Este drama me lo he inventado yo
Habrá que hacerle un poquito de caso a Sabina cuando dice que "No hay ni una historia de amor que tenga un final feliz. Si es amor, no tendrá final. Y si lo tiene, no será feliz", ¿Cuántos suspiros puede dar un corazón roto sollozando una despedida? ¿Cuántas lágrimas vertidas al pavimento, pañuelos mojados, cartas al incendio, ausencias y vacíos rellenados inútilmente con botellas de whisky, cerveza y vino que no logran ahogar la tristeza? Lo mejor de esto es que no es mi caso (aún) o esperaría que no, aunque tengo la mala costumbre de empezar las cosas tan bien y al final ¡arruinaaarlo todooo! Vaya pesimismo el mío, inquietante rumbo al desastre, autosabotaje me lo he pensado en este momento de martes negro, a mitad de la crisis citadina provocada por la lluvia que apaga la esperanza y las miradas absurdas de personas que enmudecen ante su propia rutina desgastada ¿y el tráfico? Ese es plus que también es bañado bajo las luces de esta ciudad somnolienta que nunca duerme, ¡c...