jueves, 23 de febrero de 2017

Esta vez, no fui yo

“la luna era una farola
Y en ella me abracé borracho.
Y acabé buscando versos
En el fondo de mi vaso….”


Todo estaba tan bien que hasta le daba un poco de miedo, en el trabajo estaban las cosas por demás relajadas, en la casa también, últimamente no habían discutido por nada y habían hecho unos viajes de varios días de duración, estaba haciendo trato con unos mariachis para llevarle una serenata a su esposa a las 10 pm ya que era su aniversario, cuando de pronto entro una llamada a su celular:

Desconocido: Papi, ayúdame, unos señores me subieron a una camioneta…
Ernesto: Hija, ¿Qué pasa, Estas bien?
Desconocido: Mira hijo de la chingada si quieres ver a tu hija quiero que te dirijas al Oxxo y hagas un deposito en efectivo…
Ernesto: si lo haré pero por favor no le hagan nada… deja veo cuanto tengo a la mano, ¿serán suficientes 8 mil pesos?
Desconocido: No te hagas pendejo, quiero 20 mil y sé que los puedes juntar, te doy diez minutos y vuelvo a marcarte, recuerda que tu hija vale más que el dinero…

Ernesto siguió haciendo trato con los Músicos cuando saco su celular para márcale a su esposa pero esta no contesto así que decidió mandarle un audio…
Amor, espero que estés bien y me entiendas, me acaban de mandar llamar a la gerencia, incluso ahorita voy manejando hubo un problema con la presa principal… espero puedas perdonarme y en cuanto puedas regrésame la llamada… no sé a qué hora voy a llegar pero yo creo que cercano a las 2 am.

Después de mandar el audio siguió haciendo trato con los músicos, llegaron a un común acuerdo y todo quedo en que pasaba por ellos en 40 minutos en lo que iba a recoger un arreglo de flores para cerrar el tercer aniversario, de pronto una llamada lo saco de si:

Desconocido: ¿ya tienes el dinero hijo de la chingada o quieres escuchar como truenan los dedos de tu hija?
Ernesto: Ya señor, ya voy rumbo al Oxxo, ¿cuál es el numero en el que voy a depositar?
Desconocido: Es el diez quince, cero ocho veintidós, treinta dieciséis, veinte catorce…
Ernesto: se lo repito señor, es el diez quince, dormitorio 7 con el fresa aplicando la chillona, yo también estuve en el penal, pedazo de pendejo…
Desconocido: Chinga tu madre papá

Y Ernesto empezó a reír como el sabia, esas llamadas de extorsión eran las mismas de siempre y ya hasta había tenido el mal gusto de conocer a un par de chavos que hacían esas llamadas desde el CEFERESO, minutos después paso a recoger el adorno de tulipanes con rosas de color rosa y después se detuvo en una juguetería a comprar una “Jessy” la vaquería de Toy Story, paso de regreso con los mariachis y se dirigió a su casa, al llegar, se puso de acuerdo con los músicos para empezar con la de Tres Regalos, empezando cuando los músicos iban cantando en “…Ay pero quiéreme, solo basta una sonrisa para hacerte tres regalos…” fue cuando Jessica salió con la cara enrojecida ya que era la primera vez que le llevaban serenata con mariachi, fue cuando Ernesto de su auto saco el arreglo y la muñequita de “Jessy” diciendo “gracias por soportarme estos 3 años, soportar mis pendejadas como esta” Jessica le dio un beso tan grande que la luna se veía pequeña a comparación del beso, pidió a los músicos un tiempo para platicar con Ernesto, Jessica dijo lo siguiente:

Jessica: Sabes, me encantas y quisiera decirte que he aguantado todas tus pendejadas, pero yo sé que tú nunca me perdonaras las mías, sabes (mientras tomaba un par de maletas) no pensé que fueras a venir, te dejo un par de tequilas en la mesa para que escuches el mariachi, mi Uber no tarda en llegar… puedo decirte … (Con lágrimas en los ojos) que tú no te mereces esto, ni si quiera estar con una persona como yo, anda busca a una mina que te haga feliz… sé que la vas a encontrar…
Ernesto: No digas eso amor, son una de cal por dos de arena, así son todas las relaciones, tú no haces nada malo, por favor dime que es una mentira esto que estás diciendo…
Jessica: No Ernesto, no te pertenezco, incluso ayer te tenía que llegar una carta en la cual te solicito el Divorcio de manera voluntaria y espero que lo aceptes… por eso pensé que no ibas a venir hoy a nuestro aniversario… no hagas las cosas más difíciles, espero algún día me perdones, ese día te darás cuenta de que lo que yo te dije hoy era en verdad… recuerda cuanto te quise…
Ernesto: Ojala te vayas por amor… sé que quizás te merecías mas pero no podía ya darte más… no detengo más tu viaje paloma… hoy me embriagare a tu salud, quiero que sepas que estos tragos van por ti… Adiós (Esto mientras le daba un par de besos de piquito…).

Jessica se subió al Uber y salió rumbo al aeropuerto, los mariachis callaron pero solo por unos minutos, Ernesto pidió “Nube Viajera” y los Mariachis volvieron a tocar, le marco a sus amigos y llegaron los 4 de siempre, bebieron y cantaron como desaforados por 3 horas, hasta que el mariachi se retiró, ellos siguieron tomando con el volumen del estéreo muy alto y curando la herida con Limón, sal y tequila.

