ese brillo que me vuelve loco, por más que quise ir lento para estar más tiempo con ella pero pareciera que el tiempo no lo entendía y seguían pasando los segundos como deben de pasar, aunque debo de admitir que me daba la sensación que el tiempo avanzaba más rápido; llegamos a mi casa, ella se bajó del auto aludiendo que necesitaba pasar al sanitario, yo me quede en el auto meditando lo que había pasado, no sé pasaron cerca de 30 segundos cuando escuche que se encendió el motor de su auto y  después ella abrió el portón eléctrico y salió sin decirme adiós, metí el auto de inmediato saboreando mi derrota.

Me senté en el primer sillón entrando a la sala mientras recordaba  lo acontecido y me saboreaba nuevamente aquellos ricos besos, pasaron varios minutos y note que me faltaba mi pulsera con mi nombre, esa que regularmente no me quito y empecé a maldecirme porque quizás la había dejado en la habitación del motel, saque mi cartera para revisar la nota que me dieron y comunicarme para preguntar si había olvidado mi pulsera, cuando me llego un whats de Mariela:

Mariela: Chaval, llegue hace unos minutos, no sabes, al parecer todos se dieron cuenta de que me fui contigo, Carlos me hizo un tango que bueno para que te cuento, me dijo que era mucha casualidad que los dos hubiéramos desaparecido… obviamente lo negué y le comente que en cuanto se le bajara lo encabronado platicaríamos. (Carita triste)
Yo: Que bueno que llegaste bien, aunque hubiera sido mejor que no hubieras llegado por haberte quedado conmigo y poder escribir nuestra historia juntos, por cierto, ¿Sabes cómo salir de ese apuro? Tengo una conocida que puede echar mano de la situación, le paso el número de tu casa y no contesten, le diré a una amiga que marque y diga que si llegaste bien y que ojala no te haya ocasionado problemas por raptarte pero que si ella tu hubiera dicho que era su despedida de soltera no ibas a ir. (Carita Feliz)

No espere a que contestara y me comunique con Karina, le comente a grandes rasgos lo que sucedió, obviamente no le dije nada del motel ni nada por el estilo, solo que me ayudará con una llamada y que dijera el speech que le comente, no sé porque Karina acepto, le pase el número de la casa de Mariela y fue cuando ella empezó a reír y me comentó que entendía porque me equivoque de numero en aquella noche, puse el celular a cargar y me metí un rato al auto, buscando algún indicio de Mariela y así fue, encontré su gargantilla en el asiento del copiloto, regrese a tomar mi celular cuando entro una llamada, era Karina y decía que el favor estaba hecho, le agradecí infinitamente y le invite un desayuno al otro día por la mañana, después de colgar la llamada revise los mensajes que Mariela me había mandado.

Mariela: Eres un cabron, marco tu amiguita que seguramente esta enamoradísima de ti y por eso se presta a realizar esas cosas, Carlos le contesto en el altavoz y ella comento que nos conocimos en el trabajo y que ella próximamente se iba a casar, que no me aviso y que solo me rapto y fuimos a Cuernavaca a su despedida de soltera, Carlos ya más aliviado se disculpó por la escena de celos y obviamente le dije que ya no desconfiara de mi… pero sabes, por poco y se me sale tu pulsera de la bolsa de la chamarra, ojala no te estés cogiendo a esa chavita porque si provocarías que me encelara de ti (Carita Furiosa) … Te quiero mucho y espero eso jamás lo olvides, aunque siendo sinceros no creo que pronto podamos vernos, por favor no te olvides de mí, por cierto deje mi gargantilla en tu asiento para que algún día con el pretexto de regresarnos las cosas nos podamos ver. (3 corazones)
Yo: Es la chava que te decía que me equivoque de número, aun no la conozco pero si la llego a conocer y me llego a acostar con ella, prometo que estaré pensando en ti para no serte infiel con el pensamiento (risas)… ya sabes que si quieres salir de cualquier apuro no dudes en contactarme, puedo salvar situaciones vergonzosas y a ti te puedo salvar de un matrimonio fallido… por cierto si encontré  tu gargantilla pero me hubiera gustado más encontrarte con ella puesta… Siempre estaré contigo.

