Esta vez, no fui yo

“la luna era una farola Y en ella me abracé borracho. Y acabé buscando versos En el fondo de mi vaso….” T odo estaba tan bien que hasta le daba un poco de miedo, en el trabajo estaban las cosas por demás relajadas, en la casa también, últimamente no habían discutido por nada y habían hecho unos viajes de varios días de duración, estaba haciendo trato con unos mariachis para llevarle una serenata a su esposa a las 10 pm ya que era su aniversario, cuando de pronto entro una llamada a su celular: Desconocido : Papi, ayúdame, unos señores me subieron a una camioneta… Ernesto: Hija, ¿Qué pasa, Estas bien? Desconocido: Mira hijo de la chingada si quieres ver a tu hija quiero que te dirijas al Oxxo y hagas un deposito en efectivo… Ernesto: si lo haré pero por favor no le hagan nada… deja veo cuanto tengo a la mano, ¿serán suficientes 8 mil pesos? Desconocido: No te hagas pendejo, quiero 20 mil y sé que los puedes juntar, te doy diez minutos y vuelvo a marca...