Por su parte Jessica esperaba en la sala de aquel pequeño aeropuerto, estaba viendo Facebook y se dio cuenta que tenía bloqueado a Julio, lo desbloqueo y se estuvo mandando unos mensajes con él hasta la hora de abordar el avión Jessica le dijo “no sé qué hiciste chaval, pero te parece si nos vemos en 2 horas en la sala 1 del aeropuerto de tu ciudad, por favor no preguntes nada”. Julio accedió como es costumbre y paso por Jessica media hora antes de la hora citada, traía consigo unas Krispy kreme, una Vaquerita “jessy” y muchas ilusiones que apenas y cabían en aquel auto compacto. Al ir saliendo Jessica de la sala de espera, vio a Julio y le dio un beso tan rico que las donas les supieron desabridas, se abrazaron con tanto sentimiento que más de uno se les quedo viendo, se comían a besos enfrente de tanta gente a pesar de ser casi las 4 am… se sentaron en el área de comida para comerse las donas y un café, después se fueron a la casa de Julio.


Ernesto se despertó a las 8 am con una cruda espantosa, su cabeza daba vueltas aun, volteo a ver a su alrededor estaban sus amigos y unas chavas que no conocía, bueno pensaba que no las conocía pero con una estaba compartiendo el sillón solo con la ropa interior puesta, se paró al baño e intento poner su cabeza en orden, era muy complicado, solo recordaba que se había puesto a tomar porque Jessica se había ido, se dio un duchazo rápido y al salir la mina con la que había compartido el sillón le dijo:

Mina: ¿Todo bien?
Ernesto: Si, solo iré a comprar algo para desayunar.
Mina: ¿Puedo acompañarte?
Ernesto: Claro, sirve que me darás ideas sobre que comprar…

Al llegar al puesto callejero pidieron 6 órdenes de birria, 4 quesadillas y dos pambazos, mientras les entregaban el pedido la mina y Ernesto empezaron a platicar, la mina se llamaba Montserrat y le decían Montse, Ernesto se presentó diciendo “me llamo Ernesto pero me dicen Don pendejo” y empezaron a reír, resulta que dentro de la plática se conocían de tiempo atrás cuando estudiaban en la universidad, se hablaron en un par de ocasiones sin mucha relevancia, a partir de ese momento Montserrat y Ernesto empezaron a salir, sin muchas ilusiones de por medio ni tampoco compromisos o bueno eso se habían prometido. Ernesto se miraba enamorado después de 9 meses en la relación, en su trabajo las cosas iban de maravilla y Montserrat no le exigía mas de la cuenta, incluso ya muy tarde fue cuando Ernesto le confeso del porque ese día que se conocieron estaban tomando, Montserrat en lugar de enfadarse le siguió dando ánimos, continuaron la relación, hasta que el médico les confirmo las sospechas, esos mareos, antojos, vómito y demás síntomas que tenía Montserrat, eran claro indicio de que estaban esperando a un bebé, que tiempo después tuvieron a una nena sietemesina que la llamaron Carolina.

Julio estuvo en todo momento en la labor de parto con Jessica, era un momento que no quería olvidar toda su vida, ese desliz que tuvo le costó su libertad pero al mejor precio que él pudo haber encontrado que era cumplir sus sueños, estar con Jessica y formar una familia con ella, a las 16:32 horas nació Jr, el día 5 de abril, Julio no podía creerlo cuando el cirujano le dijo “Felicidades, está muy sano y es un varón” Julio casi caía desmayado al escuchar esas palabras, le dio un beso muy grande a Jessica y le recordó cuanto la quería.

Ambas Familias buscaron tierra neutral para residir y sin querer queriendo las dos familias cayeron  en Querétaro aunque en barrios distintos, el tiempo paso y las dos familias se desenvolvían con tal naturalidad como si fueran oriundos de ahí, cabe señalar que cuando Jr cumplió 17 años tuvo una charla con sus papás, “Saben quiero presentarles a mi novia, va a tener una presentación por parte del colegio en donde ella va a salir caracterizada de “la catrina” ojala pudieran venir, va a ser en el teatro del colegio el viernes a las 16:30 horas.” Jessica y Julio aceptaron y quedaron de verse el viernes a las 16:30 prometiendo que después irían a cenar.

Para no variar llegaron tarde a la puesta en escena, pero eso no les impidió ver la obra, Julio abrió la conversación con Jessica “ojala no sea el maquillaje, pero la mina no se ve mal, no tiene malos gustos tu hijo”  y los dos estallaron en risas, al concluir el evento Julio y Jessica esperaron a fuera del teatro del colegio a que viniera Jr con su novia, vaya sorpresa cuando se encontraron de frente los cuatro, Julio y Montserrat solo se regalaron una sonrisa, Ernesto y Jessica hicieron lo mismo, la sorpresa fue cuando Jr les dijo que Caro era su novia, cuando los padres se saludaban entre ellos Julio le dijo a Montserrat “hay que dar chance a que los chavales vivan su enamoramiento” Montserrat solo asintió con una sonrisa falsa, por su parte Ernesto le dijo al oído a Jessica “Te lo juro, que esta vez no fui yo el culpable”…




Imagenes Cortesia de "El Muñekot3"

https://www.instagram.com/elmunecot3/





martes, 14 de febrero de 2017

¿Cuánto me quieres?