No sé cuántos días pasaron pero si fueron muchos, le pague el desayuno a Karina como habíamos quedado y era una chica de 32 años bastante bien conservada  por cierto era muy guapa, comento a grandes rasgos que dejo ir el amor de su vida por que se deslumbro con un tipo con una posición económica bastante bien, aunque no duró mucho y desde ese día se prometió en ayudar a los amores que no pueden estar juntos, en mi trabajo las cosas pasaban sin pena ni gloria, yo la verdad ya estaba hasta la madre de ser el contador de esa empresa pero me pagaban bien y no realizaba mucho esfuerzo entonces no sería bueno salirme de ahí, de Mariela no tuve noticias en muchos días. Un Martes 13 Karina me contacto para citarme en la noche en un bar cerca de su casa, como no tenía nada que perder supuse que era buena idea, ese día Salí del trabajo y pase directamente al bar, ella no estaba ahí y la espere por media hora, no llegaba entonces me apure en pedir un par de cervezas, a los 40 minutos después de la cita me sorprendió demasiado al ver quien ingresaba por la puerta de ese bar, era Mariela y estaba desconcertada, al parecer Karina nos había hecho una cita sin siquiera saberlo, esa noche nos desenfundamos en la cama de un motel y como a las 2 am más o menos me marco Karina para comentarle que le pasará la dirección ya que nos vio salir juntos del bar y que tenía que pasar a dejar a Mariela, no podía creerlo los planetas se habían alineado, Mariela por supuesto que tampoco podía creer la situación, incluso nos hicimos la promesa que nos veríamos en un par de meses para hacernos un tatuaje juntos, ya se es una idea muy trillada y de pésimo gusto pero nos pareció buena, nos despedimos con esa promesa y cuando Karina paso por Mariela solo vi cómo se alejaban las dos en el auto de Karina.


Siguieron pasando los días, que fueron tantos que habíamos roto nuestra promesa, era la cena de navidad de la empresa y no tenía muchas ganas de ir, invite a Karina que acepto y entre copas me dijo que me tenía una gran sorpresa, la verdad no recuerdo que carajos paso esa noche, recuerdo que bebí como desaforado al recordar la promesa rota que hice con Mariela, también recuerdo que cante en el Karaoke y baile salsa, después no recuerdo que paso, me desperté en una cama de hotel con Mariela a mi lado, no podía creer lo que estaba viviendo, con la cabeza dándome vueltas y mis recuerdos no muy claros me pare de inmediato de la cama y al estar orinando me di cuenta que traía plástico en mi antebrazo, le di vuelta para inspeccionar y traía un tatuaje, traía una M con una C sobre expuesta, me toque por encima del plástico y me dolía, me eche agua en la cara y me quede viéndome fijamente en el espejo, quería decirme tantas cosas porque nunca me habían gustado los tatuajes, intentaba recordar que chingados había pasado la noche anterior pero no podía, incluso di un golpe al lavabo que hizo que retumbara, en ese momento escuche la voz de Mariela que me decía “gracias chaval, sabía que seguía siendo yo la mina que tanto quieres, hasta te rayaste como un delincuente, digo así tu dices” y se echó a reír, di media vuelta y vi que ella se estaba incorporando de la cama, era realmente hermosa, su cuerpo me invitaba a seguir pecando, pero me distraje cuando vi su antebrazo y traía exactamente el mismo tatuaje que yo, me acerque a ella y nos dimos un beso grande, quise arruinar el momento con un comentario “¿Quieres que te lleve a casa?” ella me sonrió y me susurro al oído, “no chaval, esta vez nos quedaremos juntos toda la vida” esto mientras se despegaba de mí y me enseñaba su mano, no tenía ya su argolla de casada…

Y así quedamos inmortalizados por medio de un tatuaje que quiere decir la Mina y el Chaval... 


sábado, 10 de diciembre de 2016

¿me podrías llevar a casa?

“ella sonreirá
Saldremos adelante,
A pesar del tiempo sigue siendo bella,
La miro y recuerdo,

No siempre los planes, salen como sueñas”

Estaba hasta la madre de todo, el tráfico, la gente, mi trabajo, mis amistades, mi presente y mi pinche pasado, llegue a casa pasadas las 20 horas con un dolor de cabeza espantoso, llame a mis amigos para salir a echar un trago y recibí respuestas tan pendejas que prefiero no recordarlas, quise empezar a leer “It” pero no lo logre, de inmediato hice lo que nunca había hecho, avente el libro a la chingada, fui a mi cuarto y saque unos cigarros cubanos, una botella de Cognac que mi hermano me había regalado, agarre mi Tablet y las bocinas, me fui a la azotea porque supuse que ir a ver la ciudad de noche era más deprimente que mi pinche vida, me senté y puse el spotify en modo aleatorio, “¿Cuánto tiempo que no me subía a observar la ciudad?” alcance a murmurar; En verdad no era tan deprimente, el Sol se había ocultado por el Oeste como cada noche en esta ciudad, de los cerros solo se miraba su silueta y unas cuantas luces encendidas, yo hice lo propio y encendí un cigarro, tantos recuerdos venían a mi cabeza que agarre la botella y le di un trago, “woow si me viera mi hermano me mataría” alcance a balbucear, recordé que tenía años que solo iba metiendo cosas al cuarto de los desmadres pero no sacaba nada, así que al terminar mi cigarro me dedique a forzar la chapa hasta que conseguí abrirla, encendí la luz y empecé a ver todos mis recuerdos, primero estaban un par de cuadernos de escritos sobre la última mina, esos tenían escasos 3 meses los había aventado al cuarto del olvido, después empecé a rebuscar y encontré cartas que al leerlas me daba cuenta que sonreía poco a poco y de vez en cuando salía de mi boca un “¿y ella aun sonreirá? No, yo creo que ya ni sabe quién soy…” Salí para subirle un poco volumen a esas bocinas y de paso me traje la botella, le daba sorbos mientras leía y releía alguna carta o algún escrito que encontré, pronto me topé con una caja que nunca la había abierto y recordé aquella mina de cabello rizado, piel morena clara, una estatura media y una cintura tan pequeña que hice el ademan como si la abrazará, tenía unas piernas torneadas y unas nalguitas respingonas que te invitaban a darle una nalgada, volví de mis recuerdos y saque mi celular a la par que soltaba la caja y le daba un trago a mi botella, tan pocos tragos y ya le había bajado casi a la mitad, sin querer marque un número, afortunadamente dio tono y escuche una voz femenina del otro lado:

