Todo en singular

“Yo no sé cuánto me quieres, Si me extrañas o me engañas, Sólo sé que vi llover, Vi gente correr, Y no estabas tú” “ Todo en singular ”, fue lo último que escuché de sus labios brotar, aún recuerdo esa mañana como si hubiese sido ayer, no hubo más ni menos palabras que me llegaran tanto al corazón, “ Todo en singular ” ¡chingao! Lo repetía una y otra vez como niño que recién aprende a hablar, ella estaba frente a mí, con sus ojos color negro como la noche, incluso te perdías tanto en ellos que podías crear un universo, fue cuando me clavó su mirada y me tomó de ambas manos para decirme; “Recuerda que lo que uno siente, muchas veces la otra persona no lo siente de la misma manera, para poder hablar en plural, las personas inmiscuidas deben de estar en el mismo cuerpo, con la misma mente y compartiendo el mismo espíritu, si no, créeme que no puedes hablar en plural, más bien lo que debes de decir sería, todo en singular” , me quedé mudo, de mi boca no brot...