“…Y tengo miedo a equivocarme
A sufrir, ser lastimado
Equivocarme es humano
Pero amarte es un pecado…”

Julio ese día se había despertado un poco más temprano de lo habitual la situación fue que le hablo su mano derecha para recordarle que hoy presentaban un proyecto muy importante y que no fuera a llegar tarde, el Sol aun no salía así que aprovecho para hacerle el desayuno a Montserrat  como tenía tiempo que no lo realizaba, le llevo el desayuno a la cama a Montserrat pero ella enojada no probó bocado, Julio no quería discutir porque tenía que ser un buen día ya que iba a presentar el proyecto y si salía todo bien iba a poder pagar por adelantado el último año que le faltaba para pagar su casa, se puso aquel traje de color negro que era el de la suerte, con una camisa blanca y su mítica corbata roja, cuando iba a salir de su casa al intentarse despedir de Montserrat ella solo le dijo “Esto no va a funcionar, quizás no debimos de habernos juntado, pero sabes no te causaré más problemas en tu futuro” Julio escuchaba atento aunque no supo que decir, pensaba que quizás Montserrat ahora si se había liado con aquel mercadologo que tanto la acosaba en su trabajo, pero no iba a permitir que le fastidiaran el día, salió con rumbo a su trabajo. En la presentación del proyecto fue todo un éxito, le aprobaron el proyecto, saliendo de la junta sus compañeros lo ovacionaban por el logro, Julio se sentía bien aunque un poco extrañado por el comportamiento de Montserrat, estaba pensando en eso cuando recibió un mensaje de Francisco su mejor amigo que lo esperaba en su casa para proponerle algo importante, fue cuando Julio se dio cuenta que había un mensaje de Jessica y que él no lo había visto, vio la hora y supuso que el mensaje lo había visto Montserrat, abrió el mensaje y su día termino de iluminarse, no podía creerlo estaba sonriéndole al teléfono como ya tenía tiempo que no lo hacía, se imaginó a Jessica relatándole el mensaje “Bonito día” dijo en voz alta, quería marcarle a Jessica y decirle todo lo que pensaba al respecto pero antes de que diera tono se arrepintió y le mando un mensaje “Buenas tardes, espero que estés muy bien y que estés más feliz que yo al leer tu mensaje, ya revise el calendario y no es día de los inocentes, me gustaría hablar contigo, dame una señal y te marco, tengo buenas noticias… por cierto Bonito día”.

El día transcurrió sin contratiempos, así que se apresuró y pudo salir más temprano a la casa de su mejor amigo, cuando llego con el todo fue risas y buena vibra hasta cuando le comento que se casaba en 6 meses por fin y quería que fuera testigo en la boda civil y padrino de anillos, Julio acepto pidiéndole que le pasara el número de cada uno para poder comprarlos, para celebrar Francisco destapo un whisky y por el sexto trago Julio se sinceró, le comento que Montserrat le había dicho que no quería estar más con él, que le aprobaron el proyecto y saco su celular y le mostro el mensaje de Jessica, su amigo no daba crédito le decía que no era verdad, aunque el sabia el amor que le tenía también sabía que ella se había casado y que se habían encontrado en Playa del Carmen unos meses atrás, y como es costumbre de Francisco aterrizo a Julio con unas palabras “hermano, espero que sea una mala broma o algo así, te has puesto pensar si Montserrat regresa a ti ¿Qué vas hacer? Bueno eso no porque sé que le dirías que no para estar con Jessica, pero te has puesto a pensar ¿Qué va a decir ella? ¿Cómo se lo va a decir a su esposo? No me digas que es muy fácil decir; encontré a un viejo amor en el congreso y fornicamos como si se fuera acabar el mundo, ah también lo hicimos sin protección y esto embarazada de él… hermano por el bien de los dos ojala sea una broma” Julio no podía creer a pesar de que las palabras de su amigo tenían toda la razón, no pensó que eso fuera a suceder, así que estuvo en silencio por unos minutos hasta que saco otro tema de conversación para cerrar la charla, se sentía incómodo en esa posición, se despidió de su amigo agradeciéndole por la reflexión y agradeciéndole por la confianza que le había brindado por elegirlo como testigo y padrino, se dieron un gran abrazo y Julio tomo rumbo a su casa. Al llegar a ella pasaban las 3 am, era extraño no estaba el auto de Montserrat, subió a su cuarto y se dio cuenta que hacían falta cosas corrió a revisar las cámaras pensando que habían entrado a robar pero solo se dio cuenta que las cosas las saco Montserrat y eran cosas que le pertenecían a ella así que no hizo nada, regreso a su cama y se quedó dormido con una sonrisa en el rostro.