Mujer: Bueno ¿Quién Habla?
Yo: ¿Mariela? ¿Qué tal? Habla Gustavo, ¿Me recuerdas?
Mujer: Sabes… creo que te has equivocado de número chaval, aquí no vive ninguna Mariela… Pero me llamo Karina por si no encuentras a esa mina puedes marcarme, me gusta tu voz.
Yo: Una disculpa nena, creo que marque mal, pero bueno te prometo que en cuanto hable con ella, te regreso la llamada ¿Vale?
Mujer: Vale, bonita noche.

Empecé a reírme como loco, creo que la había cagado como cuando antes le marcaba a Mariela, siempre cambiaba el 85 por 58, bueno volví a insistir, marque al número anterior con el 85 y también dio tono del otro lado se escucharon varios Beeep Beeeep Beeeep que me daba a entender que no había quien pudiera contestar la llamada, así que espere de forma impaciente hasta que entro la contestadora “Buen día, espero que tengas algo bueno que decir, si así es, no dudes en  dejarme un mensaje… beeeeep” me puse un tanto nervioso y empecé a tartamudear, era su voz, seguía siendo la misma voz que conocí, bueno también no tenía mucho tiempo que nos habíamos distanciado escasos 12 meses, empecé con un saludo muy bobo y después dando mil explicaciones para cerrar diciéndole mi número de celular (como si no se lo supiera) y que se comunicara conmigo, no sé, volví a marcar enseguida y al quinto beeep colgué, después la marque al número equivocado y charle unos minutos con Karina, acerca del amor y desamor, ella también lo estaba pasando mal, lástima que estaba totalmente del otro lado de la ciudad si no, iría en búsqueda de ella, estábamos muy animados cuando cayó la llamada de Mariela, no supe que hacer así que colgué las dos llamadas al tiempo y después le di otro trago a la botella, ya me sentía un poco borracho, no sabía que hacer así que decidí encender un cigarrillo y empezó a vibrar el teléfono, conteste la llamada pero era Karina, le comente a grandes rasgos que pasaba y me alentó a que le marcara a Mariela y no sé porque pero le hice caso, marque el número y por fin del otro lado me contestaron :

Mariela: Bueno, ¿Gustavo?
Yo: Bueno, Si Mariela, soy yo (dije sonriendo)
Mariela: Ok… (Sonaba un poco desconfiada y soltó una pregunta después de un silencio) ¿Perfume Favorito?
Yo: ¡Orines de Burro!
Mariela: Jajajajaja jajaja ¿Cómo puedes recordar eso? ¿Qué tal cómo has estado? ¿Qué gusto que te acuerdes de mí?... Acaso ¿Aquella flaca ya te mando al carajo y recordaste que existo?
Yo: En parte… pero me mando al carajo hace tres meses creo, no recuerdo bien y te recordé porque, para ser sincero encontré la caja que me regalaste la última vez que nos vimos ¿recuerdas?... Bueno quizás no, pero es una de Cartón corrugado y tiene tus iniciales y las mías, es en forma de corazón y en la parte de abajo dice “puto el que lo lea” y otra leyenda que dice “demasiado tarde”…
Mariela: Espero no la hayas abierto, ¿recuerdas la promesa?... te parece si mañana mismo paso por ti a las 6 am y la abrimos en el lugar que tanto queremos…
Yo: creo que no queda otra opción y sinceramente no tengo mucho por hacer, te espero, vivo donde mismo, te mando un abrazo de oso, cuídate mucho y Bonita noche…
Mariela: Bonita noche.

