Quizás si eres un psicópata
“...pero al amor no hay quien le mande
Puede mucho más una mirada al corazón
Un abrazo bien apretado,
Un besito bien saboreado,
Y qué decir de las sonrisas de los dos...”
Fue muy extraño volver a leerte, créeme que yo esperaba una de esas historias de la mina y el chaval o esos escritos del Pino que le hablan a sabe cuántos amores pero no, esta vez cometiste un error, bueno quizás dos, el primero fue que parece reclamo el escrito, pareciera que me haces sentir como la mala del cuento y afortunadamente no me conocen si no, ya me estuvieran funando, aunque para ser sinceros para tus 3 lectores (y yo soy una de ellos) pues no sería una funa real y el segundo error es que creo te olvidaste de algo primordial, se te olvido una coma, si, te dije que eras extraño por haber utilizado los signos de interrogación bien pero había una coma antes de ¿acaso eres un psicópata? Eso era aparte. Me encanto ese cuento de Eduardo Galeano, quizás con otra voz que no fuera con la de Ismael Serrano hubiera sido mejor, pero para mí, sentí que tu eras quien lo relataba, si bien no supe bien a que mensaje le diste me encorazona, digo, si me llego la notificación, pero yo borré la conversación, fue hace tantos años y te recuerdo que hoy en día yo tengo una vida, pero veo que sigues teniendo ese super poder de revivir muertos, espero se te haya quitado ese super poder de joder los mejores momentos. No voy a mentirte, te mente la madre varias veces, me llego la notificación de que había un escrito nuevo, pero era muy tarde ya, así que preferí dormir y quedarme con la pinche duda, de todas formas ¿Qué chingados habías escrito? Te juro que hasta había soñado con tu escrito, pero dentro del sueño recordé que, así como platicas escribes, entonces no iba a ser algo especial, quizás era un preámbulo a algo que quizás querías decir, de pronto dije, pero está el mundial y sería muy extraño que subieras una entrada real, ¿Hablarías de otra mina? Creo que ya eso no me interesa y te seré sincera, creo que nunca me intereso, eres tan extraño que está bien cabrón para que alguien te soporte. Para cerrar te diría un par de cosas, una es que dejes de escribir tan tarde y la otra me gustaría que dejes de escribir sobre mí, aunque no se si en verdad era para mí el escrito o para otra mina, contigo ya no se sabe. Solo te recuerdo que te conocí hace tantos años y por ahí iba mi pregunta, yo nunca te termine de conocer, no sabía si tus escritos eran para mi o eran para otra persona, sigo diciendo que quizás si eres un psicópata, aunque ahora que dijiste lo de la neurodivergencia, creo que quizás los escritos tuyos eran una historia real. Por cierto, recordé aquella canción que un día estabas escuchando mientras fumabas, me habías dicho que se llamaba la dama y el vago o algo así, la he estado buscando, pero no la he encontrado, espero poder encontrarla, decías que eran de unos conocidos tuyos y fue cuando descubrí que bien dice el dicho, el que con lobos anda, a aullar se enseña.
“...pero al amor no hay quien le mande
Puede mucho más una mirada al corazón
Un abrazo bien apretado,
Un besito bien saboreado,
Y qué decir de las sonrisas de los dos...”
Fue muy extraño volver a leerte, créeme que yo esperaba una de esas historias de la mina y el chaval o esos escritos del Pino que le hablan a sabe cuántos amores pero no, esta vez cometiste un error, bueno quizás dos, el primero fue que parece reclamo el escrito, pareciera que me haces sentir como la mala del cuento y afortunadamente no me conocen si no, ya me estuvieran funando, aunque para ser sinceros para tus 3 lectores (y yo soy una de ellos) pues no sería una funa real y el segundo error es que creo te olvidaste de algo primordial, se te olvido una coma, si, te dije que eras extraño por haber utilizado los signos de interrogación bien pero había una coma antes de ¿acaso eres un psicópata? Eso era aparte.
Me encanto ese cuento de Eduardo Galeano, quizás con otra voz que no fuera con la de Ismael Serrano hubiera sido mejor, pero para mí, sentí que tu eras quien lo relataba, si bien no supe bien a que mensaje le diste me encorazona, digo, si me llego la notificación, pero yo borré la conversación, fue hace tantos años y te recuerdo que hoy en día yo tengo una vida, pero veo que sigues teniendo ese super poder de revivir muertos, espero se te haya quitado ese super poder de joder los mejores momentos.
No voy a mentirte, te mente la madre varias veces, me llego la notificación de que había un escrito nuevo, pero era muy tarde ya, así que preferí dormir y quedarme con la pinche duda, de todas formas ¿Qué chingados habías escrito? Te juro que hasta había soñado con tu escrito, pero dentro del sueño recordé que, así como platicas escribes, entonces no iba a ser algo especial, quizás era un preámbulo a algo que quizás querías decir, de pronto dije, pero está el mundial y sería muy extraño que subieras una entrada real, ¿Hablarías de otra mina? Creo que ya eso no me interesa y te seré sincera, creo que nunca me intereso, eres tan extraño que está bien cabrón para que alguien te soporte.
Para cerrar te diría un par de cosas, una es que dejes de escribir tan tarde y la otra me gustaría que dejes de escribir sobre mí, aunque no se si en verdad era para mí el escrito o para otra mina, contigo ya no se sabe.
Solo te recuerdo que te conocí hace tantos años y por ahí iba mi pregunta, yo nunca te termine de conocer, no sabía si tus escritos eran para mi o eran para otra persona, sigo diciendo que quizás si eres un psicópata, aunque ahora que dijiste lo de la neurodivergencia, creo que quizás los escritos tuyos eran una historia real.
Por cierto, recordé aquella canción que un día estabas escuchando mientras fumabas, me habías dicho que se llamaba la dama y el vago o algo así, la he estado buscando, pero no la he encontrado, espero poder encontrarla, decías que eran de unos conocidos tuyos y fue cuando descubrí que bien dice el dicho, el que con lobos anda, a aullar se enseña.

Recuerdo que en mis primeras incursiones en los blogs había demasiados lectores conocidos, un grave error, siempre andaban mirando las entradas con espíritu de entomólogos, buscando con lupa referencias, imaginando, siempre imaginando cosas... Mucho mejor el anonimato, la verdad...
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