Al despertar volvió a releer el mensaje de Jessica, y volvió a sonreír, salió con rumbo a su trabajo, era jueves y esperaba el mensaje de Jessica que no llego en todo ese día, incluso su mensaje llego el Martes a la hora de la comida, él estaba centrado en el proyecto y recibió un mensaje de Jessica que decía “Necesito verte, puedes hoy a las 6 en el Sanborns de los azulejos en el centro?, estoy por parte de la empresa, yo picho la comida” Julio no se lo creía y solo respondió con una afirmación, ese día salió un poco tarde y para no variar llego con 20 minutos de retraso, al llegar la busco por su nombre en recepción pero le comentaron que no había nadie registrada con ese nombre, así que compro unos chocolates que tienen un grano de café en medio y subió a buscarla, estaba ahí ella, hermosa como siempre cuando lo vio no pudo evitar sonreír  y eso hizo que su rostro se viera más hermoso,  Julio le dio un abrazo tan grande que no cabía en ese lugar, estaba muy feliz por verla pero estaba más ilusionado por lo que le fuera a decir, él pensaba que ella le iba a decir “vamos a ser la familia más feliz del mundo… es un varón como siempre quisiste ¿recuerdas?” pero eso no sucedía hablaban de cosas vanas y del trabajo, Julio estaba que no podía más y le pregunto “¿Es verdad lo del mensaje? Estas embarazada de mí?” ella se puso seria y después cambio su rostro por una risa, lo tomo de las manos y dijo “sabes, para mí es muy difícil poderte decir esto pero… ¿te acuerdas de tus bromas de mal gusto?... una de cal por varias de arena” Julio fingió una sonrisa y le comento que estaba pensando seriamente en dejar a su mujer para vivir con ella, los dos estallaron en risas, siguieron platicando de su visita a la matriz de su trabajo por eso estaba ahí, terminaron la cena y la charla, Julio le ofreció ir a dar un paseo pero ella no acepto esta vez, propuso que mejor se vieran al otro día a la misma hora y en el mismo lugar, Julio no tuvo otra opción más que aceptar, Jessica se retiró a su hotel que estaba muy cercano ahí enfrente de bellas artes y Julio se regresó triste y derrotado como si el mundo volviera a ser el mismo de hace semana la diferencia es que ahora no estaba con Montserrat o mejor dicho la diferencia es que no iba a ser papá ni tampoco iba a pasar el resto de su vida con Jessica, tenía que conformarse con ver a Jessica al siguiente día.

Al despertar el miércoles se dio cuenta que traía un sabor extraño en la boca, recordó que la noche anterior llagando a su casa se había embriagado viendo las fotos que aun guardaba de Jessica, se presentó tarde a la oficina, se veía que no estaba motivado incluso sus compañeros se lo hicieron saber, el solo decía que era porque traía una resaca por haber tomado una noche anterior, salió a cenar de nueva cuenta con ella pero ahora en un restaurancito sobre madero, siguió platicando con ella y cuando era la hora de despedirse le dijo Jessica “te tengo una sorpresa, espero te guste y me perdones por el mal trago que te hice pasar ayer” al pagar la cuenta ella pidió su maleta en la recepción del lugar, Julio no podía creerlo iba a pasar la noche de nuevo con ella, al llegar a casa Julio le ofreció algo de beber pero ella no acepto porque decía que estaba en un tratamiento para bajar de peso que no le permitía tomar una gota de alcohol y a decir verdad si se veía un poco más delgada, la noche la pasaron bomba los dos en la cama como si fueran aquellos enamorados de hace muchos años, dieron más rienda suelta que en Playa del Carmen y Cancún. Al despertar Julio no se la creía, lo que siempre había soñado despertar aun lado de ella en su casa, no dejo pasar oportunidad y se tomó una foto con ella en la cama de él, después se paró y le hizo el desayuno, ella con una sonrisa le dijo “este día seré la señora de Martínez, así que lo espero a la hora de la comida y lo esperaré para que cenemos”  Julio no hizo otra cosa que besarla tantas veces como pudo y le hizo el amor a las 7 am, después se bañó y se fue a trabajar con una sonrisa más grande que la misma ciudad,  a la hora de la comida se regresó a casa y Jessica ya lo esperaba con la comida lista, aunque no comieron esa comida por que hicieron el amor en la sala y el comedor, después Julio se bañó y se regresó al trabajo, a la hora de la salida regresaba como si fuera un condenado a muerte y esa fuera su última comida, paso por unos chocolates y una gargantilla para ella, al llegar a casa Jessica aún seguía ahí y con la cena lista con un vino tinto que saco de la cava de Julio y cenaron como si fueran esposos, Julio le platico su día y los proyectos que había en la empresa, Jessica se limitó a contarle su día y lo agradecida que estaba con ella de por fin ser la Señora de Julio Martínez al menos por un día y empezaron hacer el amor en cada rincón de la casa, terminaron fundidos en uno de los sillones, Jessica sobre el pecho de Julio, al despertar Jessica preparo el desayuno lo despidió como si fueran esposos en la puerta de la casa con un beso grande en los labios.

Todo iba de maravilla hasta minutos antes de las 14 horas, Julio recibió una llamada de Jessica, “sabes, te agradezco mucho todo lo que has hecho por mí, me hiciste la persona más feliz en un día… pero sabes bien que no nos pertenecemos, me gustaría que no nos volvamos a buscar y si nos encontramos por casualidad si acaso nos saludemos, cambiaré de número telefónico para evitar algún otro encuentro, te quiero mucho, por favor no me digas nada, solo dime ¿cuánto me quieres?.” Julio como maquinita escucho la llamada y al finalizar cerró con un “gracias a ti, creo que te eh demostrado cuanto te quiero y si no lo sabes te quiero mucho mucho mucho, espero que algún día cambies de opinión, si lo necesitas ya sabes donde vivo y mi número, me hiciste el hombre más feliz del mundo, te mando un abrazo de oso”. Se acabó la llamada y Jessica de inmediato apago su celular y antes de abordar el avión tiro el chip, ella sabía que no importaba lo que pasaba pues ella seguía enamorada de Julio y estaba esperando a un bebé fruto de ese enamoramiento, no podía decirle a su marido porque también lo quería y no quería que todo lo que habían cimentado se fuera al carajo por un amor…




Un agradecimiento a “El muñecot3” por las imágenes.