Colgué con la esperanza de que mañana pasara por mí, hice lo que cualquier persona haría o pienso que haría, me tome lo que quedaba de la botella de golpe y me fume 3 cigarrillos, después le marque a Karina para comentarle lo que acababa de suceder, ella me alentaba como si fuera una vieja amistad, que lo diera todo, total ya no había nada que perder,  recuerdo que me quede dormido hablando por teléfono con ella, desperté a las tantas de la madrugada porque tenía mucho frio, baje a mi cuarto, puse a cargar el celular y me avente a mi cama, no sé cuánto tiempo paso cuando escuche que abrían la puerta de la calle, brinque como un resorte y saque mi 45 que guardaba debajo de mi cama, apunte por la ventana hacia la puerta y fue una gran sorpresa ver a Mariela que iba entrando, me hizo señas vulgares con la mano y baje con ella, me adulo los bóxer que traía como era costumbre y le invite a que se sirviera de desayunar mientras me duchaba, me preparo un jugo de naranja, unas claras de huevo con tocino y un sándwich de nutella, todavía se acordaba que me gustaba, la convencí para que fuéramos en mi auto y ella dejara el suyo en mi casa, subí corriendo por la caja y baje con unos cigarros también, platicamos de mil cosas en el camino, me dio la sorpresa que mis padres se habían divorciado recién unos días atrás y que les marcara porque no podían contactarme, después tomamos carretera rumbo a Querétaro, estando ahí, paramos en un Motel, en el mismo que tuvimos nuestro primer encuentro 4 años atrás, esperamos unos minutos para que nos arreglaran la habitación 12 y después ingresamos, yo la saque del auto a besos y mis manos traviesas hicieron lo suyo, parecíamos dos adolescentes queriendo saciar nuestros instintos básicos, ella se apuró y puso a Oceransky en sistema de audio, recordamos cuanto nos queríamos en besos y abrazos, promesas de amor eterno y varios rounds donde no había ganadores o perdedores, o eso creía en ese momento, de pronto nos quedamos dormidos, abrazados como viejos enamorados.


Cuando desperté ella aún seguía ahí, me estaba viendo con el brillo natural en sus ojos, se veía hermosa como siempre, me dio un beso tan grande que no supe donde guardarlo así que se lo regrese, seguimos con caricias traviesas y después nos convertimos nuevamente en uno mismo, pedimos algo de comer a la habitación y unas bebidas, era tan hermosa y congeniábamos tanto en la cama que no podía creer que en algún momento la había dejado. Después de comer nos duchamos juntos y bebimos hasta perder el control, ella quería decirme algo, pero no se atrevía así que una ración de cosquillas basto para hacerla confesar, me pidió traer la caja del auto, cuando volví, ella se estaba vistiendo, me comento que la abriera con ella al mismo tiempo y en ella, había una carta, me pidió que leyera en voz alta, cuando iba por la quinta línea deje de leer, no quería seguir leyendo y de inmediato me voltee a verla, ella bajo la mirada y solo se quedó callada, seguí leyendo en voz alta, mi voz se empezaba a quebrar y de mis ojos empezaron a descender lagrimas poquitas pero rodaban, al final de la carta sentenciaba todo decía “…espero que no sea demasiado tarde, espero que no me dejes tomar esta decisión, espero que hayas abierto la caja, espero que me alcances en 3 semanas y no me permitas entrar a esa iglesia y si llegas tarde espero que digas que te opones al matrimonio, no quiero hacerlo pero no tengo otra opción, estas tan a gusto con Verónica y creo que me va a ir muy bien con Carlos, pero no es así, yo te quiero a ti y nadie más, en caso de que sea demasiado tarde y que hayas leído esta carta después de 3 semanas, por favor no intentes buscarme, ya existirá tiempo suficiente para encontrarnos… Con cariño Mariela.” Ella seguía cabizbaja, no sabía que decirle, quería disculparme y decirle que soy un pendejo por dejarla ir pero creo que eso estaba por demás, observe su mano y vi que jugaba con el anillo de casada, solo atine a decirle “no te lo quites, mi madre decía que en el momento que alguien se quitaba el anillo le decía al universo que ya no quería estar más tiempo con su pareja y en cuestión de un año terminaría divorciándose” ella sonrió como tanto me gustaba, y me dijo “no importa, total, tus padres se acaban de divorciar por mi culpa, le pedí a tu madre su anillo para probármelo y saber que talla era, creo que les traje la mala suerte, sería bueno que aunque haya pasado ya un año, tú me des esa mala suerte que necesito contigo…” me dio un beso tan grande que aún lo saboreo por las noches, después ella me pidió un último favor como amigos o amantes, que se yo pero me pidió un favor “¿me podrías llevar a casa?”…


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“…Su boca cobarde pronuncia un “te quiero, No te vayas nunca, no te vayas lejos” Y ella echa a temblar, ella echa a temblar, Ella ec...

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