Aquí esta su Instagram https://www.instagram.com/elmunecot3

miércoles, 8 de febrero de 2017

Bonito día

“…será que me falta
Y no puedo abrazarla
Pensé que la vida caminaba sola
Hoy me doy cuenta que me falta ella…”


Jessica se encontraba en el baño de su casa, en sus manos tenía una prueba de embarazo, la situación de estar embarazada era un gran anhelo, pero ella sabía que este embarazo no podía ser, las cuentas que ella llevaba solo obedecía a los días que se fue de congreso en Playa del Carmen donde se re encontró con un viejo amor.

 Julio se llamaba el chaval, ellos tuvieron una historia de no mucho tiempo pero si de mucho amor hace más de 5 años, después como se esperaba los dos hicieron sus vidas Julio se juntó un par de veces y Jessica se casó una vez, fue extraño ese reencuentro, Jessica iba vestida de un traje sastre que le acentuaba aún más su figura por su parte Julio iba de traje azul con su mítica corbata roja, cuando Julio se presentó como uno de los expositores del evento no pudo evitar tartamudear un poco cuando la vio en el público, ella le regalo una sonrisa que ilumino el evento, Julio dio por terminada su primera participación y después del Break fue a saludar a Jessica, parecía un choque de asteroides sobre la tierra, parecía como si un temblor de 5.6 grados sacudiera todo Playa del Carmen, parecía como si el amor nunca se hubiera acabado, Julio y Jessica se dieron un abrazo que duro unos segundos pero los suficientes para transmitir ese gusto que daba al encontrarse, en los ojos de ambos se miraba un brillo destellante, quienes no los conocieran sabrían muy bien que eran un par de enamorados, la charla tan animada fue cortada por algunos integrantes del evento que también saludaron a Julio, él no quería saludar a nadie más solo estar con ella, tenía esa rara sensación de no quererla perder nuevamente pero bueno acabo el break y cada uno tomo su lugar, intercambiaban tantas miradas de complicidad a lo largo de la exposición que solo hacía que Julio respondiera todas las preguntas sin ningún reparo y eso que al no le gustaba que lo interrumpieran pero quizás la magia de la mirada de Jessica era lo que provocaba ese cambio, al terminar el primer día de exposición ellos se encontraron en la recepción del hotel, Jessica esperaba impaciente para verlo, bueno quería verlo y no quería verlo, estaba en esa indecisión cuando decidió irse a su habitación y no verlo por ese día, pero Julio apareció y le propuso ir a cenar a un lugar de comida Japonesa sabiendo que Jessica no iba a poder decir que no, se quedaron de ver a las 19:30 horas en la recepción del hotel, Jessica se vistió de forma casual, con un trajecito de manta blanco que iba ad hoc al clima, por su parte Julio prefirió unos jeans azules y una camisa de manga corta, Julio no busco esmerarse en su presentación ya que sabía que de una comida no iba a pasar, cuando se encontraron en la recepción se dieron un largo abrazo como si tuvieran una década de no verse, se tomaron del brazo como si fueran marido y mujer después se dispusieron a esperar el Uber que los llevará a su destino.

En el restaurante Japonés todo transcurrió con tranquilidad unos coqueteos de cada uno y una que otra caricia por debajo de la mesa, era una gran noche y de regreso en el hotel Julio le propuso salir a caminar a la playa del hotel a lo cual Jessica accedió, estando ahí y aprovechando que la barra libre acababa a las 23:30 horas se tomaron unos tragos coquetos mientras se contaban mutuamente como les había ido después de que se dejaron, Julio estaba hablando de la segunda vez que se juntó cuando sin decir nada Jessica le robo un beso, un beso dulce como los de secundaria, un beso tan tierno que la piel se puso de gallina a ambos, simple y sencillamente que era un beso de aquellos que cambian el puto mundo, cuando se separaron Jessica pidió disculpas y Julio le regreso un beso un poco mas brusco pero igual de rico, después vino una lluvia de besos de ambos que terminaron revolcándose en la arena  parecían unos recién casados en esa playa, se vieron interrumpidos por uno de los expositores que les pidió un poco de discreción, los dos se ajustaron las ropas y Jessica pidió una disculpas nuevamente y se retiró a su habitación, Julio no podía creer pensaba que quizás Jessica ya no quería estar con él gracias a este tipo que los llego a interrumpir, Julio pidió un whisky en las rocas y se disculpó por el acto, se dirigió a la recepción y pregunto por Jessica, no querían darle informes pero con la labia que tiene adulando el buen trabajo así como los lindos ojos de la recepcionista logró que le dieran el número de habitación, estaba en el piso 3 habitación 15, Julio subió a su habitación saco unos chocolates Belgas que había comprado antes de hacer el check in, se perfumo un poco y bajo a la habitación, al tocar la habitación de Jessica nadie respondía, volvió a tocar de forma impaciente y nadie, volvió a tocar ahora un poco más fuerte, del otro lado solo se escuchó un:
Jessica: ¿Quién?
Julio: Servicio a la habitación  (fingiendo un poco la voz)
Jessica: Creo que se ha equivocado, no pedí nada.
Julio: Es una cortesía por parte del congreso.

Jessica al abrir la puerta solo sonrió bastante lindo y lo hizo pasar, Julio no perdió tiempo y le dio los chocolates, ella se sonrojo y sonreía de una forma muy linda, dejó los chocolates encima del buró y siguieron con el asunto que tenían en la playa, tantas caricias, tantos besos, tantos te amo que parecía que nunca se iban a acabar, lucharon cuerpo a cuerpo recordaron aquellos bellos momentos cuando estuvieron juntos hasta que el cansancio los venció, Jessica se quedó dormida en el pecho de Julio. Julio se despertó a las 5 am y se fue a su cuarto dándole un rico beso en la boca, se volvieron a ver más tarde a las 11 am en el congreso y se notaba su complicidad, Julio estaba más que feliz incluso no se molestó cuando le preguntaron porque su nombre no aparecía en el programa y el con una sonrisa quería contestar que era cuestión del destino que quería que se reencontrará con Jessica, pero no, solo dijo que estaba supliendo a uno de sus colegas que había faltado al evento y todos empezaron a reír sin saber que era verdad, la rutina día con día se convirtió en la misma, iban a cenar a un lugar y de ahí se regresaban caminando después estaban en la playa a unos dos predios del hotel para que no los fastidiaran y terminaban en la habitación de cualquiera de los dos, incluso en esa misma se quedaban a dormir y para ir a desayunar bajaban separados y cada quien desayunaba con otros colegas del congreso, después se subían a bañar y se aventaban el último round antes de asistir al congreso, fue una gran rutina de 5 días, el sexto día fue solo un convivio y entrega de reconocimientos, así que tuvieron para ellos toda la tarde, aprovecharon para ir a dar un paseo como viejos enamorados perdiéndose en la inmensidad del mar caribe, era hermoso verlos juntos parecían recién casados, parecía como si en ellos se centrara toda la felicidad, era hermoso verlos darse largos besos, incluso uno que otro turista se quedó con esos besos por que aparecían en el fondo de sus fotografías, no se juraban un amor eterno ni mucho menos, la sexta, séptima y octava noche la pasaron juntos en un hotel de Cancún, ella hablando con su marido comento que les habían dado un par de noches más de regalo y que no podía decir que no, Julio por su cuenta solo le comento a Montserrat que le habían dado un par de citas para entrevistas para futuros congresos, nadie sabía ni se imaginaban que ellos dos se habían reencontrado.

Todo por servir se acaba y las vacaciones de estos tortolos ya habían llegado a su final, hicieron su despedida en el aeropuerto no podían tomar el mismo vuelo por que iban para diferentes destinos, se intercambiaron números de teléfono prometiéndose no marcarse a menos de que fuere necesario, las fotografías las borraron en ese momento del celular de Julio, se dieron un beso tan largo que no cabía en ese pequeño aeropuerto de Cancún, un abrazo tan tierno que daban ganas de formarse para que te dieran uno, Julio la despidió a las 14:40 ahí incluso a los dos se les escaparon unas lágrimas en el último beso, el vuelo de Julio salía hasta las 16:00, solo se quedó sentado viendo las fotografías que se habían guardado en la nube y recordaba palmo a palmo el cuerpo de Jessica aprovecho para salir a fumar un cigarrillo para despejarse un poco, Jessica yacía sentada en el ventanilla del avión y no podía dejar de sonreír por lo que acababa de ocurrir en ese viaje que su marido le insistió tanto a que fuera, aunque sabía que estaba mal se había prometido no volverlo a ver.


Jessica al recordar aquellos bellos momentos aun lado de Julio y con la prueba de embarazo en la mano con el resultado dando dos líneas verticales que era señal que estaba embarazada, quería marcarle y darle la noticia pero al recordar que los dos tenían vidas distintas solo empezó a llorar, algo que alerto a su esposo que del otro lado de la puerta le preguntaba si todo estaba bien, ella guardo la prueba de embarazo y le respondía que no había sido positiva la prueba de embarazo había que volverlo a intentar, salió del baño y se abrazó de su esposo que le daba ánimos para seguir intentándolo, su esposo se metió a duchar mientras Jessica le sacaba una fotografía a la prueba de embarazo mientras se la mandaba por un mensaje a Julio que decía “Bonito día”…


viernes, 3 de febrero de 2017

¿Quieres dormir?

"... De mis negras intenciones
se mantienen los moteles..."

Mauricio había heredado casi todo de su padre, no era una fina estampa en lo físico aunque si en presencia, haciendo un pequeño análisis Mauricio se convirtió en todo aquello que le molestaba cuando era niño, en la empresa donde estaba laborando no lo tenían tanto por su conocimiento, si no por su persistencia y necedad que con ello lograba llegar más allá de los resultados, su manera de jugar al futbol y al baseball lo hacían ver como su padre, incluso utilizaba el número que su padre siempre utilizo el 84, había algo en lo que no se parecía a su padre que era en formar una familia estable, a Mauricio nunca le gusto esa idea de estar con una persona el resto de su vida, o al menos aun no le parecía apropiado, con su novia llevaba ya cerca de 4 años cuando tuvieron un disgusto en una peña de trova donde tocaba un amigo de Mauricio, el disgusto fue a causa de una mina de piernas largas, cuerpo que levantaba algunos muertos, unos labios tan finos como la tela de la ropa interior que utilizaba, unos ojos que embrujaban a cualquier pendejo pero sobre todo era esa sensualidad con la cual causaba envidias a muchas minas del alrededor de ella, se llama Dinorah y tenía 27 años, su único pasatiempo era enamorar tíos y que le cumplieran sus caprichos, era la quinta vez que intentaba tirarse a Mauricio pero no lo conseguía a él le parecía una mina que no iba con su estilo de vida, en contra parte estaba su novia de nombre Karen con 28 años a cuestas, una nariz respingada, unos labios que solían llamarte para que los besaras, un cuerpo bien torneado pero tan normal que solo la mirabas pasar, era contadora y trabajaba en la empresa de Mauricio desde los 22 años que llego como servicio social, conocía tanto a Mauricio que sabía que Dinorah no era partido para él, pero esa noche el amigo de Mauricio le cambio dos veces de nombre cuando los saludaba desde el micrófono y eso la obligo hacerle una escena a Mauricio, que lo único que hizo fue darle las llaves de su camioneta y pedirle que se retirará si no, él lo iba hacer, Karen hizo lo propio y se fue diciéndole que de preferencia no llegará a dormir. Mauricio siguió en la peña, se embriago como pocas veces lo hacía, cuando se dio cuenta iba en el carro de Dinorah rumbo a la salida a la capital, la vio por rabillo del ojo y se dio cuenta que era una gran mina y quizás sería bueno hacerle caso a Karen, le pidió a Dinorah cambiar de rumbo, conocía unas cabañas a 40 minutos de ahí en las cuales podrían pasar una buena fiesta, Dinorah hizo caso y cambio de rumbo, antes pasaron a un minisúper a comprar preservativos, comida rápida y un par de botellas de tequila, MArucio no se cortaba en ningún momento y le daba pequeños picos a Dinorah, aprovechaba cualquier momento para tocar ese gran cuerpo, las cosas se calentaron tanto en el auto que no les dio  tiempo de llegar a las cabañas, se parquearon en un descampado y empezaron la fiesta, el deseo de ella se veía reflejado en el movimiento de caderas tan agresivo, el no dejaba de darle palmadas en ese hermoso par de nalgas, los minutos pasaron y ellos seguían saciando sus bajos instintos, hasta cuando los dos llegaron a ese gran orgasmo que los dejo fundidos, ella buscaba cualquier pretexto para seguir tocándolo, el solo se dejaba querer, se quedaron dormidos en el asiento trasero del auto.

Cercano a las dos horas que estaban descansando Mauricio se paró rápido y le pidió las llaves del auto, Dinorah alarmada se las dio, el tomo el volante y acelero el auto, miraba por el espejo trasero las luces de otro auto que los iba siguiendo, Dinorah no daba crédito a la situación y Mauricio tampoco pero seguía manejando conociendo bien el camino logro separarse de ellos unos metros y cambio la ruta hacia una población muy pequeña donde él se había jurado nunca regresar, era donde vivía aquella mujer que le cambio los planes a su familia, aquella mujer que fue la amante de su padre pero en esos momentos no era para ponerse sentimental, logró sacarles tanta ventaja que dio oportunidad de dejar pasar los primeros dos moteles para internarse en el tercero, ahí cambio de asiento y puso a Dinorah frente al volante, diciéndole que ella se registrará, pidió una suite y pidieron mucha privacidad al tipo que los atendió, entraron en la numero 3 y bajaron la cortina, Mauricio estaba muy ansioso, necesitaba sacar esa adrenalina que traía consigo, bajo a Dinorah en brazos y tuvieron una segunda ronda que si hablará diría que estaban hechos el uno para el otro en la cama, al terminar compartieron un cigarrillo, mientras ella estaba en el pecho de él, sin decir nada solo fumando, de pronto Dinorah sorprendió con un comentario “¿Cómo te diste cuenta que nos venían siguiendo? Yo estaba rendida” esto mientras sonreía como colegiala, el no respondió nada solo le acaricio la cabeza, se paró y destapo una botella y le dio un trago que lo hizo poner un poco eufórico, le hizo el mejor sexo oral que había recibido Dinorah que la dejo más rendida de lo que ya estaba y se durmió de forma profunda, Mauricio se acomodó junto con ella y la abrazó para dormir juntos.

Pasados 40 minutos en los cuales los dos dormían tan rico que Dinorah brinco de la cama y empezó a gritar “¡La niña! ¡La niña!” Mauricio despertó y encendió la luz, ella estaba con los ojos cerrados señalando una esquina de la habitación, Mauricio solo la abrazo nuevamente y le decía que no pasaba nada solo era una pesadilla y la llevo de nuevo a la cama, pasaron 10 minutos cuando volvió a gritar de la misma forma, Mauricio harto la despertó y le comentó del sueño, ella no sabía nada, decía que no se acordaba que mejor se fueran a dormir, y no pasaron 5 minutos más cuando volvió a gritar de la misma forma, después se escuchó que tocaban la cortina de la habitación, Mauricio tranquilizó a Dinorah y fue a ver quién tocaba, era el administrador que había escuchado los gritos y quería ver si las cosas estaban bien, Mauricio le dijo que si y este quiso verificar, entraron y vieron todo como debía de estar, y de pronto Dinorah brinco de nuevo gritando lo mismo, el administrador de lo espantado no le vio las tetas a Dinorah solo su cara, Mauricio apuro y la tapo con una sábana diciéndole al administrador que se marchaban de ahí, el entendió la situación y no hizo ninguna pregunta mientras salía de la habitación, Mauricio vistió a Dinorah y la subió al auto, le explico que no sabía que pasaba si había consumido alguna droga o  algo pero se iban de ese lugar, ella con cara de niña regañada solo asintió, tomaron carretera para ir más al norte y no regresar por donde los habían perseguido, Mauricio la tenía tomada de la mano y podía sentir su temor, Dinorah iba con los ojos entre abiertos pensando en la situación, viendo hacia el espejo retrovisor, cuando en un pestañeo volvió a gritar, y señalo hacia el asiento trasero del auto, cosa que hizo que Mauricio casi chocará de la impresión, intento abrir la puerta Dinorah pero Mauricio no la dejo, le gritaba en verdad muy enfadado bajo la velocidad y se estaciono en el acotamiento, vio a los ojos de Dinorah y le dijo que no había nada solo estaban ellos dos, ella se tranquilizó un poco después de darle un  trago largo al tequila, Mauricio siguió manejando sin rumbo fijo, y cercano a los 15 km de ahí, vio a una mujer parada en la mitad de la carretera, el bajo la velocidad por si la mujer se aventaba al auto pero al pasar a un costado de ella el auto se apagó y las ventanillas se bajaron de forma automática, intento echar andar el auto nuevamente pero no daba marcha, como si la batería estuviera muerta, la mujer solo le dijo “no temas hijo”  abrió la puerta del auto trasera y se subió, el auto volvió a encender, ninguno de los dos daba crédito a lo que pasaba, la mujer los fue guiando hacia el oeste en una cerro conocido como el de “la cruz”, de pronto le dijo que se frenara frente a una cabaña el hizo caso y los dos bajaron cuando la mujer lo hizo, los tomo de las manos e hizo que la siguieran, sus manos eran tan frías como el invierno, los sentó dentro de la cabaña y les pidió que cerraran los ojos, ella hacia un ritual y después se sintió un calor terrible, estaban en medio de llamas los dos y ella les decía que no se pararan, los dos se quedaron petrificados solo se abrazaron, paso como un pequeño remolino que apagó el fuego, tomo de la mano a Mauricio e hizo gesto de desaprobación, después solo dijo “sabias bien que no tenías que pasar por este lugar, tu bien lo sabias, hasta en eso eres igualito a tu padre… necesito que me lleves con ustedes en 35 minutos que empieza a clarear”, el solo dijo que si, les dio un par de té tan amargos como la hiel y pidió que los tomarán, de un trago lo pasaron y casi de forma inmediata se sintieron mejor, la mujer le dijo que lo que estaban haciendo no era bueno pero que era lo mejor, Mauricio no entendía nada y Dinorah tampoco, incluso Dinorah se estaba arrepintiendo de estar con él. Cuando el Sol empezó a destellar los apuro y se subieron al auto los tres, tomaron el camino de regreso y la mujer pregunto si habían visto algún animal cuando estaban en el descampado, los dos pensaron y al unísono dijeron “como un perro” la mujer pidió que la llevaran a ese lugar, manejo muy rápido Mauricio hasta llegar ahí, poco antes de llegar la mujer empezó a gritar, “¡Ten cuidado! ¡Ten cuidado!, si lo vez dispárale” esto mientras ella le pasaba un revolver, en eso se escuchó un golpe en el auto, pararon el seco, estaba ese perro que habían visto en la madrugada y cuando bajaron del auto para ver más de cerca, el perro se aventó sobre la señora, era un perro enorme, y empezó atacarla, Mauricio con revolver en mano disparo 4 veces atestando en el pecho, en la pata derecha delantera, otra en el tórax y una más le rozo la cabeza, por eso emprendió la huida, se internó entre los arboles hasta que desapareció, vieron que la señora estaba bien, pero parecía tener unas mordidas marcadas como de humano, ella dijo que estaba bien, que tenían que seguir su camino, les dio tequila para que lo guardaran en sus bocas y después le escupieran en donde ella tenía las mordidas, les pidió que la dejaran ahí, ella se tenía cosas que hacer en el bosque y antes de irse les dijo “paren en el siguiente poblado en la primera tienda se meten y preguntan por Fina, dicen que los mande yo, que los deje dormir en su cuarto y no coman nada, mañana temprano salen con rumbo a tu casa Mauricio, tendrás una gran sorpresa… y tu vida también va a cambiar Dinorah…” ellos discutían si hacerle caso o no cuando llegaron al siguiente poblado, no creían en seres sobrenaturales pero lo que acababan de ver no tenía explicación, así que siguieron al pie de la letra las instrucciones, ya cuando estaban instalados en la cama, durmieron como nunca, solo se despertaron para volver a darle rienda suelta a las bajas pasiones, se bañaron y volvieron a dormirse.


Al amanecer dieron las gracias y dejaron sus playeras a Fina, que era lo que pedía de pago, ella por su cuenta les dio dos playeras color blanco y les deseo un excelente viaje, ellos partieron, tenían una hambre brutal pero prefirieron no parar a comer, el camino se sintió más corto de regreso, al llegar a la casa de Mauricio prepararon algo de comer y encendieron el televisor, en ella estaba el noticiero, haciendo un reportaje en vivo en la zona donde ellos habían estado, en el pasaban la imagen de Karen que yacía tirada en el piso con impactos de bala donde Mauricio le había dado al perro, se quedaron viendo entre ellos fijamente y antes de decir algo, sonó el teléfono, descolgó Mauricio y del otro lado de la línea solo dijeron “ya quedo, su futuro está listo… por cierto al varoncito que van a tener en los próximos meses pónganle Silvio, en honor a mí”.



Todavía no es tiempo

“…Su boca cobarde pronuncia un “te quiero, No te vayas nunca, no te vayas lejos” Y ella echa a temblar, ella echa a temblar, Ella ec...

Más veces leído